Sospechoso de abusar menores tenía un “ritual de iniciación” a víctimas para que accedieran a fiestas
El empresario Johnny Fung Acón al parecer captaba y abusaba sexualmente de menores de edad en su vivienda y, entre las dinámicas que implementaba para hacerlo, destaca la existencia de un "ritual de iniciación" que las víctimas debían cumplir para ingresar a fiestas que organizaba en su casa, en Limón.
De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, el sospechoso, en complicidad con un menor de edad que fungía como reclutador, propuso a una de las víctimas convertirse en "Pimpollo".
Este término hacía referencia a una especie de ritual en el que el joven debía permitir que le tomaran fotografías desnudo a cambio de obtener el derecho de asistir a las actividades que se realizaban en la vivienda del empresario. Incluso tenían un grupo de WhatsApp donde estaban varias de las víctimas.
Este patrón se identificó específicamente en el caso de un menor de 17 años, quien fue llevado a la casa de Fung en noviembre de 2015 y noviembre de 2016. Ante la indecisión del joven de someterse al ritual, Fung le mostró material pornográfico en una computadora portátil y le ofreció bebidas alcohólicas.
Una vez que la víctima accedió bajo los efectos del alcohol, el imputado procedió a tomarle fotografías completamente desnudo junto al menor reclutador. Además, cometió abusos sexuales contra él.
La investigación detalla que Fung Acón no solo recurría a la organización de fiestas, a ofrecerles alcohol y drogas para someter a las víctimas, sino que también utilizaba pagos en efectivo y promesas de recompensas para retribuirles o inducirlas a participar en actos sexuales.
En un primer hecho, ocurrido en marzo de 2003, un menor recibió un pago de ₡10.000 tras ser abusado en el jacuzzi de la vivienda. En otra ocasión, después de grabarlo desnudo, el acusado le entregó ₡20.000 en efectivo.
En 2009, Fung le pagó ₡15.000 a otra víctima por los actos sexuales. Para ello, se valió de una promesa previa de ayudarlo económicamente debido a su escasez de recursos.
En febrero de 2015, tras ser grabado mientras mantenía relaciones sexuales con otras personas menores de edad en la vivienda del encartado, el acusado le entregó ₡20.000 a cada uno de ellos en dos ocasiones distintas. Posteriormente, en octubre de ese mismo año, Fung Acón le prometió regalarle un par de zapatos a cambio de que accediera a un acto sexual.
Durante 2017, el empresario le prometió pagar ₡30.000 a una menor de edad, la única víctima mujer, a cambio de que mantuviera relaciones sexuales con un tercero. Fung aprovechó ese momento para grabarla.
