Videos: La embestida de los 15 guardaespaldas de Laura Fernández
La llegada de la candidata presidencial de Pueblo Soberano Laura Fernández al último debate televisado en vivo, en el que participó el martes, llamó la atención: mientras todos los demás aspirantes arribaron en sus propios vehículos, acompañados por pequeños grupos de sus comandos de campaña, el despliegue de la oficialista fue mucho mayor.
Había un numeroso grupo de colaboradores esperándola, pero lo que más destacó fue la gran cantidad de custodios, que superaba ampliamente la seguridad de Grupo Repretel y prácticamente igualaba el número de oficiales de la Fuerza Pública encargados de resguardar el perímetro más cercano a la entrada y salida.
Curiosamente, estos últimos estuvieron más activos en los movimientos de Fernández que en los del resto de contendientes. CR Hoy pudo constatar la presencia de al menos 15 guardaespaldas, contabilizando tanto a quienes llegaron con ella como a quienes esperaban su arribo.
Aunque todos los candidatos se acercaron en auto a la televisora de La Uruca, descendieron cerca de sus grupos de simpatizantes para saludarlos y compartir algunos minutos, previo a entrar oficialmente.
No ocurrió así con la exministra de Planificación. Sabiendo que estaba por llegar, una docena de sujetos —vestidos en su mayoría de negro— comenzó a formarse para apartar a la prensa y a los delegados del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), quienes fiscalizaban una jornada que se desarrollaba con euforia, pero sin desorden hasta ese momento.
Entre los delegados había adultos mayores y mujeres que empezaron a recibir empujones. Los propios personeros de Repretel y simpatizantes chavistas también resultaron afectados por la embestida.
En ese momento apareció un vehículo SUV de gran tamaño que no respetó los perímetros establecidos para el resto de candidatos. Los demás aspirantes caminaron unos 25 metros desde la vía pública hasta la puerta de entrada del canal, pero no fue así para Fernández.
Antes de ella, habían ingresado otros siete candidatos de forma ordenada, atendiendo a la prensa e incluso fotografiándose con partidarios de otras agrupaciones. Tras la aparición del vehículo 4×4 ocurrió lo inesperado: nunca se detuvo.
Avanzó a velocidad sostenida pese a tener a decenas de personas de frente, sin pitar ni pedir espacio, obligando a los presentes a apartarse al último instante para no ser majados por las llantas o golpeados por la carrocería.
Dos sujetos acompañaban a Laura Fernández dentro del vehículo, ambos en los asientos delanteros, mientras ella viajaba atrás, preparándose para una rápida incursión.
Uno de ellos, quien aparentaba ser el coordinador operativo de la escolta, es Gustavo Obando, exmiembro de la Guardia Presidencial, según registros del Ministerio de Seguridad Pública.
Hasta hace algunos meses, Obando formaba parte de la Unidad Especial de Intervención (UEI), cuerpo policial especializado adscrito al Ministerio de la Presidencia. Jeffrey Cerdas, jefe de ese grupo, se negó a responder vía WhatsApp si su excompañero renunció o está con un permiso, y refirió la consulta a prensa de Casa Presidencial.
Durante este Gobierno, Obando también fue el encargado de resguardar a la entonces ministra de la Presidencia —hoy candidata— Natalia Díaz. Para los periodistas que cubrían el Poder Ejecutivo, se caracterizaba en esa época por ser muy diligente, pero amable, sin actitudes intimidatorias.
Muy distinto al comportamiento observado en la guardia que escolta actualmente a Laura Fernández. Un equipo de CR Hoy se encontraba justo frente al vehículo con el que ingresaron a Repretel el martes y estuvo a punto de ser impactado.
La embestida sorprendió incluso a trabajadores del propio canal anfitrión. Periodistas y camarógrafos de Giros, Noticias Repretel y del equipo de redes sociales habían entrevistado ordenadamente a los invitados, pero también fueron desplazados por la avalancha de escoltas del movimiento oficialista.
En medio de la tensión, los custodios fueron sumando cuerpos para formar una barrera que alejara a Fernández de micrófonos y lentes de cámaras, hasta que consideraron "oportuno" abrir la puerta del vehículo.
Desde el tumulto, en el que no se permitía ninguna aproximación, apareció un niño para tomarse una fotografía con la aspirante, pero no pasó de ahí. Su jefe de prensa —salido de Casa Presidencial— Fernando Brenes, y otros comunicadores de su comando se unieron a la densa aglomeración.
Altos mandos de Canal 6 recibieron al resto de candidatos. Carlos Hernández, director general del grupo, y Annette Mejías, gerente de Mercadeo y Relaciones Públicas, saludaron uno por uno a los participantes del debate, pero no pudieron hacerlo con Fernández.
Si las cámaras de Repretel apenas lograron captarla, mucho menos lo consiguió el resto de la prensa, a la que no respondió pese a la cercanía.
