¿Toma bebidas energéticas? Conozca lo que le causan a su cerebro

Las bebidas energéticas, por su alto contenido de cafeína y azúcar, pueden afectar los procesos de memoria y recuperación del cerebro cuando se consumen en exceso, advierten especialistas en salud.
Estas bebidas estimulan el sistema nervioso y, lejos de aportar beneficios sostenidos, pueden generar efectos negativos si su consumo no se controla. A esto se suma el uso de medicamentos para mejorar el desempeño, que también debe manejarse con precaución.
En un contexto donde el cerebro enfrenta cada vez mayores presiones por el estrés, la falta de sueño, el sedentarismo y el consumo de alimentos ultraprocesados, los expertos insisten en la importancia de adoptar hábitos saludables para prevenir enfermedades neurológicas.
Datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) indican que, durante el 2025, los servicios de emergencias registraron 1.283 atenciones relacionadas con Alzheimer, Parkinson y demencia vascular.
Para los profesionales en medicina, muchas de estas enfermedades están vinculadas a factores que pueden prevenirse. La salud cerebral es clave en todas las etapas de la vida, especialmente durante la niñez y la adolescencia.
Uno de los principales cuidados es controlar los factores de riesgo que afectan los vasos sanguíneos del cerebro y elevan la posibilidad de deterioro cognitivo.
La doctora Diana Brenes, de la Escuela de Medicina y Cirugía de la Universidad Hispanoamericana, explicó que el cerebro se beneficia de hábitos saludables a lo largo de la vida.
"Es importante controlar la presión arterial, la glicemia o el azúcar en sangre, el colesterol y evitar el tabaquismo. También realizar actividad física, al menos 150 minutos por semana, como caminar, nadar o bailar, ya que esto mejora la circulación cerebral y estimula la formación de nuevas conexiones neuronales", detalló.
La alimentación también juega un papel determinante. Los especialistas recomiendan dietas ricas en frutas, verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva, por su aporte de antioxidantes y grasas saludables que protegen las células cerebrales. Además, la hidratación adecuada ayuda a eliminar toxinas y radicales libres.
El descanso es otro factor clave. Dormir entre 7 y 8 horas por noche permite eliminar toxinas del cerebro, cuya acumulación se relaciona con enfermedades como el Alzheimer.
"También es importante mantener una vida social activa, cuidar la salud mental, controlar el estrés y practicar ejercicios de relajación o mindfulness", agregó la especialista.
Actividades como la lectura, aprender nuevas habilidades o practicar juegos de estrategia fortalecen las conexiones neuronales. "El cerebro funciona como un músculo: cuanto más se utiliza, más fuerte se mantiene", indicó Brenes.
Además, el uso excesivo de pantallas y videojuegos puede sobreestimular el sistema nervioso y alterar los ciclos de descanso.