Reos pagan a compañeros para evitar bulla en celdas mientras estafan por teléfono
Solo en San José se registra un perjuicio económico de más ¢3.000 millones contra las víctimas
(CRHoy.com) Las ganancias que obtienen los privados de libertad mediante estafas les alcanza hasta para pagar cualquier "ayuda" que les permita hacer sus fechorías con tranquilidad y sin arriesgarse a ser descubiertos por las víctimas mientras les sacan el dinero de sus cuentas.
Por eso se han visto obligados a desembolsar parte de ese capital, sumas para comprar el silencio de los compañeros con los que comparten celdas, par evitar que se escuchen por teléfono el ambiente de la prisión, con tal de dar mayor credibilidad a las llamadas que hacen.
Así lo dio a conocer Gustavo Madrigal Pérez, agente de la Sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quien se dedica a investigar específicamente delitos bancarios.
Este oficial, quien tiene 13 años de experiencia en diferentes labores dentro de la policía judicial, explicó que los delincuentes se han visto en obligación de pagarle a sus propios compañeros, con tal de tener una convivencia que les permita ejecutar las llamadas sin interrupciones.
"Para que se den una idea de como funcionan ellos, ustedes se preguntan ¿cómo hacen para que no haya bulla, para que se oiga como un call center?, creo que todos hemos visto los famosos call center de La Reforma. La persona líder que lleva a esa organización, paga a los privados de libertad para que hagan silencio salgan de las habitaciones para seguir trabajando", explicó Madrigal.
Por esa razón, este año las diferentes policías han intensificado las visitas sorpresa a los cinco centros penales que están ubicados en el complejo del Ministerio de Justicia en San Rafael de Alajuela, donde se encuentra La Reforma.
El objetivo es buscar en las celdas todo tipo de artefacto que le sirva a los fraudulentos para continuar con sus operaciones desde la prisión.
"Por lo menos cuatro veces al mes se hacen visitas a los centros penales de San Rafael de Alajuela y estafan desde los 5 centros. Se coordinan con Justicia para mapear quien podría estar ejecutando estos delitos y atacan ciertos módulos donde se decomisan celulares, cargadores, cables USB. También hemos detectado que hacen cargadores y extensiones hechizas, y como ya saben, hemos encontrado diálogos hechos a mano, establecidos para hacer las llamadas", explicó el investigador.
Otro aspecto llamativo que reveló este funcionario es que gracias a que muchos juzgados tipificaron algunos de los casos como crimen organizado, se pudo realizar intervenciones telefónicas, las cuales fueron importantes para conocer la operación desde sus entrañas y las indicaciones que se dan para lograr sus metas.
"En un caso pudimos escuchar donde uno de los líderes empieza a comunicarse con los demás y les dice que ya son las 9 a.m. y es hora de ponerse a trabajar, lo que denota que ellos lo ven completamente como un negocio", subrayó.
Millonario negocio en el 2022
Los datos brindados por Madrigal no dejan duda que el negocio para estos hampones es muy jugoso, pues solo en San José, las poco más de mil víctimas que se presentaron a denunciar estafas en la oficina de Fraudes del OIJ durante este año, sufrieron un perjuicio económico de ¢3.000 millones y $500 mil en esa moneda extranjera.
Incluso reveló que solo uno de los denunciantes perdió ¢150 millones una transacción.
"Es un delito que les ha permitido a ellos mutar en su manera de operar desde los centros penales, además de tener un gran incremento patrimonial en sus arcas", señaló.
Como es usual en estos grupos, el dinero robado termina en diferentes negocios como compra de ganado, vehículos y propiedades con el fin de legitimarlo e introducirlo al sistema bancario nacional de manera lícita.
Pese a que han innovado en tecnología como pago de aplicaciones para clonar números de teléfono de bancos, compras de sitios web para crear páginas falsas, haciéndolas pasar por las de entidades financieras y hasta ingeniárselas para tener señal telefónica satelital en la cárcel, mantienen muchos de los métodos tradicionales, pero para ellos exitosos.
Según Madrigal el vishing, o contacto telefónico con las víctimas, sigue siendo la más utilizada por estos delincuentes.
"Desgraciadamente la gente sigue cayendo, porque a veces se encuentran muy apurados cuando los llaman y les dan información muy certera de sus cuentas y eso los hace confiarse, muchas veces por el susto de resolver algún supuesto problema con sus cuentas, dan datos sensibles", detalló.
Una de esas técnicas es la del falso funcionario, ya sea de una entidad gubernamental, bancario o municipal, la cual aplican mediante llamadas para hacerles creer que les van a ayudar con un trámite.
El del empleado de ayuntamiento es uno de los que más casos genera últimamente, pues para estas fechas muchos caen en el cuento de que les van a ayudar a hacer una exoneración de impuestos y entregan información sensible.
"Los delincuentes se meten a estos registros y revisan donde la víctima tiene una finca y dan hasta el número de propiedades, haciéndose pasar por funcionarios municipales. El problema que tenemos los ticos es que cuando nos dicen que vamos a tener un beneficio económico soltamos todo", añadió.
En este método entra a operar el Pharming, el cual consiste en enviar enlaces de páginas falsas a los ofendidos, que se asemejan a las de instituciones públicas, donde les piden para introducir los datos de sus cuentas.
Y también está el conocido Pishing, que se ejecuta por medio de correos electrónicos en los que se envían enlaces donde se pide actualizar datos y por medio de este se instala un maleware o troyano que empieza a sustraer toda la información que tengamos en la computadora o el teléfono.
Por estos casos el investigador llama a ser maliciosos siempre y repitió los consejos básicos para no caer en las tramas de los clanes criminales como.
- No usar el buscador de Google para entrar a las páginas de los bancos.
- No dar información sensible mediante correos, mensajes o llamadas.
- Si tiene dudas, mejor acuda a una sucursal bancaria.
- Rechace cualquier tipo de propuesta en la que le ofrezcan cielo y tierra, o cosas muy poco probables.
El experto señaló que estas organizaciones usan un modo de operar llamado ingeniería social, la cual es descrita como una "acción o conducta social destinada a conseguir información de las personas cercanas a un sistema, en otras palabras es la habilidad que tiene el estafador con una llamada telefónica logra obtener datos sensibles de las cuentas de los ofendidos para realizar transferencias a terceros".


