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Sujeto detenido para extradición estuvo vinculado en plan para asesinar a exministro Fernando Berrocal

Por Alvaro Sánchez y Carlos Castro | 8 de Abr. 2026 | 2:45 am

Franklin Viveros Viveros fue detenido el pasado 13 de marzo a solicitud de los Estados Unidos. Fue parte de un plan para asesinar al exministro de Seguridad, Fernando Berrocal.

Franklin Viveros, colombiano naturalizado costarricense detenido el 13 de marzo para ser extraditado a Estados Unidos por tráfico internacional de drogas, estuvo vinculado en 2007 con un plan para asesinar al entonces ministro de Seguridad Fernando Berrocal, según informes de la policía de Costa Rica y Colombia.

Viveros fue detenido en Escazú por solicitud de Estados Unidos, para ser juzgado por delitos de tráfico internacional de drogas. Según la Fiscalía, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Administración contra las Drogas (DEA) está vinculado con el Cartel de Sinaloa y lo ubican como el enlace en Costa Rica de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En julio del 2007, de acuerdo con información del periódico La Nación, las autoridades detuvieron a cinco colombianos en Esparza y San José sospechosos de idear un plan para asesinar a Berrocal y otros ministros. Todos fueron deportados hacia Colombia por su condición irregular y debido a que se consideraron sujetos altamente peligrosos.

En ese momento Viveros no fue detenido. Pero en marzo del 2008 fue deportado debido a que Migración descubrió que se había casado con una habitante de la calle para regularizar su condición en el país, según reportó el diario El Tiempo. 

Ese mismo año, las sospechas del plan contra Berrocal tomaron mayor fuerza tras el decomiso de la computadora del líder guerrillero Raúl Reyes, en la que se encontró comunicaciones y referencias a operaciones internacionales de las FARC, incluyendo acciones dirigidas contra el exministro.

El fiscal general de aquel momento, Francisco Dall'Anese, explicó a CR Hoy que un Juez de la República le informó sobre una interceptación telefónica en la cual se hacía referencia al plan para asesinar a Berrocal y a otros ministros.

"Recuerdo que tras recibir esa información la trasladé al exministro Berrocal y se coordinaron acciones para su ubicación y captura", añadió el exjefe del Ministerio Público.

Viveros fue detenido y deportado inmediatamente a Colombia, confirmó el propio exministro Berrocal a CR Hoy.

En sus registros migratorios no reporta un nuevo ingreso después de esa deportación. Luego, no se supo más de él hasta el 2017 y 2018, cuando registró movimientos a Colombia y Panamá desde Costa Rica. Durante agosto del 2025, viajó a los mismos destinos.

En otras palabras, Viveros entraba y salía del país con normalidad.

Enojo de las FARC con Berrocal

Según informes de la policía de Costa Rica y Colombia, Viveros estuvo vinculado con un presunto complot para atentar contra Berrocal, en medio de las denuncias del entonces jerarca sobre la presencia de estructuras ligadas a la guerrilla colombiana en territorio nacional. La acción de las FARC, además, fue a consecuencia de la captura previa, en Puntarenas, de otro alto mando, Héctor Martínez Quinto.

Otra de las razones que influyó en la molestia del alto mando de la guerrilla, fue la constante captura de droga en el Pacífico, alrededor de 40 toneladas de cocaína entre 2007 y 2008, producto del trabajo conjunto entre las policías de Colombia, Costa Rica y Estados Unidos.

Viveros Viveros fue detenido por la PCD en Escazú.

Matrimonio ficticio con indigente

Junto con esas investigaciones, las autoridades detectaron que Viveros utilizó mecanismos para ocultar su permanencia en el país. Entre ellos, destaca que contrajo matrimonio por conveniencia con una mujer en condición de indigencia, con el fin de aparentar arraigo y regularizar su estatus migratorio.

Las pesquisas determinaron que la supuesta esposa, identificada como Vannesa Murillo, vivía en la zona roja de San José y nunca había tenido contacto con Viveros.

El fiscal general Carlo Díaz explicó que las autoridades ya tenían identificados varios objetivos, entre ellos ciudadanos costarricenses —algunos naturalizados— vinculados con el tráfico internacional de drogas que operaban desde el país, aprovechando la imposibilidad de ser extraditados debido a matrimonios que en su momento se les llamó "por conveniencia".

Añadió que, una vez alcanzado el consenso y aprobada la reforma que permite la extradición, el Ministerio Público valoró positivamente ese cambio, ya que Costa Rica deja de ser un lugar cómodo para este tipo de estructuras criminales.

Según indicó, con la nueva normativa estas personas ahora pueden ser extraditadas en cualquier momento, a solicitud de otros gobiernos o de agencias internacionales como la DEA.

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