Realidad e historia indígena tienen poco peso en las aulas

8 de Ago. 2026 | 12:02 am
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La realidad y la historia de los pueblos indígenas ocupan un espacio limitado en la educación pública. Una revisión de los programas de Estudios Sociales muestra que el tema aparece de forma puntual en algunos niveles, pero carece de continuidad durante buena parte de la formación de niños y adolescentes.

En los primeros cuatro años de primaria no existe un bloque específico dedicado a la realidad de los pueblos indígenas.

El tema aparece por primera vez en quinto grado, cuando los estudiantes analizan los retos que enfrentan estas comunidades y sus aportes al país. Sin embargo, en ese nivel no se identifican por nombre los ocho pueblos indígenas, ni se profundiza en las características particulares de cada uno.

En sexto grado, el tema deja de abordarse de forma específica y reaparece en sétimo año. Allí, el currículo sí incorpora la identificación de los diferentes pueblos, así como su ubicación, cultura, organización social y condiciones actuales en ámbitos como la educación, la salud, la economía y la participación política.

No obstante, esa continuidad vuelve a romperse en octavo año, donde no existe un bloque específico sobre estas comunidades. En noveno, el enfoque se traslada principalmente a la conquista, la colonización, la evangelización y las formas de resistencia indígena.

Finalmente, en décimo y undécimo año desaparece nuevamente cualquier apartado dedicado a conocer la realidad y la historia de estos pueblos.

"Lamentablemente el acceso a la información de este tipo de conocimiento es poca o nula, porque no se da con la misma intensidad como sí se desarrolla en los centros educativos indígenas", afirmó José Víctor Estrada Torres, jefe técnico del Departamento de Educación Intercultural del MEP.

Costa Rica cuenta con ocho poblaciones indígenas: huetar, maleku, ngäbe, chorotega, bribri, cabécar, brörán y brunca, cada una con su propia historia, lengua, organización social y tradiciones.

Los programas analizados corresponden a la enseñanza obligatoria. El de primaria fue actualizado por última vez en 2013 y el de secundaria en 2016.

Educación Indígena

Estudiantes indígenas. Fines ilustrativos

"Hace falta conocer quiénes son"

Para Mariana Bejarano Pérez, docente indígena huetar con más de 15 años de experiencia en la Escuela Nilfa Cabezas González, en Quitirrisí de Mora, el currículo debería ofrecer un acercamiento mucho más profundo a cada uno de los pueblos indígenas.

"Hay que ir más a la realidad: quiénes son los bribris, quiénes son los huetares, quiénes son los ngäbes, quiénes son los teribes. Hablar un poco de cada uno para que se conozcan sus características y evitar confusiones", señaló.

Walter Hilje Matamoros, sociólogo, docente e investigador de la Licenciatura en Administración de la Educación No Formal de la Universidad de Costa Rica, considera que el currículo, por sí solo, no garantiza una enseñanza adecuada.

"Podemos generar una serie de insumos valiosos sobre el tema indígena, pero si no se cuenta con las herramientas pedagógicas, si no se potencian las posibilidades del docente para abordar el tema, se puede caer en una repetición memorística de los conocimientos", señaló.

A su juicio, los contenidos deben ir acompañados de herramientas pedagógicas que permitan comprender la diversidad cultural de estos pueblos y evitar que el aprendizaje se limite a memorizar conceptos.

Desde su experiencia en primaria, secundaria y universidad, asegura que es frecuente encontrar estudiantes que desconocen cuántos pueblos indígenas existen, dónde se ubican o cuáles son sus características.

Una realidad distinta en los territorios indígenas

En los centros educativos ubicados dentro de territorios indígenas, la enseñanza va más allá del currículo nacional.

Desde 1997, el Consejo Superior de Educación incorporó las asignaturas de Lengua y Cultura Indígena, mediante las cuales el estudiantado aprende sobre su idioma, cosmovisión, medicina tradicional, artesanías, gastronomía y otras expresiones culturales propias de cada pueblo.

Estos servicios se ofrecen en los 24 territorios indígenas y también pueden llegar a estudiantes indígenas matriculados en centros educativos fuera de ellos, según explicó Estrada.

En la escuela donde trabaja Bejarano, por ejemplo, los estudiantes reciben dos lecciones semanales dedicadas a la cultura huetar.

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