Préstamos gota a gota de Los Laden se volvían deudas eternas: así operaban
Con préstamos de entre ₡300 mil y ₡5 millones que terminaban convertidos en deudas que las víctimas no lograban cancelar, aunque pagaran cada semana o cada quincena, así amasó su fortuna la organización conocida como Los Laden en Cartago.
Este grupo presuntamente presionaba los cobros con amenazas y disparos contra las casas de los deudores.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga al grupo por extorsiones cobratorias y legitimación de capitales, derivados de estos préstamos informales.
Michael Soto, director del OIJ, explicó que la banda colocaba créditos gota a gota en Birrisito de Paraíso, Cot, Juan Viñas y Cartago centro. Según la investigación, algunos integrantes intimidaban a los deudores y atacaban sus viviendas para exigir los pagos.
El análisis de los movimientos económicos y financieros permitió establecer que la estructura movilizaba cerca de ₡40 millones al mes.
Soto detalló que los intereses elevados hacían crecer las obligaciones hasta alcanzar montos muy superiores al dinero recibido inicialmente.
"Es algo que una persona empieza con un préstamo pequeño pero hay intereses muy altos y se vuelven deudas prácticamente eternas e impagables", afirmó.
El director del OIJ explicó que estos grupos captan clientes entre personas con dificultades para cumplir los requisitos de un crédito formal. Al no poder obtener financiamiento bancario, esas personas acuden a prestamistas informales y quedan expuestas a cobros violentos.
Soto señaló que este fenómeno se extiende por distintas zonas del país y crea una economía paralela que permite a quienes dirigen estas estructuras acumular importantes recursos.
En el caso de Los Laden, la investigación identificó amenazas directas contra la integridad de las víctimas y ataques armados contra casas como mecanismos de presión para exigir los pagos.
El temor también dificultó las pesquisas. Según Soto, algunas víctimas presentaban denuncias y luego las retiraban por las amenazas, lo que limitaba la información disponible para los investigadores.
El jerarca del OIJ advirtió que muchos casos no llegan a conocimiento de las autoridades porque las personas afectadas no quieren denunciar.
