Undeca denuncia persistentes fallas en el sistema ERP–SAP de la CCSS a seis meses de su implementación

A seis meses de la salida del sistema informático ERP–SAP en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) denunció que persisten graves fallas técnicas que comprometen la transparencia financiera, el control de inventarios, la logística institucional y la calidad de los servicios de salud que recibe la población.
Según el sindicato, pese a que autoridades de la CCSS y del Gobierno aseguraron públicamente que el sistema estaba listo y bajo control, informes técnicos recientes evidencian que fue puesto en funcionamiento sin cumplir las condiciones técnicas mínimas, generando una crisis institucional con efectos directos en la operación diaria de la entidad.
Así lo informó la organización sindical a través de un comunicado.
Esto se da pese a que la presidenta ejecutiva de la institución, Mónica Taylor, lo calificó como "exitoso" ante diputados de la Comisión Investigadora de las irregularidades de la CCSS en la Asamblea Legislativa.
Advertencias
UNDECA advirtió que, a la fecha, no se han logrado consolidar inventarios ni certificar las cargas iniciales del sistema, existen diferencias millonarias sin justificación técnica y no se ha podido realizar el primer cierre contable integral. Esta situación, señaló, pone en riesgo la confiabilidad de los estados financieros de la institución.
"Forzar cierres en estas condiciones implica el riesgo de emitir estados financieros poco confiables o falsos, con consecuencias legales y administrativas graves", indicó Martha Rodríguez, secretaria general adjunta de UNDECA. Agregó que también se han detectado problemas en inventarios de medicamentos, órdenes de producción que no pueden cerrarse, discrepancias entre los registros del sistema y las existencias físicas, así como la necesidad de operar con controles manuales y sistemas paralelos.
El sindicato afirmó que el sistema se lanzó con datos incorrectos, cargas defectuosas y procesos incompletos, lo que impide conocer con certeza cuántos inventarios existen, dónde se encuentran y cuál es su valor real. Recordó además que la salida en vivo del sistema tuvo un costo superior a los 2 millones de dólares y que, al no cumplir con los requisitos técnicos mínimos, podría configurarse un eventual daño al interés público.
UNDECA también rechazó que se responsabilice a las personas trabajadoras por las fallas del sistema, señalando que han sostenido la operación mediante sobrecarga laboral y controles manuales para evitar afectaciones mayores a los pacientes. En ese contexto, exigió transparencia, investigaciones administrativas y judiciales independientes, así como protección para quienes han advertido los riesgos.
El sindicato cuestionó intentos de modificar cronogramas y minimizar fallas ya materializadas, calificando estas acciones como un manejo político de una crisis técnica.
"Denunciar no es sabotear; es defender la Caja, los recursos públicos y el derecho a la salud y a pensiones dignas", concluyó.