Presidenta estudia idea de Bukele para aumentar penas por portación de armas pesadas

La mandataria Laura Fernández anunció que estudia una reforma a la Ley de Armas para endurecer los castigos por la portación ilegal de armamento pesado, tras una sugerencia dl presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

Fernández asegura que el sistema actual es una "puerta giratoria" porque los cuerpos policiales detienen a sospechosos con armas largas y "fusiles hechizos", pero al ser presentados ante las instancias judiciales, las condenas son "francamente pocas" en comparación con el daño potencial de este armamento.

Como la pena por esta acción es baja, la Fiscalía queda impedida de pedir prisión preventiva y los Juzgados tampoco logran imponerla por esta misma razón. 

Para hacer frente a esta situación, Fernández expuso la solución recomendada por el mandatario salvadoreño. En El Salvador se realizó una reforma legal para que la pena por portar armas de guerra o de grueso calibre sea equivalente a la mitad de la condena dictada por un homicidio simple.

La lógica detrás de esta medida es que si una persona porta un arma como un AK-47 junto con municiones, es porque está dispuesta a usarla para matar. Por lo tanto, el objetivo es castigar severamente al delincuente antes de que logre acabar con la vida de un semejante.

Fernández dijo que se debe castigar diferente a los criminales y los ciudadanos honestos que portan armas permitidas, pero que por un descuido o trámite atrasado se les ha vencido el permiso. Actualmente, el Gobierno se encuentra estudiando esta reforma para determinar si Costa Rica puede seguir los pasos salvadoreños.