Señora con discapacidad vende popis para vivir mientras espera pensión no contributiva

Edificio de la Gerencia de Pensiones de la CCSS. Foto: Archivo CRH
Sonia Canales Alvarado vende popis y confites en San José para poder mantenerse mientras espera que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) resuelva su solicitud de pensión del Régimen No Contributivo (RNC).
Lleva tres años esperando una respuesta, y hasta este año, como parte del proceso de solicitud de pensión, la CCSS le realizó estudios médicos y valoraciones para acreditar su condición.
A pesar de sus problemas de salud, entre ellos, desgaste crónico lumbar, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), un daño en uno de sus pulmones y un bloqueo de rama derecha, Sonia debe salir a la calle para generar ingresos. Camina con un bordón y se ha caído en varias ocasiones, pero no tiene otra fuente de sustento.
Sus hijas también enfrentan dificultades económicas, mientras que sus hijos se encuentran en situación de calle.
En ocasiones, su nieto de 15 años la acompaña a vender. Él vive con ella y está bajo su responsabilidad, por lo que Sonia debe procurar el sustento de ambos con lo que logra obtener de las ventas.
Su caso es uno de los aproximadamente 32.000 que permanecen pendientes de resolución para acceder a una pensión del Régimen No Contributivo.
Daisy también espera una pensión
Daisy, de 52 años y vecina de Guanacaste, solicitó una pensión del RNC en junio de 2026 debido a una condición de salud que, según explicó, le impide trabajar. Ella pidió que no se pusiera su nombre completo por temor a represalias, pero autorizó la publicación de su caso y documentos.
La solicitud de Daisy fue denegada. Daisy presentó un recurso de revocatoria, pero la CCSS volvió a rechazar la petición.
Entre los argumentos utilizados por la institución figuran razones presupuestarias, así como que las metas de cobertura no pueden superar el financiamiento disponible y que, para este año, ya se habían alcanzado las metas establecidas.
Daisy fue operada de cáncer de mama y le extirparon el seno izquierdo. También padece diabetes y actualmente enfrenta un problema en el brazo derecho que, según explicó, se asemeja a un hombro congelado y limita sus movimientos.
La mujer asegura que conseguir y mantener un empleo es difícil debido a su condición de salud. Debe asistir con frecuencia a citas médicas y tiene limitaciones para realizar determinadas labores.
Actualmente vive con sus dos hijos, quienes también dependen de ella. Reciben becas de estudio y, ocasionalmente, ayuda económica del padre de los menores, quien no tiene un trabajo fijo.
Para Daisy, contar con la pensión significaría principalmente poder cubrir los servicios básicos de su vivienda, como el agua y la electricidad, sin tener que preocuparse cada mes por cómo pagarlos.
32.000 solicitudes pendientes
Actualmente, la CCSS mantiene aproximadamente 32.000 solicitudes pendientes de resolución del Régimen No Contributivo.
El problema se agudiza porque la institución tiene como meta en el Plan Nacional de Desarrollo otorgar 5.000 nuevas pensiones por año y esa cantidad ya fue alcanzada en 2026, por lo que no se estarían aprobando más beneficios pese a que miles de solicitudes continúan pendientes.
Ante esta situación, los recursos de amparo presentados ante la Sala Constitucional han aumentado.
La Sala señaló a la CCSS que la falta de presupuesto no puede utilizarse como justificación para rechazar una solicitud de pensión del Régimen No Contributivo.
Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la CCSS, explicó que, por ahora, la institución prioriza y resuelve las solicitudes que la Sala Constitucional le ordena atender.
Pero reconoció que la solución de fondo requiere contar con más recursos para este régimen.
Sobre las pensiones
Este tipo de pensiones están dirigidas a personas en condición de pobreza que no cuentan con una pensión contributiva, entre ellas adultos mayores que no cumplen los requisitos para acceder a este tipo de beneficio y personas con discapacidad que no pueden trabajar.
La presidenta Laura Fernández, impulsa una iniciativa para trasladar al Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) el 50 % del aporte que actualmente realizan los patronos al Banco Popular. La propuesta busca destinar esos recursos al financiamiento del Régimen No Contributivo.



