(Video) Hospital de Puntarenas hace historia con el primer procedimiento fuera de la GAM para prevenir derrames cerebrales
Un tubo delgado entra por una vena en la ingle, avanza hasta el corazón y permite colocar un pequeño dispositivo que sella una estructura donde pueden formarse coágulos.
Así funciona el procedimiento que el Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, realizó por primera vez para reducir el riesgo de que un paciente sufra un derrame cerebral. Con esta intervención, el centro médico se convirtió en el primer hospital regional del país en aplicar la técnica.
Hasta ahora, los pacientes del Pacífico Central que la necesitaban debían trasladarse a centros especializados del Gran Área Metropolitana.
La primera paciente fue Carmen Pizarro Mora, de 64 años, quien tiene fibrilación auricular, una alteración del ritmo del corazón que puede aumentar el riesgo de formación de coágulos.
El procedimiento se conoce como cierre percutáneo de la orejuela izquierda y es mínimamente invasivo.
¿Qué es lo que cierran en el corazón?
La orejuela izquierda es una pequeña estructura con forma de saco ubicada en una de las cavidades superiores del corazón. En personas con fibrilación auricular, la sangre puede acumularse ahí y favorecer la formación de coágulos.
El riesgo aparece cuando uno de esos coágulos se desprende, entra en la circulación sanguínea y llega al cerebro, donde puede provocar un accidente cerebrovascular (ACV), conocido también como derrame cerebral.
Para reducir ese riesgo, los médicos introducen un catéter, generalmente por una vena de la región femoral, en la ingle. El catéter avanza hasta el corazón y, a través de él, los especialistas colocan un dispositivo que cierra la entrada de la orejuela izquierda.
El objetivo es reducir la entrada de sangre a esa estructura y disminuir la posibilidad de que se formen coágulos en su interior.
Paciente podría reducir uso de anticoagulantes
El cardiólogo intervencionista del hospital, Víctor Alfaro, explicó que, en determinados pacientes, el procedimiento también puede permitir reducir o suspender los medicamentos anticoagulantes. Esto dependerá de la valoración médica, el seguimiento y la evolución de cada persona.
Para Pizarro, esa posibilidad es uno de los cambios que espera tras la intervención. "Una de las posibilidades es que ya no tenga que tomar anticoagulantes, que es algo que yo deseaba. Espero que esto cambie mucho esa parte de mi vida", manifestó.
Procedimiento se realizó con apoyo de especialistas
La intervención se efectuó bajo la supervisión de Luis Areiza, especialista en cardiología intervencionista, y Andrés Marín, anestesiólogo y especialista en imágenes del corazón. Ambos médicos son colombianos y acompañaron al equipo del hospital durante el procedimiento.
El director del Hospital Monseñor Sanabria, Randall Álvarez, indicó que el centro médico ha incorporado de manera progresiva nuevos procedimientos cardiovasculares especializados en su Sala de Hemodinamia.

