Fiscalía investiga a 4 policías por aparente violación de privada de libertad
Reclusa denuncia que sufrió sangrado vaginal tras examinación de agente penitenciaria
(CRHoy.com) La Unidad de Género de la Fiscalía Adjunta de Desamparados investiga a cuatro oficiales de la Policía Penitenciaria por una aparente violación en perjuicio de una privada de libertad, durante una revisión en el Centro de Atención Institucional (CAI) Vilma Curling Rivera.
Se trata de los agentes de apellidos González, Abarca, Rojas y Soto, siendo las últimas tres mujeres, confirmó la oficina de prensa del Ministerio Público en una consulta realizada por CRHoy.com.
El caso se tramita bajo el expediente 23-000420-0276-PE, el cual se abrió a partir de una denuncia presentada hace más de un mes por una reclusa. Este medio tuvo acceso a la queja, que apunta a que los hechos tuvieron lugar la tarde del 22 de febrero de 2023 en el lado A del módulo B-5 de Máxima Seguridad en el penal.
La víctima, quien es considerada en el centro como "de difícil contención" y descuenta una pena de tres años y 10 meses de prisión por robo agravado, detalló en el documento que la mañana del día de los hechos se encontraba en un patio junto a tres privadas de apellidos Robinson, Smith y Guillén, cuando aproximadamente 20 oficiales -incluidos los sospechosos- se presentaron al sitio. Allí se le informó que ella y Robinson quedarían "encerradas bajo llave" porque habían peleado con las convictas del lado C. La ofendida defendió que la situación no era tal, sino que lo que había tenido eran disputas verbales.
Fue entonces cuando las reas empezaron a forcejear con los policías porque no querían ingresar a las celdas. Sin embargo, los oficiales lograron introducir a las privadas y una vez en el recinto, la agraviada tomó una taza para tirarle agua a González, producto de su molestia. Este supuestamente le dijo: "Esto no se va a quedar así".
La denunciante indicó que quedó encerrada hasta las 3:40 p.m. del 22 de febrero de 2023, cuando los agentes regresaron. Primero sacaron a Robinson de su celda para requisarla y luego la mandaron a lavar platos.
Acto seguido, los encartados ingresaron al recinto de la víctima. Una vez dentro, la requisaron y después le pidieron que acercara sus sandalias para una revisión.
Yo me agaché, tomé las sandalias y cuando me estaba levantando, Abarca, Soto, Rojas y González me empezaron a golpear. González con su puño me golpeo con fuerza en mi pómulo izquierdo, Karen me golpeó con el puño en mi frente de lado derecho, Karla me golpeo con un palo que le llaman cocoball (sic.) por la espalda del lado derecho.
Luego de eso los oficiales que los acompañaban (no preciso sus nombres) me esposaron hacia atrás y yo no me pude defender. Recibí golpes de Abarca, Soto, Rojas y González, pero no puedo precisar con exactitud dónde me golpeo cada uno.
Denuncia contra oficiales de Policía Penitenciaria
Expediente 23-000420-0276-PE
Presuntamente, Soto le ordenó que se pusiera de rodilla y que le pidiera perdón a González por lanzarle agua; pero la ofendida se negó.
La oficial entonces señaló que ella andaba "empapillonada" -es decir, que tenía un objeto prohibido en la vagina- y en virtud de lo anterior, aparentemente, le bajaron el pantalón y la ropa interior, mientras estaba acostada boca arriba.
Soto se puso guantes, mientras que los demás oficiales supuestamente la inmovilizaron de las piernas. Luego la policía -presuntamente- le introdujo tres dedos en la vagina con fuerza y finalmente indicó: "No, esta asquerosa no anda nada". Esa situación le provocó un sangrado a la agraviada.
Robinson alcanzó a acercarse para socorrerla, pero de acuerdo con la denuncia, fue interceptada por otros oficiales que la metieron en un recinto adyacente.
La reclusa permanecía acostada cuando en apariencia fue despojada de su blusa, quedando totalmente desnuda. En ese momento, se cree que González se acercó, le dio una cachetada y le puso una mano en el pecho derecho y lo presionó con fuerza. La víctima intentó quitarlo con su brazo -mientras estaba esposada- y el agente presuntamente acabó rasguñándola en el pecho.
Rojas retiró las esposas a la víctima y esta tomó un paño para cubrirse, mientras los denunciados salieron de la celda. La víctima decidió bañarse y fue cuando determinó que tenía un sangrado vaginal, del cual descartó que tuviera relación con el periodo, pues este había pasado una semana antes.
Poco antes de las 8:00 p.m. de ese mismo día, los policías regresaron a la celda y -aparentemente- le externaron a la rea que cuidado se dormía, o de lo contrario podía amanecer "guindada".
La ofendida detalló en la queja que no fue valorada médicamente ese día. Fue hasta después de que la madre de la afectada se comunicó con la Dirección General del Curling Rivera que se ordenó la revisión en un centro médico. Después de eso, la agraviada fue llevada al Ministerio Público para interponer la denuncia.
Sobre este particular, CRHoy.com consultó al Ministerio de Justicia. Las autoridades contestaron esta mañana lo siguiente:
"El ministerio de Justicia y Paz, en apego al artículo 295 del Código Procesal Penal, no puede brindar detalles, de un proceso que se encuentra en la etapa de investigación".

