Primer año del nuevo edificio legislativo significará ₡12 mil millones más en presupuesto
Plan es ir eliminando alquileres alrededor del edificio actual

Construcción del edificio de la Asamblea
(CRHoy.com) Para poder hacer frente al primer año de pagos del nuevo edificio legislativo, el Congreso debió abombar su presupuesto en poco más de ₡12 mil millones.
El monto representa un 26% del total del presupuesto de la Asamblea Legislativa para el próximo año (cifras ajustadas a agosto pasado) y comprende el pago de nueve meses de cuotas de 2020, las primeras que debe realizar el Primer Poder de la República para un proyecto cuya proyección financiera ascendió a los ₡86 mil millones.
Esto implica un pago promedio de ₡1.388 millones mensuales con el presupuesto de 2020.
Las cifras fueron certificadas por la Contraloría General de la República que en su informe técnico sobre el presupuesto gubernamental del 2020 identificó este inmueble como uno de los principales disparadores de la partida "alquiler de edificios, locales y terrenos".
Los recursos ingresan dentro de esta partida por tratarse de un proyecto financiado mediante el esquema de fideicomiso. Se va amortizando conforme avance el plazo del contrato, suscrito en este caso con el Banco de Costa Rica.
En total, el presupuesto de la Asamblea Legislativa para el 2020 es de ¢48.128 millones, ¢12.258 millones más que el presupuesto ajustado al 31 de agosto de 2019. De este monto un total de ¢12.500 millones son los asignados para el nuevo edificio.
Alquileres
A par de que el nuevo edificio legislativo está previsto para que esté listo durante la primera parte del 2020, eso no significará que la Asamblea Legislativa pueda deshacerse de inmediato de los alquileres que actualmente posee, pues deberá atravesar un periodo de acomodo y traslado, así como de cumplimiento de contratos en algunos casos.
Por ello, el presupuesto de alquileres para 2020 será el más elevado de los últimos años, pero si se resta el efecto de los ¢12.500 millones del nuevo edificio, más bien habría una reducción de unos ¢205 millones en relación a 2019.
Actualmente la Asamblea Legislativa debe pagar cerca de ¢80 millones mensuales por el alquiler de seis edificaciones ubicadas en las inmediaciones del edificio principal.
En ellos se ubican servicios como la biblioteca, el archivo, la asesoría legal, oficinas de algunos diputados, recursos humanos, servicios técnicos, servicios médicos, bodegas y un área en donde se encuentran los servidores y el área informática.
Este será el último en trasladarse debido a su complejidad. Se trata del edificio denominado el Atlántico, cuyo contrato se extenderá al menos un año más.
El resto se irá renegociando con los dueños.
El nuevo edificio legislativo constará de 21 pisos en unos 50 mil metros cuadrados. Los espacios abiertos pretenden dotarlo de ventilación natural, además de que el centro será hueco, con patio central en la parte baja.
Su construcción ha estado envuelta en polémica debido al estilo arquitectónico que posee, ya que anteriormente se había desechado una propuesta sobre los edificios históricos debido, entre otros aspectos, al impacto visual que generaba. Para este nuevo inmueble ni Patrimonio Cultural ni el Ministerio de Cultura emitieron públicamente cuestionamientos, como sí lo hicieron con el anterior diseño.
Antonio Ayales, director ejecutivo del Congreso, defendió en una reciente intervención ante los diputados que el edificio es necesario dado el riesgo elevado que existe en los inmuebles actuales, sobre los cuales pesan órdenes sanitarias y condiciones "deplorables".
"Estos edificios son inhabitables, insalubres, con órdenes de cierre… aquí entran más de 100 mil personas al año estamos jugando con la vida de las personas, delos funcionarios y los diputados", puntualizó el funcionario.