Gerencia de Pensiones de la CCSS dispara pagos en horas extra hasta 1.510%

Edificio de la Gerencia de Pensiones de la CCSS. Foto: Archivo CRH
La Gerencia de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) registró incrementos desproporcionados en el pago de horas extra que alcanzan hasta un 1.510%, muy por encima del límite institucional del 3%, según revela un informe de la Auditoría Interna.
El análisis, que abarca el periodo 2018-2024, evidencia un uso creciente y sostenido de recursos en tiempo extraordinario. Las normas establecen que el gasto en horas extra debe ser excepcional y racional. Sin embargo, en la práctica, varias unidades sobrepasaron ampliamente el tope permitido.
Uno de los casos más extremos se registró en la Dirección del Área Financiera, donde el gasto en horas extra creció un 1.510% entre 2022 y 2024, al pasar de ₡685 mil a más de ₡11 millones en tan solo un año.
Otro caso importante por el nivel de aumento en el monto, se produjo en la Dirección de Administración de Pensiones que ara 2020 y 2021 no pasaba de gastar alrededor de ₡3 millones, pero para el 2024 llegó a los casi ₡70 millones. Un 178 % de aumento solo en el último año.
El informe señala que este comportamiento contraviene directamente las políticas presupuestarias institucionales y refleja debilidades en la planificación, el control y la eficiencia en el uso de los recursos públicos.
Incumplimiento generalizado
La Auditoría determinó que, durante los periodos 2022-2023 y 2023-2024, la mayoría de los centros gestores de la Gerencia de Pensiones incumplieron el límite del 3%.
Este patrón, advierte el informe, evidencia la necesidad de reforzar los controles y mejorar la justificación del uso de horas extra.
Justificaciones: más trabajo y menos personal
Las autoridades de la institución atribuyen el aumento del gasto a diversas necesidades operativas y estratégicas.
Entre las razones señaladas figuran el incremento en la demanda de servicios, especialmente por reformas al régimen de pensiones, el aumento de solicitudes de retiro anticipado, la atención de apelaciones y la ejecución de proyectos institucionales, como gestión documental y desarrollo de sistemas informáticos.
También se menciona la falta de personal para atender el volumen de trámites, el impacto del ciberataque sufrido por la institución en 2022 y la necesidad de mejorar los tiempos de respuesta en procesos críticos, como pensiones por invalidez.
Falta de control y debilidades administrativas
Más allá del incremento en el gasto, la Auditoría identificó fallas importantes en los mecanismos de control.
Los reportes de producción asociados a las horas extra son incompletos y carecen de datos cuantificables, lo que dificulta evaluar la eficiencia real de estas jornadas. Además, no existen indicadores formalizados de rendimiento que permitan medir la productividad y justificar el uso de este recurso.
También se detectaron problemas en la tramitación de las horas extra, como solicitudes sin información completa, falta de uniformidad en los formatos, ausencia de detalles sobre costos y formalización tardía de autorizaciones, incluso después de ejecutadas las labores.
En algunos casos, las decisiones se tomaron de forma verbal, sin respaldo documental, lo que afecta la trazabilidad y la transparencia en el manejo de los recursos.
Jornadas que superan límites legales
El informe también advierte sobre riesgos laborales y legales. La Auditoría identificó casos en los que funcionarios superaron las 12 horas diarias permitidas, al combinar jornada ordinaria y extraordinaria.
De una muestra analizada, un 4,62% de los reportes excedió ese límite, lo que contraviene el Código de Trabajo y expone a la institución a posibles sanciones.
Estas prácticas, además, pueden afectar la salud de los trabajadores y la calidad del servicio, debido al desgaste físico y mental.
Riesgos para la eficiencia y el control interno
Para la Auditoría, el uso continuo y elevado de tiempo extraordinario compromete la eficiencia en la asignación de recursos y debilita el sistema de control interno.
Asimismo, la falta de planificación y el uso recurrente de horas extra como mecanismo operativo podrían generar discrecionalidad, afectar la transparencia y aumentar el riesgo de pagos improcedentes.
Ante este panorama, se emitieron recomendaciones orientadas a mejorar la gestión, fortalecer los controles, garantizar la trazabilidad del gasto y asegurar que el uso de horas extra se mantenga dentro de los límites establecidos.
Entre ellas destacan la necesidad de implementar indicadores de productividad, documentar adecuadamente las solicitudes, analizar las causas del incremento y, en caso de pagos indebidos, recuperar los montos correspondientes.
El informe concluye que, aunque las horas extra pueden responder a necesidades reales, su uso debe mantenerse como una medida excepcional y no convertirse en una práctica habitual dentro de la institución.