Semana Santa: ¿Por qué los creyentes no comen carne roja?
Es una forma que permite reflexionar internamente.
(CRHoy.com) Durante esta Semana Santa muchas personas disfrutan de las comidas típicas, entre ellas las empanadas de chiverre, el arroz con palmito, las rosquillas o alguna receta con flor de Itabo; sin embargo, hay un alimento que muchos fieles no consumen durante esta semana de reflexión: la carne roja.
De acuerdo con el Padre German Rodríguez, rector de la Catedral Metropolitana, el no consumo de la carne roja es "una práctica penitencial, como una austeridad, para cuando uno no tiene todo, levanta el corazón, el pensamiento en Dios".
El Padre Rodríguez señaló que la práctica del no consumo de este alimento tiene doble sentido:
- Una práctica penitencial en la que una persona se abstiene como una forma de mortificar al cuerpo, el cual "muchas veces se deja seducir por el pecado".
- Una persona se abstiene para compartir lo que gasta en carne con las personas de bajos recursos.
El rector de la Catedral Metropolitana indicó que esta práctica penitencial es positiva, ya que sirve para aquellas personas que tienen todo, reflexionen sobre aquellos individuos que no lo tienen todo y de esta forma se vuelven más sensibles y piensan en las necesidades de las demás personas.
"Hay un prefacio en la Iglesia (…) que dice que, con el ayuno corporal refrena nuestras pasiones, eleva nuestro espíritu, nos da fuerza y recompensa, es decir, que muchas veces abstenerse del alimento, sobre todo el que más nos gusta, nos permite elevar nuestro corazón a Dios y también a refrenar las pasiones desordenadas, los impulsos y que nuestra penitencia, pues alcanza a Dios, ayuda y recompensa", mencionó el Padre Rodríguez.
Por su parte, el Padre Manuel Chavarría, formador del Seminario Nacional y Teólogo pastoralista, comentó que esta práctica no solo se refiere a la abstinencia de la carne roja en algunos días del año, por ejemplo, los viernes de Cuaresma, sino también está unida a la actitud de la conversión, es decir, a la forma de expresar el regresar a Dios.
"A lo largo de los siglos se fue consolidando como una de las prácticas con las cuales se buscaba sintonizar con Jesucristo", añadió. "… la carne siempre ha significado un lujo y un deleite, así como puede significar el hombre despreocupado que piensa más en sí mismo que en el otro".
El Padre Chavarría señaló que el no consumo de la carne roja es una "restricción muy pequeña", ya que es aplicable para cinco días de Cuaresma, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
"Imagínense que en 365 días, eso no es mucho; lo que interesa es el peso interior, que le dé a uno a que, a través de la abstinencia y del ayuno, vaya renunciando a uno mismo y poder acercarse al prójimo", indicó el formador del Seminario Nacional.
El también Teólogo pastoralista mencionó que el origen remoto de esta práctica del no consumo de la carne nace hace varios siglos en el centro de Europa donde se hacían grandes sacrificios de animales en los cultos paganos.
Por otro lado, el Padre Chavarría recordó que esta práctica no se hace por obligación sino por participación y además, señaló que solo se aplica para las personas mayores de 12 años.
