Logo

¿Posponer el tren? Las opiniones están divididas

Por Carlos Mora | 22 de Abr. 2020 | 12:00 am

(CRHoy.com) Dar marcha atrás o dilatar el proyecto del tren eléctrico para la Gran Área Metropolitana (GAM) tendría un elevado costo social para el país y sería un error histórico según algunos pero para otros agravaría más la situación de las ya débiles finanzas públicas del país.

Leiner Vargas y Daniel Suchar creen que en este caso el presidente, Carlos Alvarado, tiene la razón sobre la importancia de no posponer este proyecto, frente a la opinión de varios diputados de distintas fracciones legislativas que ven con recelo la aprobación de un crédito por $550 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para financiarlo.

Vargas y Suchar coinciden con el Mandatario en que la construcción de esta obra generará empleo y sería un importante instrumento dentro de los planes para la recuperación económica por la crisis del COVID-19 y aseguran que el crédito no se debe dejar pasar. 

Feinzaig por su parte, insta a no renunciar al proyecto pero buscar otras vías de financiamiento. Él, así como un grupo importante de diputados, piensa que las finanzas públicas están muy comprometidas y que debería de buscarse otra forma de financiar las obras sin necesidad de adquirir más deuda. 

Vargas: "El costo social sería mucho más alto"

Leiner Vargas aseguró que los diputados y ciudadanos deben diferenciar entre una deuda para gastos corrientes del gobierno de una deuda que se traduce en un activo físico para el país. El experto cree que sería "un error histórico" rechazar el plan o dilatar su aprobación en el Congreso.

"Sería un error histórico. A pesar de que el país tiene una deuda bastante grande y esto significa una deuda adicional, hay que diferenciar lo que es deuda para gasto corriente o inclusive para inversiones que no se traducen en activos físicos e inversiones que se traducen en  infraestructura pública, como es el tren. El costo social de no hacer el tren sería mucho más alto que al final el pago de intereses y principal de una deuda de esta naturaleza".

Vargas cree que el proyecto serviría como un instrumento dentro de los planes de recuperación post crisis del COVID-19.

"La ejecución de la obra tardará un par de años así como su puesta en marcha para el uso público. Nos ayudaría en el 2021 en una fase de recuperación económica post crisis del COVID-19. El crédito aprobado en este ciclo apoyaría con una posible recuperación económica, pero no es lo único. Además el pueblo de Costa Rica necesita de un éxito en estos momentos, el tren podría significar una bandera en el costarricense para cambiar el ánimo", agregó.

Audio content image
0:00
0:00

Suchar: "Construcción de obra pública no se puede parar"

Daniel Suchar no cree conveniente que el gobierno detenga la inversión de obra pública.

Resaltó la importancia de que el crédito con el BCIE se apruebe y se ponga en perspectiva los beneficios que traerá el plan en materia de generación de empleo.

"La construcción de obra pública no se puede parar, esto es fundamental para cualquier economía. Es importante que ese empréstito del BCIE que va para el tren se vea en su beneficio y de lo que va generar en términos de empleo. Me distancio de las opiniones de estos diputados, esto es prioridad", dijo Suchar.
Audio content image
0:00
0:00

Feinzaig: "No es momento para el crédito, pero se puede pensar en concesión de obra pública"

Eli Feinzaig, por su parte, asegura que un programa de obras de infraestructura donde se contemple el tren eléctrico es una opción para buscar la reactivación económica después de la crisis por el COVID-19 y cree además que no es una buena decisión posponer un plan que ya estaba dentro del portafolio de inversiones del Poder Ejecutivo.

Sin embargo, al exviceministro de Obras Públicas le preocupa el actual nivel de endeudamiento del país, por lo que propone que el gobierno no renuncie al proyecto sino que valore otras fuentes de financiamiento como el modelo de concesión de obra pública, donde es el concesionario quien asume el crédito para el desarrollo de la obra.

"Estamos teniendo que acudir a las entidades internacionales a obtener créditos de emergencia que no estaban contemplados para atender la pandemia, lo cual va a elevar aún más el nivel de endeudamiento, haciendo aún más insostenibles las finanzas públicas. No es el mejor momento para hacer esto. Es importante que haya un programa agresivo de obras de infraestructura, pero me parece que las finanzas públicas -en la condición en que están- estas obras deberían hacerse por medio de concesión de obra pública, de modo que sea el sector privado el que consiga el capital y no se pretenda hacer todo a punta de créditos e impuestos en el corto plazo", dijo Feinzaig.

