Trabajadores sociales hacen un llamado ante relaciones impropias
Es importante que las familias estén alertas y creen un ambiente de confianza

El Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica (COLTRAS) ha emitido un contundente llamado a la acción frente a las relaciones de pareja y uniones de hecho entre adultos y menores de edad, un problema que persiste en el país a pesar de las normativas legales que buscan erradicar estas prácticas.
A pesar de que la legislación costarricense prohíbe el matrimonio para menores de 18 años desde 2017, un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revela que un 10% de las jóvenes de entre 15 y 19 años en Costa Rica ya están casadas o en unión de hecho, mientras que en los varones el porcentaje es del 2%.
Estos datos evidencian una realidad alarmante, especialmente cuando muchas de estas relaciones involucran a adultos, generando dinámicas de poder desiguales que pueden tener graves consecuencias para el desarrollo integral de los menores.
El COLTRAS señala que, aunque Costa Rica muestra cifras más bajas en comparación con otros países de América Latina y el Caribe, el impacto de estas relaciones sigue siendo significativo.
"Estamos viendo cómo, a pesar de los avances legales, las relaciones impropias continúan ocurriendo, afectando directamente el bienestar físico, emocional y psicológico de los menores involucrados", expresó Marina Cruz, vocera de la institución.
El informe de la OCDE, publicado en julio de 2023, también subraya la conexión entre el embarazo adolescente, la pobreza y la falta de acceso a oportunidades educativas.
En Costa Rica, un 17% de las jóvenes de entre 20 y 24 años se habían casado antes de alcanzar la mayoría de edad, lo que pone de manifiesto la fuerte influencia de las normas sociales y las relaciones de poder que perpetúan estas uniones.
Desde el COLTRAS se insta a las instituciones educativas y de salud a desempeñar un papel protagónico en la prevención de estas relaciones, mediante la implementación de programas que promuevan la igualdad de género y la prevención de la violencia.
Asimismo, recalcan la importancia de que las familias estén alertas y creen un ambiente de confianza donde los menores puedan expresar sus inquietudes y evitar situaciones de riesgo.
Finalmente, el Colegio hace un llamado a toda la sociedad para que no se quede en silencio ante este tipo de situaciones y denuncie cualquier caso de relaciones impropias a las autoridades competentes. "Es vital que como sociedad no normalicemos estas conductas y tomemos medidas activas para proteger a nuestros menores", concluyó Cruz.
Esta problemática es especialmente grave en las zonas rurales y entre las comunidades indígenas y afrodescendientes, donde el embarazo adolescente es cinco veces más frecuente que en la población general, lo que perpetúa la dependencia económica y limita las oportunidades de desarrollo de las jóvenes.