¿Qué significan los vetos que recibió Grynspan en su carrera por la Secretaría de la ONU?

La costarricense Rebeca Grynspan se mantiene al frente de la carrera por la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero enfrenta un obstáculo diplomático: dos de las cinco potencias con poder de veto rechazaron su candidatura.
En la sexta votación informal del Consejo de Seguridad, celebrada este viernes 16 de octubre, Grynspan obtuvo nueve votos para alentar su candidatura. Sin embargo, tres de los cinco miembros permanentes respaldaron su aspiración, mientras que dos votaron para desalentarla.
Los resultados, divulgados por el diario argentino La Nación, también evidenciaron que ninguno de los siete aspirantes consiguió evitar la oposición de al menos dos miembros permanentes.
¿Qué significan los vetos para Grynspan?
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad son Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Estos países tienen poder de veto, lo que significa que cualquiera de ellos puede bloquear una recomendación para nombrar al próximo secretario general si vota en contra durante el proceso formal.
Para recomendar a una persona, el Consejo necesita al menos nueve votos favorables de sus 15 integrantes y que ninguno de los cinco miembros permanentes vote en contra.
Por eso, aunque Grynspan consiguió nueve respaldos en la consulta de este viernes, los dos votos negativos representan un obstáculo para sus aspiraciones. Si esas posiciones se mantienen en la votación formal, impedirían que su candidatura avance ante la Asamblea General de la ONU.
No obstante, los votos negativos de esta ronda no constituyen vetos formales ni eliminan a la costarricense de la competencia. Se trata de una consulta informal que permite medir el apoyo y la oposición que enfrenta cada aspirante.
Además, el mecanismo utilizado en esta sexta ronda permitió distinguir los votos de los miembros permanentes de los emitidos por los otros diez integrantes del Consejo, aunque no reveló cuáles países votaron en contra de Grynspan.
El camino de la candidata tica
Grynspan encabezó la primera votación informal, celebrada el 30 de julio, con 10 votos favorables. En la segunda ronda cayó a siete respaldos, pero recuperó el primer lugar en la tercera consulta, realizada el 18 de setiembre, con nueve apoyos.
En la cuarta votación, del 29 de setiembre, aumentó a diez respaldos. Sin embargo, en la quinta ronda, celebrada el 7 de octubre, volvió a nueve votos favorables.
En la consulta de este viernes mantuvo esa cifra, pero por primera vez fue posible identificar que dos de los votos negativos provenían de países con poder de veto.
La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), obtuvieron ocho respaldos cada uno y también recibieron dos votos negativos de miembros permanentes.
La oposición de las cinco potencias a las distintas candidaturas mantiene abierta la competencia y podría obligar a los países a negociar nuevos apoyos o considerar otros nombres.
Costa Rica postuló oficialmente a Grynspan en marzo para el periodo 2027-2031. La persona que sucederá al actual secretario general, António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026, deberá ser recomendada por el Consejo de Seguridad y posteriormente nombrada por la Asamblea General.
