Servicios de salud y finanzas de la CCSS se ven presionados por informalidad y envejecimiento
Listas de espera, protección y modelos contributivos son los mayores retos del Seguro Social
(CRHoy.com) El mercado informal y el envejecimiento de la población presionan los servicios de salud y el modelo económico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), advirtió el más reciente Informe Estado de la Nación 2022 publicado este miércoles.
"Desde hace varios años damos seguimiento a la cobertura y calidad de los servicios de salud pública, así como de su situación financiera, pues son fundamentales para la equidad de la seguridad social del país", comentó a Natalia Morales Aguilar, investigadora y coordinadora del capítulo Equidad e integración social del Informe.
Los efectos de un mercado laboral que alcanza cada vez más altos niveles de informalidad, sumado a un perfil epidemiológico de alta concentración de enfermedades crónicas, suponen uno de los principales retos que tiene el sistema de seguridad social costarricense.
Pese a que la amplitud de los servicios ofrecidos por la institución y el nivel de protección financiera con la que cuentan se encuentra en márgenes elevados y razonables, la investigadora cree que como país "debemos pensar en alternativas para fortalecer los principios de universalidad, solidaridad y equidad de la seguridad social".
Esto, puesto que el Informe Estado de la Nación de este 2022 encontró importantes desigualdades de edades, poblaciones y territorios en la distribución de las coberturas de los niveles de protección contributiva en la institución.
De acuerdo con el Informe, los niveles más altos de esta cobertura -cuya tasa a nivel general asciende a un 91%-, se encuentran:
- Mujeres y quienes trabajan en empresas medianas y grandes: +85%
- Trabajadores de MIPYMES; por cuenta propia; nacidos fuera de Costa Rica; con trabajo informal; y desempleados: -70%
"En términos generales, la población no asegurada corresponde a quienes trabajan en empleos informales, migrantes indocumentados, trabajadores temporales indígenas o población en condición de pobreza. Y, los grupos en mejores condiciones laborales reciben seguro casi a nivel universal", puntualizó Morales.
Entretanto, por distribución territorial la desigualdad se evidencia de la siguiente manera:
- Región con menor cobertura: Huetar Norte (78%)
- Región con mayor cobertura: Brunca (87%)
Modelo contributivo
En materia financiera, el mayor desafío con el que cuenta la Caja es el modelo contributivo. Solo entre 2010 y 2021 el grupo de asegurados dependientes decreció del 40% al 26%, mientras que el de asegurados por el Estado creció del 11% al 17%.
Sin embargo, para la investigadora concluye que las menores recaudaciones no significan necesariamente que la solvencia financiera de la entidad esté en problemas en el corto plazo, pues no deben equipararse a recaudación nominal.
"Históricamente, los ingresos de la CCSS han superado ligeramente a los gastos. Específicamente, entre 1992 y 2020 los ingresos totales promediaron 5,8% del PIB con una tendencia al alza" especificó Morales.
En dicho periodo, el gasto per cápita también se cuadriplicó en la institución de seguridad social, pasando de ₡135.048 a ₡548.942 colones.
Envejecimiento y listas de espera
El Informe explicó que el envejecimiento acelerado de la población nacional genera una presión importante sobre las listas de espera por el otorgamiento de las citas.
Este factor figura dentro de una lista de 3 como las principales razones que explican estas interminables listas en el sistema de salud costarricense. Al envejecimiento se suma los tipos de padecimientos que aquejan a los asegurados y las deficiencias de los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS).
Para los investigadores, la programación de estas citas significa hoy uno de los mayores retos que enfrenta el Seguro Social, hasta ahora provocando la insatisfacción de al menos un tercio de la población sobre todo por el acceso a los servicios de atención en las comunidades, pese a que existen 1.080 EBAIS en todo el país.
"Mientras que en 2008 las personas mayores de 65 representaban el 6,2% de la población total, para el 2050 se estima en 20,7%; por otra parte, las enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes o la enfermedad renal crónica se han incrementado en más de un 40% en una década"
"Esto previsiblemente presiona la demanda de servicios de salud y la inversión necesaria para ofrecerlos", detalló Natalia Morales Aguilar.
Para la investigadora del Informe Estado de la Nación, dichas listas de espera son un componente de los sistemas de cobertura universal de la salud.
¿Cómo atenderlas?
Según Morales Aguilar, los tiempos de otorgamiento de las citas podrían ser razonables si la entidad considera estrategias que aceleren la atención, por ejemplo, ampliando el tipo de atención en los EBAIS (actualmente está enfocado en medicina general y no en salud preventiva ni especialistas, lo cual satura los servicios de emergencias de los hospitales).


