Logo

Lenguaje cifrado y llamadas vincularían a madre e hija con crimen de Geiner Zamora

Por Alvaro Sánchez y Carlos Castro | 3 de Mar. 2026 | 2:54 am

La madre y la hermana del supuesto gatillero que habría asesinado al subjefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Pococí, Geiner Zamora Hidalgo, figuran como presuntas colaboradoras de la organización criminal liderada por Alejandro Arias Monge, alias "Diablo", estructura que —según la investigación— habría pagado ₡8.000.000 por el crimen del agente judicial.

Así se desprende de las intervenciones telefónicas incorporadas en el expediente judicial y valoradas en una resolución emitida este lunes por el Tribunal Especializado en Delincuencia Organizada, que impuso 11 meses de prisión preventiva a la hermana del supuesto gatillero, una mujer de apellidos Méndez Núñez. La medida fue dictada luego de que se recalificaran los delitos en investigación, pasando de favorecimiento real a legitimación de capitales y asociación ilícita.

De acuerdo con la resolución, Méndez Núñez formaba parte del grupo criminal, no solo encubriendo el dinero que recogían los otros miembros con las actividades ilícitas, sino también, facilitando las comunicaciones de Josué Méndez Núñez, alias "Gato", presunto gatillero, luego de que este fuera detenido por otras causas al día siguiente del homicidio y trasladado a un centro penitenciario.

En esto recibió ayuda de su madre, de apellido Núñez, profesora del Ministerio de Educación (MEP), quien también está imputada en el caso.

Alias Gato, supuesto gatillero en el caso de homicidio de Geiner Zamora.

Llamadas tripartitas y coordinación

La resolución detalla que ambas realizaron gestiones para permitir llamadas tripartitas entre el supuesto gatillero y Mario Alberto Castro Moya, alias "Cotoño", identificado como uno de los presuntos altos mandos de la organización narcotraficante que opera en la zona de Toro Amarillo de Pococí.

Para el Tribunal, este mecanismo no solo permitió mantener la comunicación entre los imputados, sino que además dificultó la trazabilidad de las conversaciones y favoreció la continuidad de actividades presuntamente ilícitas. El fallo también atribuye a "Cotoño" un papel relevante en la coordinación del homicidio.

Asimismo, a partir de las interceptaciones telefónicas, el Tribunal indicó que Méndez Núñez, hermana del supuesto gatillero, habría realizado coordinaciones vinculadas con presuntas actividades de tráfico de estupefacientes y traslados de dinero.

En uno de los extractos citados en la resolución, se señala:

"Se le endilgó en grado de probabilidad a Méndez Núñez que legitimó las ganancias del delito de homicidio calificado, pues recibió una cantidad de dinero importante con conocimiento de que se derivaba del suceso acontecido, lo cual evidenció la confianza y entendimiento con los demás miembros del grupo criminal y su actuar en contubernio con claro propósito de integración", dice el Tribunal.

Lenguaje cifrado

La resolución también concluye que la muerte de Zamora Hidalgo habría sido resultado de un plan previamente coordinado entre varios investigados, entre ellos Arias Monge ("Diablo"); Castro Moya ("Cotoño"); Josué Méndez Núñez ("Gato"); Fabián Enrique Castro Álvarez ("Mamba"); Jorge Luis Jiménez Fernández; Mario Alberto Rojas Zamora ("M"); y Luis Diego Retana Naranjo, entre otros. Estos dos últimos quienes habrían tomado fotografías del agente judicial en un restaurante, el día de los hechos.

De acuerdo con la tesis fiscal, el homicidio fue ejecutado materialmente por Méndez Núñez alias "Gato", el 31 de enero de 2025 en un restaurante de Guápiles.

El Ministerio Público sostiene que la hermana del supuesto gatillero habría recibido y encubierto parte del dinero pagado por la ejecución del crimen.

Dentro del análisis probatorio, el Tribunal destacó que en las comunicaciones intervenidas se utilizó de forma reiterada lenguaje cifrado al referirse a la ejecución del funcionario judicial. También señaló que el supuesto gatillero Josué Méndez insistía en que el tema no fuera tratado abiertamente en presencia de su madre y su hermana.

No obstante, conforme al análisis judicial basado en reglas de la psicología aplicadas al comportamiento comunicacional, las interacciones entre los familiares evidenciarían conocimiento de la actividad ilícita atribuida a la agrupación criminal.

Finalmente, los jueces determinaron que existía un vínculo de confianza entre la madre, la hermana y el supuesto gatillero; sin embargo, cuando las conversaciones giraban en torno al hecho investigado, activaban el uso de lenguaje cifrado, elemento que fue valorado como un indicio adicional dentro del análisis probatorio.

Comentarios
0 comentarios