Ticos con carro eléctrico evitan marcas por razones políticas y una es la más mencionada
El mercado de los vehículos eléctricos se está llenando de nuevas marcas de diferentes países, pero en ocasiones los nombres de estas compañías también entran en el juego de la geopolítica.
El simple país de procedencia o el comportamiento público de sus dueños son factores que pueden crearle anticuerpos a marcas entre los consumidores y así lo respaldan ahora los datos.
Una encuesta global realizada en 2025 por la Global EV Alliance (GEVA), una red de asociaciones nacionales de conductores de vehículos eléctricos de todo el mundo, preguntó a los participantes sobre su posición con respecto a marcas. En esta edición del cuestionario participaron 27.500 personas de 30 países, de las cuales 151 fueron de Costa Rica.
El resultado es que un 21% de los costarricenses dueños de vehículos eléctricos afirmó que evita marcas por razones políticas. Un 66% dijo que no lo hace y un 13% no sabe si lo haría.
Cuando se consultó directamente por las marcas o países que más se evitan, un país y una empresa son los más mencionados.
En el caso de las marcas, un 8% de los participantes afirmó que evita Tesla, lo que la convierte en la compañía menos deseada. Otro 10% dijo que rehúye otras marcas, las cuales no se detallaron en el informe.
Tesla es una marca estadounidense con sede en Texas, cuyo fundador y director ejecutivo es Elon Musk. El empresario sudafricano ha estado envuelto en una serie de polémicas, especialmente durante su periodo como asesor del presidente Donald Trump.
Musk, quien también es dueño de X (antes Twitter), ha difundido discursos de odio y teorías conspirativas, y sus tuits han afectado la reputación de Tesla. En una campaña contra la empresa, varios vehículos de esta marca sufrieron ataques el año anterior, así como instalaciones de la compañía. Esto ha incidido en una baja en las ventas, en el valor de sus acciones y pérdida de competitividad frente a otras empresas como la china BYD.
De hecho, en 2025 BYD desplazó a Tesla como la marca de vehículos eléctricos más vendida en el mundo. La tendencia muestra un crecimiento en el dominio de marcas chinas en este mercado. Según datos difundidos por medios internacionales, BYD vendió en 2025 casi 2,3 millones de unidades versus a 1,6 millones de Tesla, lo que implica para la empresa estadounidense una caída del 8% con respecto al 2024.
En cuestión de países, Estados Unidos es el más evitado, pues un 4% de los costarricenses mencionó que rehúye a marcas de ese país por razones políticas. A este le sigue China, con un 3%. Mientras que las marcas estadounidenses se ven empañadas por decisiones de sus líderes, a las chinas las persiguen ideas sobre el gobierno de ese país y la calidad.
China vive un frenesí de marcas que está provocando innovación y es visto por el gobierno de ese país como una forma más de posicionarse en el mundo y restarle poder a Estados Unidos. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA), China concentró el 60% de las ventas globales de vehículos eléctricos en 2025, lo que confirma su papel dominante.
No obstante, una competencia excesiva también preocupa al gobierno de Xi Jinping. Un reporte del New York Times expuso en setiembre que Pekín tiene en la mira a las empresas que bajan los precios y busca que las compañías sean financieramente viables, con el fin de evitar un descalabro que pueda afectar a toda su economía.
