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Testigo: Bailarín acusado de matar a Cedeño “era muy fiestero”

Empleada afirma que mantenía una relación “más íntima” con empresario, quien le guardaba cariño

Por Paulo Villalobos | 2 de Dic. 2022 | 10:53 am

(CRHoy.com) Teodoro Herrera, el bailarín acusado por el crimen de María Luisa Cedeño, era "muy fiestero", consumía drogas y robaba licor del bar del hotel La Mansión Inn, aseveró la mañana de este viernes una excompañera de trabajo.

La exsupervisora del restaurante del alojamiento turístico, Raquel Navarro, se refirió al estilo de vida del sospechoso en los dos años que compartió con él, antes de que fuera vinculado al homicidio, que tuvo lugar el 20 de julio de 2020.

Explicó que cuando lo conoció era bartender, pero que en determinado momento fue ascendido a supervisor del bar; a lo que ella se opuso, en el tanto que consideraba a Herrera "irresponsable".

Al ser consultada por la fiscala Grettel Rosales sobre por qué pensaba eso, la deponente refirió que en ocasiones no se presentaba a trabajar o llegaba tarde, reportándose enfermo, cuando se sabía que había salido de fiesta en Manuel Antonio (llegó a invitarla), y en otras playas como Matapalo y Dominical.

A esos sitios iba en su motocicleta, detalló. Abonó que era evidente que en ocasiones estaba borracho o drogado (aunque no precisó con qué tipo de sustancia).

La exempleada mencionó que Herrera tenía malos momentos. En ese sentido, indicó que estaba deprimido y que al menos en dos ocasiones la llamó en la madrugada llorando. Recalcó que le impactó que el bailarín le dijera que no creía en Dios. "Para mí era extraño", dijo.

Reseñó que durante la pandemia, aunque ya había sido despedido, Herrera vivía en el hotel por decisión del dueño, Harry Bodaan, y le cocinaba al personal. Pero cuando estaba preparando la comida, escuchaba música que ella no entendía, por lo que la buscaba con Shazam (app que permite identificar el nombre de una canción al grabarla) y así se enteró de que era vikinga, con "letras escalofriantes".

"Yo sentía que tenía bipolaridad o depresión", resaltó.

Agregó que tras su ascenso, ella firmó una carta junto a la entonces gerente Daniela Ceciliano y los saloneros del restaurante, en la que expusieron razones por las cuales se le debía quitar el poder que se le había dado en el bar. Pero esa queja nunca prosperó, pues Bodaan interrogó uno a uno a los firmantes, y estos acabaron justificando que habían sido presionados para firmar. Sumó que cuando la entrevistaron a ella, sintió "una carga" de parte del empresario, ya que este "le tenía mucho cariño" a Herrera por lo atento que era con él.

Sin embargo, Navarro insistió en elevar otras cartas que "nunca valieron para nada", ni siquiera cuando faltaban bebidas en el bar o existían evidentes manipulaciones en el inventario. Sobre ese particular, resaltó que pese a que robaba licor, nunca supo encubrirlo.

En ese sentido, subrayó que el bailarín era parte de un grupo de trabajadores que hacían lo que querían sin recibir alguna reprimenda de parte de Bodaan.

Fue en ese momento cuando se le consultó a la deponente sobre la orientación sexual de Herrera, apuntando que era bisexual, pero que le gustaban más los hombres.

Luego la representante del Ministerio Público le preguntó si sabía si Bodaan tenía alguna relación "más íntima" que una amistad con el bailarín, ante lo que la testigo respondió: "Yo nunca lo vi, pero ellos vacilaban de cosas. A mí me parecía que de repente sí porque se paseaban en ropa interior en la casa y mucho sin camisa. Entre ellos tres, era un poco extraño ver eso. Sin embargo, yo me dedicaba a mi trabajo, pero sí me parecía que se percibían raras, pero nunca vi mucho, solo comentarios y en general, de que todas las personas que entrar por la puerta de atrás o por la casa de Harry es por algo".

Respecto a ese último punto, la exsupervisora del restaurante amplió: "Siento que lo decían porque ellos tenían inclinaciones sexuales entre el mismo género (sic.) de ellos, que son gays. Eso significaba que los hombres que contrataban tal vez tenían algún tipo de relación con él, porque incluso los que lo contrataban decían. Tal vez Harry y Danilo eran un poco más respetuosos de eso, pero lastimosamente la gente que contrataban tenían esa costumbre de decir cosas".

En un momento, Navarro destacó al imputado como atento y amante de los animales. Incluso recordó que en una ocasión le llevó un helado a su hija cuando se enteró de que estaba en el alojamiento. Momentos después, la deponente -acompañada por al menos tres personeros de la Unidad Protección a Víctimas y Testigos, incluidos dos guardaespaldas- empezó a llorar y simultáneamente lo hizo el acusado.

Además de Herrera, la Fiscalía de Quepos y Parrita achaca el asesinato a Bodaan y al administrador Luis Carlos Miranda. Al primero además se le atribuyen tres supuestas violaciones.

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