Recurren a Sala IV para apurar nuevo Hospital de Geriatría
La Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, Doctor Raúl Blanco Cervantes y la Comisión de Discapacidad y Adulto Mayor del Congreso presentaron un recurso de amparo ante la Sala Constitucional- más conocida como Sala IV- para que se reconozca la violación de derechos fundamentales, como la igualdad, el acceso a la salud y la vida, debido a las severas carencias del hospital, cuya infraestructura data de hace más de 65 años.
La presidenta de la Junta, Alicia Avendaño Rivera y la diputada liberacionista, Katherine Moreira Brown, instaron a la Sala a ordenar medidas inmediatas, incluyendo la declaratoria de interés público para los terrenos destinados a un nuevo hospital y una declaratoria de emergencia institucional que permita agilizar las acciones necesarias para su construcción.
"El Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología ya no puede responder a las crecientes necesidades de una población que envejece rápidamente. Los pasillos son demasiado estrechos, las áreas de emergencia están saturadas, y las instalaciones carecen de espacios esenciales como zonas de aislamiento o suficientes camas para cuidados intermedios. Si no actuamos ahora, en 2050 este hospital tendrá más de 100 años y estará completamente obsoleto. No podemos permitir que esta situación continúe", señaló la diputada Moreira.
Por su parte, Rivera dijo que la realidad del hospital es crítica. Mencionó que las baterías de baño son insuficientes y mal ubicadas, ponen en riesgo a los pacientes; hay solo 7 camas para cuidados intermedios, falta área para cuidados intensivos, así como una zona adecuada para el aislamiento de casos delicados.
Según narraron, la sala de emergencias, diseñada para un flujo menor de pacientes, atiende diariamente a más de 150 personas en condiciones limitadas. Además, hay diversos espacios, consultorios, laboratorios y pasillos muy estrechos que dificultan el acceso a servicios esenciales como terapia respiratoria, toma de muestras y rehabilitación.
"Estas limitaciones no solo afectan la calidad de la atención, sino que también sobrecargan al personal médico, que enfrenta serias dificultades para brindar servicios eficientes. Casos como el de un paciente que debe recorrer largos pasillos para usar el baño reflejan las condiciones inaceptables que enfrentan quienes más necesitan cuidado y protección", comentó Rivera.

