(Video) Enfermera de la CCSS adaptó casa y la alquiló a grupo de Gordo Julio para usarla como búnker
Una enfermera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) alquiló su casa en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en Cartago, a la organización de Gordo Julio para usarla como búnker.
Así se desprende de la investigación que se sigue contra el presunto narcotraficante detenido este miércoles, Julio Campos Pérez, de 30 años.
Se trata de una enfermera de apellido Loría, quien negoció el alquiler con el grupo criminal y adaptó la propiedad para la venta y el consumo de droga. Incluso reforzó puertas y ventanas con estructuras metálicas para operar el búnker.
Pese a que la mujer no figura como imputada en el caso, una fuente judicial confirmó que la notificarán sobre los hechos en el Hospital Calderón Guardia, donde trabaja.
Según registros migratorios, la mujer registra múltiples viajes fuera del país, algunos de estos a diferentes países de Europa.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Cartago y de la Policía de Control de Drogas (PCD) allanaron esta vivienda, señalada como búnker, a las 4:00 a. m. de este miércoles.
Durante los allanamientos detuvieron a Campos, señalado como líder del grupo criminal, así como a su madre de apellido Pérez y a un hermano de apellido González.
Aunque la investigación se desarrolla por venta de droga al menudeo, Gordo Julio aparece señalado por las autoridades como uno de los responsables de la violencia que se vive en Cartago.
Según las pesquisas por los constantes homicidios ocurridos este año en la provincia, Gordo Julio formó una alianza con las bandas Los Gery y Los Chacales para arrebatar puntos de venta de droga a Los Maruja, agrupación más fuerte de la zona.
Esto desencadenó una serie de homicidios y hechos violentos en los últimos meses en diferentes barriadas cartaginesas, incluso en el centro del cantón, a plena luz del día.
Búnker deshabitado
CR Hoy estuvo en la propiedad de la enfermera y constató que dentro de la casa no había personas habitándola.
El sitio tenía estructuras metálicas que protegían las ventanas, un refuerzo en la puerta principal y un escondite de droga en el cielorraso, características utilizadas para operar un búnker.
En el lugar, la PCD encontró gran cantidad de dosis de droga y dinero en efectivo en monedas y billetes de baja denominación, característicos de sitios donde se vende y consume droga.
Dentro del inmueble solo había unos sillones y colchonetas, además de cobijas tiradas por todo el salón principal.
Cuando la policía llegó a allanar el lugar, había varias personas consumiendo drogas en el interior, las cuales quedaron reseñadas y salieron del sitio para realizar el cateo.
Michael Soto, director del OIJ, confirmó que Gordo Julio dominaba varios búnkeres, principalmente en el Proyecto Manuel de Jesús Jiménez. Sin embargo, su aspiración por crecer en el negocio lo llevó a buscar nuevos puntos de venta bajo el control de Los Maruja.






