Rebeca Grynspan resalta su amplia experiencia para la ONU: “Soy una candidata muy integral”
La costarricense Rebeca Grynspan resaltó su amplia experiencia y trayectoria cuando fue consultada sobre sus fortalezas ante su aspiración de ocupar el cargo de secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La economista no dudó en destacar que ha ocupado puestos en gobiernos, organizaciones internacionales e incluso en el sector privado.
Grynspan atendió a la prensa luego de más de tres horas de diálogo interactivo, este miércoles 22 de abril, en una actividad en la que fue consultada por los miembros de la ONU sobre sus posiciones. En ese espacio abogó por la necesidad de recuperar la confianza de los Estados miembros en el trabajo de la organización, así como por la urgencia de fortalecer el trabajo conjunto con otras instituciones para cumplir objetivos.
Sobre qué la diferencia de los otros aspirantes, recalcó que los respeta a todos y que no hablaría de ellos, pero sí aprovechó para destacar su amplia experiencia.
"Soy una candidata muy integral y con mucha experiencia navegando en situaciones difíciles. Sé cómo resistir la presión y mantenerme fiel a los principios para ser esa voz moral e imparcial que el secretario general debe ser", recalcó.
Grynspan agradeció contar con el apoyo y la presencia en la actividad del ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco, lo que, según dijo, le daba fuerza para continuar en ese "difícil camino". También recalcó estar "muy entusiasmada" por el apoyo y la buena voluntad que ha recibido desde el país, el Gobierno y todo el espectro político.
Asumir riesgos
Associated Press (AP) le consultó qué riesgos está dispuesta a tomar para elevar el perfil y la importancia de las Naciones Unidas a nivel global. La economista aseguró que asumirá riesgos calculados y no riesgos "absurdos".
No obstante, fue clara en que está preparada para asumir el riesgo del rechazo; es decir, el riesgo de que nadie quiera que ella esté ahí, pero que deba hacerlo para presionar y porque hay una idea que proponer que puede marcar la diferencia.
La diplomática explicó que, cuando fue parte del equipo de negociación de la Iniciativa del Mar Negro, tuvo que enfrentar muchos "no" hasta obtener un "sí".
"Fui a reuniones donde nadie me quería y no nos tomaban en serio, pero insistimos una y otra vez. Ese es el riesgo: el rechazo o el fracaso. Honestamente, creo que el mayor riesgo para la ONU es no intentar, porque ese es nuestro trabajo", precisó Grynspan.
Uso de la Secretaría General
Otro medio de comunicación le consultó cómo usaría la oficina de la Secretaría General para evitar que un conflicto regional se convierta en un colapso económico global, especialmente en el contexto del Estrecho de Ormuz.
La costarricense dijo que, cuando fue secretaria general iberoamericana, las presiones fueron intensas debido a la polarización en América Latina, pero que siempre mantuvo su criterio y las reglas de la organización.
Añadió que, al final, todos los países reconocieron que el único espacio donde aún se reunían era la Cumbre Iberoamericana. Señaló que se puede estar en desacuerdo sin confrontar, y que es necesario decir la verdad y sostenerla. "He sido reformadora y pacificadora, estoy lista para ir", sostuvo.
Sobre el Estrecho de Ormuz y la economía, Grynspan recordó que hace poco tiempo colaboraron en una predicción sobre la vulnerabilidad del comercio y el transporte marítimo en los llamados "puntos de estrangulamiento", entre los cuales figura ese paso estratégico.
En este tema, indicó que se necesita un compromiso temprano, acción oportuna y mayor agilidad para proponer soluciones, especialmente en conflictos regionales con múltiples actores.
"Espero que el conflicto se desescale; la ONU puede tener un papel constructivo apoyando a otros mediadores para lograr una solución pacífica. Si no se hace, me preocupa mucho la salud de la economía y la estabilidad de muchos países", aseguró.
Trabajo cercano con líderes mundiales
Canadian Broadcasting le consultó a Grynspan si pretende desarrollar relaciones de trabajo más cercanas con los líderes del P5 (miembros permanentes del Consejo de Seguridad), particularmente con el presidente Xi, el presidente Trump y el presidente Putin.
Ella respondió que sí pretende hacerlo. "No soy una voluntarista, soy una estratega", recalcó. También precisó que es necesario construir relaciones y comprometerse con el P5 y con todos los miembros del Consejo de Seguridad.
Viene de un país sin ejército
Finalmente, a la economista le consultaron si venir de un país sin ejército afecta su visión del mundo y de la política de seguridad.
Ante esto, respondió que venir de Costa Rica provoca que, en ocasiones, pueda confundir rangos militares, pero que también le ha permitido comprender la importancia de la paz.
"Mi propia historia es sobre la paz: la que mis padres encontraron al llegar a Costa Rica y que permitió a mi familia ser lo que es hoy y que yo esté aquí frente a ustedes".
La diplomática finalizó asegurando que no hace falta saber de guerra para saber de paz.
