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Informe: Pandemia no bajó homicidios en Costa Rica como en otros países

Tasa de asesinatos por cada 100.000 habitantes tuvo leve crecimiento en 2020, pese a restricciones

Por Paulo Villalobos | 18 de Nov. 2022 | 9:02 am

(CRHoy.com) Las restricciones impuestas por el Gobierno de la República para evitar la propagación del COVID-19 no lograron bajar los homicidios en Costa Rica, como sí ocurrió en otras naciones vecinas.

El comportamiento de los asesinatos en el país fue estudiado en la nueva edición del Estado de la Nación, dado a conocer el 11 de noviembre, en el marco de un análisis sobre cómo la pandemia de la enfermedad respiratoria profundizó los problemas de integración social.

Dicho informe recalca que ni siquiera las medidas dispuestas por la administración de Carlos Alvarado Quesada, de restringir el libre tránsito de vehículos -tanto diurno como nocturno- para desincentivar las aglomeraciones de ciudadanos, pudieron revertir una tendencia creciente en el número de crímenes registrados en el territorio nacional que se arrastra desde 2008.

Muestra de ello es que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reportó 564 homicidios en 2019 y 5 más para 2020, cuando se identificaron los primeros casos del virus del SARS-CoV-2 en Costa Rica. La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes también tuvo un ligero incremento, al pasar de 11,15 a 11,19 de un año a otro, según una base de datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, disponible en el sitio web del Banco Mundial (BM).

En 2021 -en el que se mantuvieron varias disposiciones para contrarrestar los contagios de COVID-19- el índice escaló hasta 11,4, con un total de 588 víctimas, de acuerdo con el Estado de la Nación. El incremento equivale a 17 asesinatos más que el año previo.

Hasta el 15 de noviembre de 2022, la Policía Judicial contabilizaba 544 homicidios. La mayoría de estos tuvieron lugar en Limón (131 crímenes), seguido por San José (103). De cerca marchan Alajuela (94) y Puntarenas (92). Algunos escalones más abajo están Guanacaste (49), Heredia (41) y Cartago (34).

"Ante la falta de oportunidades de educación y empleo, la probabilidad de este tipo de violencia aumenta en zonas de alto rezago y exclusión social, donde la población joven tiene mayor riesgo de ser reclutada por estas bandas", explicó la investigadora y coordinadora del capítulo Equidad e integración social del informe, Natalia Morales Aguilar.

Precisamente Limón y Puntarenas son dos de las provincias más golpeadas por el desempleo y pobreza, lo que propicia la incorporación de habitantes a estructuras criminales que se disputan territorios y mercados. De ahí que en los últimos años, la primera sobresalió como la más violenta de Costa Rica, mientras que la segunda llegó a superar por primera vez la barrera de los 100 asesinatos.

El Estado de la Nación puntualiza que el 90% de las víctimas son hombres. El 53% de estos son jóvenes de entre 15 y 35 años de edad.

¿Qué pasa en la región?

La base de datos del Banco Mundial permite determinar que solo Costa Rica y Panamá fueron incapaces de reducir el número de homicidios durante los confinamientos y las restricciones de la pandemia. Honduras, Guatemala y Belice lograron considerables avances en la tasa de asesinatos. El reporte carece de información de Nicaragua y El Salvador para 2020.

El país vecino del sur mantiene un aumento constante de la violencia que continuó incluso en 2021, donde se registraron 554 crímenes y la tasa de homicidios se situó en 12,8, como se desprende de estadísticas publicadas por la fundación InSight Crime, basadas en registros del Ministerio Público de Panamá (que no pudieron ser consultados por CRHoy.com). En esa nación se presenta un fenómeno similar al que vive Costa Rica, en el que sus organizaciones criminales son cada vez más violentas, a medida que el tráfico de drogas a Europa aumenta.

Honduras prevalece como el país más violento de Centroamérica, con una tasa de 38,6 para 2021. Cifras preliminares del gobierno de esa nación apuntan a que en 2021 ocurrieron 3.651 homicidios; 155 más que en 2020. Entre 2019 y 2020, allí se registró una baja en la tasa de 42,01 a 36,32.

En promedio, el año pasado se registró una masacre (asesinato de tres o más personas) por semana. A menudo, los 53 casos de ese tipo estuvieron vinculados a la disputa entre pandillas o a asesinatos por venganza. A ello debe sumarse que en 2021, ese país vivió uno de los peores episodios de violencia política en la antesala de las elecciones presidenciales del 28 de noviembre. El diario El Heraldo dio a conocer 11 días antes de los comicios que 68 candidatos a distintos cargos públicos fueron asesinados.

Inmerso en ese contexto, la actual presidenta Xiomara Castro Sarmiento ha prometido desmilitarizar la policía, lo que representa una ruptura respecto a las políticas de mano dura de administraciones anteriores, como destacó InSight Crime.

En cambio, la tasa de homicidios de Guatemala pasó de 24,95 en 2019 a 17,46 en 2020 (año menos violento en una década).

Pero "a medida que los confinamientos por COVID-19 se fueron levantando el año pasado, la violencia en Guatemala fue aumentando", destaca la fundación al introducir un incremento de 266 asesinatos en 2021. Sin embargo, para la organización civil Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), el número de asesinatos es más alto (3.715 a noviembre, frente 2.843 registrados oficialmente).

Esa entidad, a su vez, reportó un recrudecimiento de casos de violencia extrema, toda vez que estuvieron cerca de duplicarse los cuerpos hallados con signos de tortura entre 2020 y 2021 (104).

Dicha hiperviolencia responde a la luchas entre pandillas y el narcotráfico, subraya InSight Crime.

Aunque el Banco Mundial no incluyó datos de El Salvador y Nicaragua, la fundación hizo apartados en relación con estos.

La tendencia a la baja de la tasa de homicidios de la primera de las naciones se mantuvo entre 2019 y 2021. En los primeros años, el número de asesinatos se redujo casi a la mitad, mientras que para el tercero, la Policía Nacional registró 1.140 víctimas (200 menos que en 2020). El indicador se fijó entonces en 17,6, una tasa que, aunque alta, era inimaginable hace algunos años, cuando esta superaba los 100 casos por 100.000.

Del otro país no se tienen datos oficiales, pero recopilaciones independientes de la experta en seguridad Elvira Cuadra Lira, permiten estimar una tasa de homicidios 5,7 para 2021.

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