Tribunal admite procedimiento especial para Diablo y Tan: hay fecha para primer juicio

Un tribunal acogió la petición del fiscal general, Carlo Díaz, de declarar como crimen organizado el caso Perritos, en el cual Alejandro Arias Monge, alias Diablo y Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, están acusados de dos homicidios.

La resolución del Tribunal Penal Especializado en Delincuencia Organizada (JEDO) permite que esta sede judicial especializada en delincuencia organizada asuma el juicio, en lugar de que sea conocido por un tribunal ordinario. El debate contra Diablo y Tan fue programado del 1.º de abril al 18 de junio de 2027, en el Primer Circuito Judicial de San José y no en Pococí.

La petición aprobada también permite ampliar el tiempo máximo de prisión preventiva. El plazo ordinario pasa ahora a un máximo de 18 meses y podrá prorrogarse por otro período de hasta 18 meses, sumando hasta tres años mientras se dicta una sentencia firme.

De hecho, la Fiscalía solicitó ampliar las medidas cautelares que pesan sobre ambos sujetos. La audiencia ya se realizó y la resolución sobre la petición de prórroga de la prisión preventiva será comunicada por escrito a las partes en los próximos días.

Ambos sujetos figuran como imputados en este caso desde hace una década y permanecieron prófugos durante varios años. Tras la captura de ambos en un mismo operativo, semanas atrás, a Diablo le dictaron inicialmente tres meses y 22 días de prisión preventiva, mientras que a Tan le impusieron cinco meses y 26 días.

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Caso Perritos

El caso se remonta a 2015, en el cantón de Pococí, Limón. La banda criminal ejecutó dos asesinatos por encargo. El resto de los involucrados ya fue juzgado en 2024. Los hombres asesinados fueron identificados como Ademar Jiménez Gómez "Pipi" y Pablo Castro Barrantes.

Además de los dos homicidios calificados, el expediente incluye una tentativa de homicidio contra una tercera persona que sobrevivió al ataque, así como el delito de asociación ilícita. Diablo fue detenido originalmente por este caso el 2 de agosto de 2015.

Permaneció tras las rejas durante 14 meses y seis días. A finales de 2016, pese a que la Fiscalía solicitó prorrogar su prisión preventiva, un juzgado penal acogió la solicitud de la defensa y le otorgó medidas alternativas.

Tras un masivo y violento operativo del OIJ, realizado el 24 de julio de 2026 en Sarapiquí, ambos criminales fueron capturados. La Fiscalía de Pococí utilizó de inmediato el caso Perritos para evitar que quedaran en libertad y aplicó el saldo restante de prisión preventiva que tenían pendiente por la vía ordinaria en ese expediente.

De ahí que a Diablo solo se le pudieran imponer poco más de tres meses de prisión preventiva, debido al tiempo que ya había descontado en 2015.

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Dos crímenes

Una de las muertes por encargo fue la de alias Pipi, ocurrida el 22 de enero de 2015. Se trató de una venganza planificada por un padre y su hija, quienes contrataron a la organización criminal tras acusar a Jiménez de haberles robado ₡20 millones.

Pagaron ₡2 millones por su muerte. Las personas involucradas en esos hechos ya cumplen penas de prisión. Los delincuentes aprovecharon que un miembro de la banda mantenía una relación de amistad con la víctima.

Este cómplice lo recogió en Ticabán de Pococí bajo la fachada de un "taxi informal" y lo trasladó engañado al sector de Barrio El Encanto. Al llegar al sitio, Diablo, Tan y otros miembros de la organización interceptaron el vehículo.

Privaron de libertad a Jiménez, lo amordazaron y lo ataron de pies y manos. Tras mantenerlo cautivo durante varias horas, lo asesinaron a balazos y posteriormente lo calcinaron dentro de un vehículo, en un acto de extrema violencia.

El otro homicidio fue el de Pablo Castro Barrantes, ocurrido el 30 de marzo de 2015. Semanas después, un intermediario contactó a la banda para ordenar la muerte de Castro, un comerciante dedicado a la instalación de vidrios en Matina, Limón.

La organización recibió un nuevo pago económico para consumar el crimen. Una mujer que colaboraba con la banda llamó por teléfono al comerciante y fingió estar interesada en contratar sus servicios para un falso trabajo de instalación de vidrios en la localidad de Goli, en Matina.

Castro cayó en el engaño y se desplazó hasta el lugar de la supuesta cita en su propio vehículo. Cuando llegó al punto acordado, fue emboscado por los sicarios de la banda, entre quienes figuraban Diablo y Tan.

Lo acribillaron a tiros dentro de su automóvil. El ataque fue especialmente violento y ocurrió frente a un sobrino de la víctima, quien era menor de edad y presenció el asesinato desde el interior del vehículo.