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VIDEO: El testimonio del hombre que ubicó el cuerpo de Marialis

Marialis portaba una blusa que decía "El Chirripó hay que vivirlo"

Por Yaslin Cabezas | 11 de May. 2021 | 8:11 am
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(CRHoy.com) Con lágrimas en los ojos y dolor en su corazón, el baqueano Rigoberto Arias relató lo que significó para él ubicar el cuerpo de Marialis Blanco, la mujer que la semana anterior desapareció en el Parque Nacional Chirripó.

El montañista dio una entrevista al medio local PZ Actual y por más de una hora repasó todo lo vivido en ese cerro, en la búsqueda de la oriunda de Grecia. 

"Sí fue algo muy difícil, inexplicable. Yo he pasado cosas difíciles en la montaña, pero esta esa una de las que me quedan muy grabadas en mi pecho. Fue algo inexplicable de verdad", afirmó.

Él tiene experiencia en montañismo y conoce el lugar, así que no lo pensó dos veces para aceptar el llamado. Las autoridades dividieron a las personas en grupo y junto a varios compañeros, ingresó a la zona, encomendado a Dios.

"Yo conociendo mucho de la montaña decía ‘esa muchacha debe estarla pasando demasiado mal‘, porque ella no andaba preparada, tal vez con un abriguito que es muy poquito lo que ayuda de verdad (…) Yo sentía que yo me la iba a encontrar. Kenneth me decía que él había tenido un sueño de que él se iba a encontrar a una persona que ya estaba fallecida. Él andaba conmigo en el grupo", expresó.

Lo primero que ubicaron fue el bastón de la mujer de 39 años. A partir de ese momento siguieron el rastro y descendían a la montaña, por donde ella había pasado.

"Yo llegaba a partes que ella no se detenía (el rastro). El río no la dejaba a ella cruzarse para ningún lado, porque la pared de roca es muy alta. En partes del monte, uno nada más veía donde ella se rastrilló. En un momento se me perdió el rastro y yo me encontré la blusita de ella, que decía ‘El Chirripó hay que vivirlo'. Esperé que llegaran mis compañeros y les dije ‘estas cositas ella las está dejando como rastro'. Andaba un cruzrojista que recogió las cositas de ella, la blusita y una rodillera que ella andaba", señaló.

La búsqueda continuó por varios metros, cataratas y pendientes, hasta que horas después Arias logró ver el cuerpo de Marialis, a punto de que el río se lo llevara.

"Yo siento que ella se sentó y tuvo que haber tenido algún desmayo, por el golpe que había recibido en esa caída. Estaba boquita arriba, el agua estaba a punto de llevársela, tirarla a la catarata más abajo. Yo no quería encontrármela así, yo quería encontrármela viva, pero Dios sabrá por qué pasó así (…) Yo decía ‘jamás, vivita no va a estar, ella se ha golpeado mucho'. A ella le afectó esa caída ahí", expresó entre lágrimas.

Rigoberto reconoce que era muy difícil pensar que Marialis estaba viva, pero nunca perdieron la esperanza, sobre todo porque pensaban en la familia de ella y de lo mucho que estaban sufriendo.

Como si no había sido suficiente llegar hasta ese punto, el equipo de Rigoberto tendría que afrontar otra prueba y fue, quedarse con el cuerpo toda una noche, en medio de la nada y con el frío de la montaña y mojados por la lluvia y la catarata. 

"Fue una noche muy larga, muy tensa, increíble. Como a las 8:00 p.m. algunos de los compañeros pidiendo ayuda, que por favor nos calentáramos un poquito porque ya se sentían demasiado mal… ¡Y empezando la noche! Ya no se podía hacer más, ya había que aguantar fuera lo que fuera. Gracias a Dios pudimos sobrevivir", aseguró.

Ellos habían preparado el cuerpo de Marialis y lo habían colocado en un punto estratégico para esperar la llegada del helicóptero que lo sacaría de ahí. 

"Sabíamos que era un minuto lo que tenía ese helicóptero para llevarse el cuerpo. Hizo dos intentos. En el primero llegaron a observar para ver cuánto de cuerda ocupaban, el segundo intento se sabía que en el momento en el que tiraran la cuerda y el saco donde se iba a ir ella, tenía que ser inmediato, moverse rápido. El cruzrojista se hizo cargo de echar el cuerpo al saco con otro compañero", explicó.

Rigoberto dijo que llegó a su casa muy afectado, a reunirse con su familia, que también estaba preocupada porque no había hablado con él en horas. Aunque estaba cansado, no podía dormir.

También reconoció que ha participado en varios rescates y búsquedas, pero la historia de Marialis la tendrá siempre en su corazón y en su memoria y aseguró que, si tuviera que volverlo a hacer, no lo pensaría dos veces.

Quiero decirle a la familia que tranquilos, que ella ya cumplió una meta, Dios sabe por qué se la llevó de la forma que se la llevó, que sigan adelante. Sé que es muy duro, pero que Dios les dé fuerza, para que pasen lo que están pasando.

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