Audio content image
0:00
0:00

Diputados preocupados por alto endeudamiento

Los legisladores creen que en la emergencia por el COVID-19 el Poder Ejecutivo debería replantearse este ambicioso plan dentro de su lista de prioridades, pues les preocupa el endeudamiento al que el país se sometería de aprobarse el empréstito, más todavía en momentos de incertidumbre económica en todo el mundo.
La primera en alzar la voz fue la liberacionista Ana Lucía Delgado, presidenta de la Comisión de Asuntos Hacendarios del Congreso, donde se debatirá el crédito por $550 millones con el BCIE antes de su discusión en el Plenario.
"Tenemos muy mal puestas las prioridades en este país. Yo entiendo la importancia del proyecto, pero no estamos en una coyuntura socioeconómica ante el COVID-19 que nos permita entrar ni siquiera a discutir un proyecto de este tipo. No estamos precisamente en estos tiempos. Hay que hacer un llamado al gobierno para que tenga una claridad absoluta de sus prioridades", dijo Delgado.
Audio content image
0:00
0:00
Desde la Unidad Social Cristiana, Rodolfo Peña también se mostró en contra de la aprobación del crédito y cuestionó que los recursos no se usen para atender la emergencia en zonas costeras.
"Estoy de acuerdo en que eso va reactivar la economía. Pero no es el momento cuando la gente tiene hambre. ¿Qué pasó con las zonas costeras? ¿En qué los va a beneficiar? No es el momento, la situación económica no está para un tren eléctrico solo para los ciudadanos de la GAM", dijo el socialcristiano.
Audio content image
0:00
0:00
Jonathan Prendas, diputado del bloque independiente Nueva República, aseguró que el proyecto no estaría dentro de las prioridades de los diputados, al menos no en la lista de proyectos para atender la crisis por el COVID-19.
 "Endeudar a Costa Rica en este momento no es una buena idea. Sin desmeritar el proyecto, no es el mejor momento para evaluar el plan, cuando las prioridades legislativas están en otros proyectos".
Audio content image
0:00
0:00

El pasado viernes el presidente Carlos Alvarado anunció su impulso a este plan como una estrategia de empuje a la inversión de obra pública para dinamizar la economía. Según dijo Alvarado, el plan se llevará de manera "paralela" con la atención de la emergencia del COVID-19.

"Hay que impulsar otra serie de reformas que modernizan la parte económica de nuestro país, muchas las hemos llevado adelante, otras tendremos que llevarlas en paralelo mientras atendemos la emergencia del COVID-19.  Ahí estamos refiriéndonos a impulsar la obra pública. Había personas que cuestionaban que enviáramos créditos para la obra pública, pero si en este tiempo paramos la construcción de la carretera San José- San Ramón, la carretera San José – San Carlos, o Cartago o si eventualmente paramos el tren, ¿Cuál va ser la reactivación económica? Al contrario, es un momento de inversión pública que tiene que ir paralela a la atención del COVID-19″, dijo el Mandatario.

La inversión del tren eléctrico, según estimaciones oficiales, es de $1.235 millones.

Según las estimaciones preliminares, el tren eléctrico permitirá una reducción sustancial en los tiempos de viaje en la Gran Área Metropolitana. Por ejemplo hoy, en hora 'pico', un vehículo tarda -en promedio- 3 horas del aeropuerto internacional Juan Santamaría a Paraíso de Cartago. Con el nuevo sistema, el tiempo para movilizarse entre ambos puntos quedaría en 50 minutos.

La obra se hará a través del derecho de vía actual. Tendrá recorridos en frecuencias de 3 a 5 minutos con intervalos.

Contará con 42 estaciones nuevas (actualmente hay 24), 37 de las estaciones serán a nivel y 5 elevadas. A su vez,  contará con 11 nodos intermodales para convivir con los procesos de sectorización y troncalización.

El Sistema será 100% eléctrico y bidireccional. Es decir, existirá un riel o carril para cada sentido.

Comentarios
12 comentarios