Unesco advierte drástica caída en la matrícula de primaria para 2030

16 de Ago. 2026 | 2:01 am
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Fines ilustrativos

La caída en nacimientos de los últimos años provocará que para 2030 la matrícula sea un 26% menos en comparación con el 2023.

La proyección forma parte del estudio El impacto de la caída de la natalidad en los sistemas educativos de América Latina, elaborado por investigadores de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En el caso de Costa Rica, la matrícula de primaria pasaría de 451.850 estudiantes en 2023 a 336.312 en 2030. Esto representa 115.538 alumnos menos en siete años. En otras palabras, primaria perdería aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes.

Preescolar también experimentaría una reducción importante, al pasar de 129.677 a 99.082 alumnos durante ese periodo.

En secundaria, la disminución sería menor para 2030, pero se profundizaría durante las dos décadas siguientes conforme las generaciones menos numerosas lleguen a los colegios.

Nivel educativo Matrícula en 2023 Proyección para 2030 Reducción
Preescolar 129.677 99.082 24%
Primaria 451.850 336.312 26%
Sétimo, octavo y noveno año 226.782 205.288 10%
Décimo a último año de secundaria 149.236 131.387 12%
Total 957.545 772.069 20%

En todo el sistema educativo, la matrícula bajaría de 957.545 estudiantes en 2023 a 772.069 en 2030, una diferencia de 185.476 alumnos.

Caída se profundizaría hacia 2050

La reducción continuaría durante las décadas siguientes. Para 2050, primaria tendría 280.162 estudiantes, un 38% menos que en 2023. La diferencia en ese nivel alcanzaría los 171.688 alumnos.

En preescolar, la matrícula bajaría a 86.057 estudiantes, lo que representa una disminución del 34%.

Secundaria registraría el mayor impacto porcentual conforme las generaciones menos numerosas avancen hacia esos niveles. Entre sétimo y noveno año, la matrícula caería un 39% para 2050, mientras que desde décimo hasta el último año de secundaria disminuiría un 41%.

Nivel educativo Matrícula en 2023 Proyección para 2050 Reducción
Preescolar 129.677 86.057 34%
Primaria 451.850 280.162 38%
Sétimo, octavo y noveno año 226.782 138.361 39%
Décimo a último año de secundaria 149.236 87.823 41%
Total 957.545 592.403 38%

Para ese año, todo el sistema educativo tendría 592.403 estudiantes, 365.142 menos que en 2023.

Según el estudio, Costa Rica se encuentra entre los países latinoamericanos donde la caída de los nacimientos ha avanzado con mayor rapidez. En toda la región, la población en edad de estudiar disminuiría en 38,3 millones de personas entre 2020 y 2050.

La caída ya se refleja en el MEP

La reducción proyectada por el estudio ya se observa en los registros del Ministerio de Educación Pública (MEP). La matrícula de primaria pasó de 467.442 estudiantes en 2019 a 417.537 en 2026, lo que representa 49.905 alumnos menos en siete años, equivalente a una disminución del 10,7%.

La reducción de estudiantes coincide con el cierre de escuelas, principalmente en comunidades con poca matrícula. El MEP reportó 11 cierres en 2023, 12 en 2024 y 13 en 2025. Durante la última década cerraron, en promedio, 10 centros educativos por año.

Ante la reducción de estudiantes, el Ministerio disminuyó para 2026 la cantidad máxima permitida por grupo. En primaria, el límite bajó de 35 a 25 alumnos por aula. En preescolar pasó de 25 a 18 y en secundaria, de 40 a 25.

Retos para el sistema educativo

La reducción de la matrícula obligará a las autoridades a reorganizar la distribución de docentes, grupos y centros educativos.

El estudio señala que la menor demanda podría aprovecharse para reducir la cantidad de alumnos por aula, mejorar la atención individual y ampliar la cobertura en los niveles y comunidades con mayores rezagos.

Sin embargo, la Unesco detalla que tener menos estudiantes no debe traducirse automáticamente en una disminución del presupuesto educativo.

Los recursos disponibles podrían destinarse a mejorar la infraestructura, fortalecer la formación docente y reducir las desigualdades entre centros educativos.

Explica que para aprovechar estas oportunidades, el país deberá anticipar los cambios y determinar dónde se necesitarán docentes, aulas y recursos durante los próximos años.