Promesa para reactivar plantas de asfalto del MOPT se cocina “a fuego lento”
Antes de que finalice el año solo habría una operando: Paso Real, en la Zona Sur
(CRHoy.com). La intención del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) de reactivar las plantas de producción de mezcla asfáltica enfrenta un panorama complejo.
El 24 de junio pasado, Luis Amador, titular de la cartera, anunció que procurarían reanudar el funcionamiento de las instalaciones a la mayor brevedad, tras más de 4 años paralizadas.
Pero, en la práctica, el objetivo presenta una serie de obstáculos no contemplados que mantienen la intención en espera.
Entre 2009 y 2017, el MOPT construyó las 4 plantas: en Guanacaste (conocida como El Chopo), Colima de Tibás, Buenos Aires de Puntarenas (Paso Real) y Siquirres de Limón. La inversión superó los ₡4 mil millones.
En junio de 2018, un mes después de comenzar su gestión, el entonces ministro Rodolfo Méndez Mata, titular del MOPT, ordenó frenar la operación de las instalaciones acusando falta de estudios de factibilidad, incumplimientos de requisitos solicitados por entes como el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y el Ministerio de Salud, y poca preparación del personal.
Ahora, para reanudar el funcionamiento, según estimaciones oficiales, se requerirían unos ₡200 millones. El plan gubernamental apunta a que sería una reactivación paulatina, pues no todas las plantas están en condiciones de funcionar de una vez.
"Depende de la planta de asfalto. La planta de Paso Real (Zona Sur) obtuvo permiso del Ministerio de Salud la semana pasada. Está a la espera del permiso municipal y el permiso del Minae. Es la que está más adelantada. Yo espero que antes de final de año esté activada", indicó Amador, el pasado 20 de setiembre, ante la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa.
El plan del ministerio busca que las plantas estatales de producción de mezcla asfáltica se pongan a disposición de los municipios para atender la red vial cantonal. No obstante, también se podría producir mezcla para intervenir rutas nacionales.
"Las municipalidades traen los materiales para poder producir mezcla asfáltica y nosotros como ministerio le damos capacitación para que formen técnicos que puedan operar las plantas. Nosotros también tenemos un técnico, de lunes a viernes, de 7:00 a.m. a 3:00 p.m. que está destacado en sitio", agregó el funcionario.
Sobre la planta de Colima (Tibás), Amador dijo que se requiere un tanque para almacenamiento de combustible, el cual está en proceso de adquisición. Esta herramienta se necesita también para otros inmuebles.
"Son caros. Estábamos viendo de donde sacábamos recursos. Son ₡160 millones que logramos liberar en Obras Públicas para 2 tanques: Colima y Siquirres. Con la respectiva instalación. Me queda la de Cañas (El Chopo), que está desarmada, pese a que sí tiene tanque, pero necesita todos los permisos", citó el jerarca.
Un pendiente
Una planta de asfalto, como las que posee el Ministerio, podría producir suficiente asfalto para cubrir 8 kilómetros de carretera al día.
El exministro Méndez también justificó la decisión en que la producción de la mezcla asfáltica no representaba una "oportunidad de negocio" porque los municipios y otras entidades del Estado adquirían las mezclas de empresas privadas o de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Precisamente, el caso más contradictorio fue el de la planta construida en Paso Real (Buenos Aires). El inmueble, valorado en más de ₡1.8 mil millones y que cumplía con todos los requisitos, fue inaugurado el 15 de junio de 2017 por el entonces presidente Luis Guillermo Solís (2014-2018) y nunca entró en operación.
Según un análisis policial hecho por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el marco del caso "Cochinilla", el cierre de las instalaciones estatales habría permitido a ciertas empresas (como MECO y H.Solís) "adueñarse del negocio" y transformarlo en un "super negocio".
Germán Valverde, exministro entre 2017 y 2018, aseguró en 2019 a los diputados de esa comisión que nunca dio una orden para paralizar la operación y agregó que la compra de los equipos fue correcta. Además, explicó que al cierre de su gestión dejó en curso los trámites para cumplir con los requisitos del Minae (permiso para almacenar combustible).
En 2019, el ahora exministro Méndez Mata aseguró a los legisladores que requerían ₡9.8 mil millones para cumplir con lo necesario para operar las plantas y que no contaban con esos recursos.
Previo al estallido del caso "Cochinilla", MECO contaba con plantas productoras de mezcla asfáltica en Nicoya, San Carlos, Guápiles, La Uruca y Río Claro de Golfito. En tanto, H.Solís poseía una en Guápiles y Constructora Herrera otra en Muelle de San Carlos.