"Doña Laura, ¿va a presentar la denuncia contra Fabricio Alvarado?", pudo preguntarle CR Hoy prácticamente al oído, 24 horas después de que en otro debate aseverara que su rival de Nueva República la había acosado cuando era asesora.
No respondió. Apenas encontró espacio para dar una breve declaración al noticiero protagonista y, a partir de ahí, la prensa perdió su rastro ante la restricción de acceso impuesta por la televisora.
Una vez despejado el altercado, la mayoría de los guardaespaldas permaneció fuera. En un grupo se contaban diez, en otro una dupla y en un tercer sector tres más, entre ellos la única mujer del equipo.
Fue hasta su ingreso —como última candidata— que se colocó una barrera para impedir el paso de cualquier otra persona. Varias delegadas del TSE manifestaron sorpresa y decepción por lo ocurrido, aunque no estaban autorizadas a declarar oficialmente.
La llegada de Fernández y su comitiva rompió el ambiente pacífico que predominaba hasta ese momento. De los otros siete aspirantes, solo uno llegó con refuerzo de seguridad, y uno de ellos era un adulto mayor.
Salida atropellada
Para mantener la coherencia con lo sucedido a su ingreso, la salida fue similar y se dividió en dos momentos: el egreso del set televisivo del debate y la despedida del edificio.
El primer tramo fue convulso, aunque sin protagonismo directo de los escoltas. Quienes actuaron como custodios fueron Francisco Gamboa, exministro de Economía del actual Gobierno y hoy candidato a la vicepresidencia por Pueblo Soberano, así como secretario general.
Junto a él estuvo Daniel Quirós Araya, conocido como Danny Quirós, asesor político que, según sus redes sociales, ha estado vinculado en los últimos años a figuras de la ultraderecha de Estados Unidos y Latinoamérica.
En un nuevo episodio de empujones, ambos impidieron que CR Hoy y la periodista Fernanda Matarrita, del diario La Nación, se acercaran a la exministra de Planificación, quien se movía con evidente prisa.
Solo dos periodistas permanecieron dentro, luego de que la televisora solicitara al resto de la prensa acreditada salir a esperar afuera.
En ese momento, la reacción más desmedida provino de una funcionaria de mercadeo de Repretel identificada como Fiorella, quien sin previo aviso intentó arrebatarle el teléfono a la periodista del diario La Nación, que grababa mientras buscaba formular preguntas sobre los cuestionamientos hacia José Miguel Villalobos, candidato a diputado por ese partido.
Los ánimos se caldearon al punto de que Fernández fue, paradójicamente, una de las menos alteradas, hablando de una noche "súper linda" y hasta saludando. Nuevos obstáculos impidieron nuevamente el paso de la prensa.
En lugar de salir de inmediato, la aspirante recorrió pasillos internos hasta una zona cercana a la presidencia de la televisora, acompañada por una funcionaria que desde hace siete meses es asistente de Hernández.
Dicho director general, pasado todo el trajín, aseveró que lamentaba lo ocurrido y que la funcionaria era muy joven, a quien le pudo haber pasado factura la inexperiencia al actuar como lo hizo. Ya habiéndose ido la candidata Fernández, el jefe de Repretel intervino.
Guardaespaldas de incógnito
Al notar la presencia de los 15 custodios esperando la salida de Fernández, CR Hoy realizó imágenes generales de registro, lo que incomodó a Obando y a su equipo.
De inmediato comenzaron a utilizar linternas tácticas con efecto estroboscópico, diseñadas para desorientar visualmente en situaciones de defensa personal o emergencia.
Estos dispositivos emiten destellos rápidos que alteran la percepción del movimiento y reducen la visión periférica. Frente a las cámaras, producen flashes intensos que bloquean la visibilidad para ocultar lo que se intenta grabar.
Al menos dos escoltas se acercaron con actitud confrontativa, mientras se intentaba grabar a una multitud que gritaba: "¡Fuera Laura!" y "¡Laura tiene miedo!".
En ese momento, la cantidad de custodios duplicaba la de delegados del TSE y triplicaba la de oficiales de la Fuerza Pública presentes.
Lista para salir, la aspirante recibía instrucciones de su guardaespaldas más cercano, mientras el vehículo 4×4 se posicionaba. Regresaron los empujones, codazos y golpes por la espalda, junto con la negativa a responder consultas.
Obando volvió a subir al automóvil junto a ella y los demás rodearon el vehículo, empujando a simpatizantes chavistas y personas ajenas.
Fernández apenas bajó la ventanilla por un instante para despedir al organizador del debate y, en menos de un minuto, abandonó el lugar, sin acercarse siquiera a quienes habían llegado a apoyarla.
En los muy escasos debates donde ha participado, la oficialista también se ha hecho acompañar de custodios, pero ninguna ocasión como esta.
A excepción de los dos que viajaban en el vehículo, los demás escoltas permanecieron en las inmediaciones de Repretel e inclusive hicieron gestos identificando al personal de CR Hoy que los había grabado.






