“Se me fue uno”: Sobreviviente del ataque armado en el bar Howard’s de Lindora recuerda que gatillero buscaba a alguien

Una sobreviviente del mortal ataque a balazos ejecutado por dos sicarios dentro del bar Howard's, en Lindora de Santa Ana, el pasado 15 de agosto, relató a agentes judiciales cómo se lanzó al suelo al escuchar las detonaciones, observó que su acompañante fue impactado por un proyectil y logró identificar características físicas de uno de los gatilleros.
De acuerdo con el expediente judicial, el ataque ocurrió alrededor de las 7:00 p. m., cuando dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron al establecimiento y abrieron fuego contra los clientes. El resultado fue una escena de terror: tres personas fallecidas y dos más heridas por arma de fuego.
Las víctimas mortales fueron identificadas como José Garbanzo Rodríguez, de 39 años, conocido como Mufasa, uno de los objetivos del ataque y presuntamente vinculado a una estructura criminal; Kenneth Armando Sanabria Salas, de 36 años, alias Chula, también objetivo del atentado; y Juan Manuel González Santamaría, de 44 años, una víctima inocente que se encontraba en el bar al momento de los disparos.
"Me tiré al suelo y vi cuando le dispararon"
Según consta en el informe policial, en el sitio había varios testigos. Una de ellas se encontraba acompañando a una de las personas inocentes que resultó herida y relató que tenían apenas 10 minutos de haber llegado al bar cuando inició la balacera.
"Acerca de lo sucedido contó que, antes de llegar a lo que sería el sitio del hecho habían visitado The Axe Club (lugar donde tiran hachas para liberar estrés) en ese lugar estuvieron aproximadamente hora y media, luego de esto, buscaron un lugar para comer, comentó que, tenían 10 minutos de haber llegado al bar Howard's, en donde se encontraba sentada junto al joven (ofendido-herido), a quien había conocido por medio de Instagram un año atrás, al ser las 18:15 horas aproximadamente, escuchó varias detonaciones por arma de fuego mismas que provenían desde el lado afuera del local, al percatarse de la situación se tiró al suelo, logró observar a 2 sujetos (uno de ellos tenía el cabello castaño, con bellos en la barbilla, de tez trigueña, contextura media, de 1,70mts de altura, llevaba puesto un pantalón negro desteñido, unas tenis Nike, de color blanco con una burbuja de aire en medio de la suela), quien fue el que ingresó al establecimiento, posteriormente, se percató que su acompañante se encontraba herido por arma de fuego en el pecho. Fueron trasladados al hospital por medio de una ambulancia de la Cruz Roja", relató la mujer.
Por su parte, el joven que resultó herido de bala en el pecho confirmó que, tras el ataque, un oficial del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) llegó al sitio y ordenó a los presentes permanecer en el suelo.
"Manifestó no haber tenido 5 minutos de estar en el local con su amiga, llegó abordo del vehículo cuando escuchó varias detonaciones, únicamente reaccionó para tirarse al suelo y cubrir a su amiga, de un pronto a otro sintió un ardor muy fuerte en el pecho y observó la herida, misma que tuvo ingreso en la tetilla izquierda y salida en el costado izquierdo. Recuerda que llegó un muchacho en casco y se identificó como funcionario del OIJ y les indicó que se mantuvieran todos en el suelo, no recuerda ni podría dar características de los sospechosos, no recuerda sus vestimentas tampoco, él no tiene problemas con nadie y asegura que el ataque no era para él, solamente fue a ese restaurante para comer con su amiga", relató el sobreviviente.
"Se me fue uno"
Otro de los heridos en la balacera aseguró a las autoridades judiciales que fue alcanzado por los disparos cuando intentó protegerse corriendo hacia la parte trasera del establecimiento.
Este testigo afirmó que logró ver de cerca a uno de los sicarios, quien pasó a su lado armado y repitiendo una frase que quedó grabada en su memoria: "se me fue uno".
"Manifestó que el día de los hechos, aproximadamente a las 06:15 horas, se encontraba en el interior del bar, en compañía de una amiga. Indicó que, mientras se encontraban comiendo en dicho establecimiento, escuchó varias detonaciones de aparente arma de fuego en la parte frontal del bar, lo que motivó que, junto con su acompañante, se dirigiera rápidamente hacia el interior del local en busca de resguardo. Durante dicha acción cayó al suelo, momento en el cual se percató de que presentaba una herida en la pierna derecha, sin poder reincorporarse. Mientras permanecía en el suelo, observó que un sujeto pasó junto a él portando un arma de fuego en la mano. Según lo escuchado, dicha persona se encontraba buscando a alguien, ya que repetía la frase "se me fue uno". El declarante describió al sujeto como de estatura aproximada entre 1,65 y 1,70 metros, de contextura delgada, cabello corto de color negro, sin ningún tipo de cobertura facial, y de aparente nacionalidad costarricense, según el acento percibido", dijo el testigo.
De acuerdo con el informe del OIJ, ambos heridos lograron recuperarse. Las autoridades manejan como principal línea de investigación que el ataque contra Mufasa y Chula estaría relacionado con rencillas entre organizaciones criminales que operan en la capital, entre ellas Los Lara y el grupo conocido como el Gemelo.
Las pesquisas también señalan que Mufasa presuntamente operaba para la estructura criminal de Los Myrie, por medio del grupo conocido como los Coqueros de Pavas.