Salvando el mar: Mariela crea gafas con tapas plásticas de refresco
Para cada gafa se necesitan 20 tapitas plásticas.
(CRHoy.com) Preocupada por el ambiente, Mariela Sequeira empezó a crear conciencia en su familia, sobre la importancia del reciclaje, sin imaginarse que eso le abriría las puertas a un emprendimiento, utilizando las tapas plásticas de refresco para hacer anteojos.
"Todo el tema del reciclaje entró en mi corazón un día que vi un video de una tortuga que lloraba, porque tenía una pajilla metida en la nariz. Ese video a mí me marcó muchísimo y fue cuando empecé a decir NO a las pajillas y hacer toda la separación de reciclaje", expresó.
Ella se preocupó por separar los residuos en su casa y reciclar todo lo que se podía. Así impulsó a sus papás y sus hermanas. Sin embargo, le quedó la espinita con las tapas, que son utilizadas para hacer rampas para personas con discapacidad.
"Una vez que uno deja el reciclaje fuera de la casa, no sabe qué pasa. Muchas veces empezaba a llover y se empapaba o no se llevaban las bolsas de reciclaje. Empezamos a buscar medios de acopio para entregar el material. Nos dimos cuenta que las tapitas no eran tan valoradas en estos lugares", afirmó.
Ella empezó a recolectar todas las tapitas y puso un contenedor en las afueras de su casa, para que sus vecinos se unieran a la causa.
"Recientemente, había comprado unos anteojos de madera y pensé que si se podían hacer de madera, por qué no hacerlos de plástico. En el 2020 cuando entró la pandemia, tuve más tiempo para buscar y averiguar. Vi que esa idea no era solo mía, pero ya existía en Europa. Empecé a averiguar cómo se podía transformar el material", detalló la mujer de 42 años.
Mariela conoció a unos españoles que hacían eso y la orientaron con el proceso. Fue entonces cuando empezó a construir los equipos aquí en Costa Rica.
Utilizarlos no era tan sencillo, pero con prueba y error empezaron a familiarizarse con la producción, que duró alrededor de un año.

"Vimos que el producto sí era una realidad y empezamos a recoger el material en mayor cantidad. Empezamos una recolección en San Pablo de Heredia y en la municipalidad nos apoyaron. La gente va y lo coloca en los recipientes. Hicimos campañas en todo lado y después de eso se han generado otros puntos de recolección, como en el hospital de Heredia", aseguró.
En octubre del 2021 lanzaron formalmente "Maram Eyewear", que cuenta con su propia página web, donde los clientes pueden hacer sus compras. También las gafas se pueden encontrar en algunos puntos de venta.
"Que hagamos anteojos de tapas, no es reciclaje. Se llama suprareciclaje, porque estamos haciendo un producto distinto al original, que tiene mucho más valor al original. Tenemos una garantía circular, donde esos anteojos que la persona adquiere, nunca tienen que convertirse en un desecho. Los recibimos, los volvemos a triturar para producir un nuevo producto. A cambio, pueden obtener un descuento", explicó.
Ella es farmacéutica de profesión y combina su trabajo con el emprendimiento, con el apoyo de su pareja y familia.
"A mí me encanta la playa, me encanta el mar. Yo deseo seguirlo viendo como lo conocí y que las próximas generaciones lo puedan disfrutar de la misma manera. Cuando uno ve la cantidad de plástico que hay en el océano, la idea es frenarlo aquí, no ir a recogerlo a las playas", manifestó.
Para hacer cada gafa se necesitan 20 tapitas plásticas de refresco.
"Cada diseño es único. Se hacen de uno en uno. Tenemos una combinación específica y cada gafa tiene el nombre de una playa de Costa Rica. Nunca hay dos exactamente iguales, porque depende de la mezcla cómo se funde, que genera los colores", añadió la emprendedora, quien aclaró que los lentes tienen protección ultravioleta, cumpliendo con las normas que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en Costa Rica se lanzan 440 toneladas de plástico al mar, por día. Se cree que de seguir a ese ritmo, en 2050 habrá más plástico que peces en el mar.
"Está complicado saber cuántas gafas hemos hecho, pero hemos recolectado 6 toneladas de tapitas plásticas, que hemos frenado en el camino al mar", expresó orgullosa.
"Ha sigo bastante lindo, saber que estamos trabajando un proyecto que está generando un beneficio a futuro. Lo que quiero es que mis sobrinos puedan disfrutar de la playa. El camino ha sido difícil, pero es algo que nos favorece a todos y el planeta lo necesita. La aceptación del producto ha sido muy buena y gracias a Dios estamos en un país donde las personas se están interesando por cuidar el medio ambiente, la sostenibilidad", apuntó.
Si usted desea contactarla, puede hacerlo a través de la página en Facebook, en Instagram o al número de teléfono 7233-0401.
