Caso Pimpollos: Joven aceptó relaciones sexuales con empresario a cambio de comida
Nueva denuncia sacude expediente donde acusan a comerciante de presuntos abusos y proxenetismo
(CRHoy.com).- Un joven confesó a la Fiscalía Adjunta de Limón que aceptó mantener relaciones sexuales con un empresario de apellido Fung, en Limón, porque era la única posibilidad de poder comprar comida para su casa y de esa forma ayudar a su papá.
Esta nueva denuncia sacude el expediente del caso "Caso Pimpollos", donde este comerciante limonense es acusado por los presuntos delitos de abusos sexuales y proxenetismo cometidos contra un grupo de jóvenes en el cantón central de dicha provincia.
CRHoy.com dio a conocer el llamado "Caso Pimpollos" en varias publicaciones a inicios de diciembre del 2020 luego de que fuera allanada la vivienda de Fung.
Esto provocó que en mayo del 2021, un joven tomara la decisión de ir a denunciar a Fung tras las publicaciones de los allanamientos y las notas de las denuncias.
José Ramón Morales, abogado de Fung, indicó a CRHoy.com que los ofendidos son parte de otro proceso judicial que se lleva por extorsión, ya que estas personas habrían intentado extorsionar a dicho empresario.
Morales comentó que en este momento están a la espera de la apertura de los dispositivos electrónicos decomisados a su cliente para determinar si existen en estos el contenido que se está denunciando. "Estas mismas víctimas son parte de una banda que está siendo investigada por extorsión", recalcó el abogado.
Entrenamientos en Cieneguita
El joven explicó a los fiscales limonenses que conoció a Fung cuando tenía 15 años, ya que frecuentaba la playa Cieneguita en Limón. El muchacho asistía a los entrenamientos de fútbol en ese lugar con varios jóvenes que eran de escasos recursos. Comentó que sabía quien era el empresario, y que le habían dicho que era un hombre de mucho dinero y negocios en la provincia.
El muchacho caminaba unos 4 kilómetros o más para poder llegar a entrenar y en algún momento Fung le habría ofrecido llevarlo cerca de su casa. El empresario le habría dicho que se fueran a tomar un fresco y fueron a una chicharronera.
Ese mismo día, Fung le habría pedido que fueran a su casa, la cual, al parecer, era un sitio para fiestas. El joven le dijo a los fiscales que no vio nada extraño en el ofrecimiento y lo acompañó.
Al entrar a la vivienda se sintió sorprendido. En la denuncia, describió la casa como grande y lujosa, donde incluso había un jacuzzi y el empresario le había pedido que se metieran pero sin ropa.
El joven narró que una vez dentro del agua el comerciante se le habría acercado con intenciones sexuales y lo empezó a tocar. Aseguró que estaba nervioso pues nunca había tenido relaciones con nadie.
Ambos salieron del jacuzzi y se fueron a un cuarto donde Fung le habría enseñado fotografías de otros jóvenes, también en situaciones de índole sexual, algunos de los cuales el muchacho había reconocido. Señaló que en ese momento Fung, supuestamente, le decía que todo era normal y que estuviera tranquilo.
En la narración de los hechos, la víctima le explicó a los fiscales que Fung, presuntamente, le pidió que le practicara sexo oral e incluso le habría introducido un dedo en el ano, y esto lo hizo sentir incómodo. Tras esta situación se vistieron y camino a la casa del muchacho le habría dado ¢10 mil.
Se sintió muy mal
El muchacho aseguró que tras esa primera ocasión se sintió muy mal y no le contó a nadie por vergüenza y trató de imaginar que nada de lo ocurrido había pasado. El empresario llegaba a los entrenamientos y trataba de hablarle, pero él lo evitaba, ya que al verlo se sentía muy mal.
Sin embargo, un día aceptó ir a tomarse algo a un restaurante en el centro de Limón, donde según él se sentía más seguro y en el sitio el empresario le habría presentado a una muchacha y otro joven. Los cuales luego de unos 20 minutos se fueron del sitio.
El muchacho habría aceptado ir con Fung a una casa cerca del restaurante, donde nuevamente le enseñó videos de otros jóvenes, incluso de los que había conocido minutos antes, teniendo sexo con otras personas. Las imágenes eran cortas y vio, al menos, unos 5 videos.
En el documento, al que CRHoy.com tuvo acceso, el joven aseguró que había tomado al menos unas 5 cervezas cuando, presuntamente, el empresario habría mantenido relaciones sexuales con él, aunque se sentía mareado y no sabía cómo reaccionar ante lo que estaba pasando.
Señaló, que mientras esto sucedía, vio una cámara de video y le pidió a Fung que borrara lo que había, supuestamente, grabado, pero el empresario le habría dicho que se portara bien porque otras personas podrían ver lo que había pasado. El joven dijo a los fiscales que guardó silencio porque pensó en su papá y sus amigos.
Pidió trabajo para él o su papá
Tras un año en esta situación, narró que una noche le pidió a Fung que le diera trabajo a él o a su papá porque estaban pasando una situación económica difícil, pero el empresario le dijo que no podía porque el papá era nicaragüense y él era un menor de edad. Esa noche le habría dado 20 mil colones.
"Esta situación se dio por al menos un año, siempre era de la misma forma, siempre que nos veíamos él me daba dinero, por lo general eran 20.000 colones, los cuales yo utilizaba para comprar cosas para comer en mi casa, ya que era una forma de ayudar a mi papá, por supuesto sin que él se diera cuenta o para tener para los pasajes del bus", indicó al joven en la acusación.
Después tomó la decisión de no ver más a Fung e incluso dejó de ir a entrenar. Aseguró a las fiscales que tomó la decisión de interponer la denuncia porque vio los allanamientos y que noticias de que otras personas habían denunciado.
"Esto me dio valor para denunciarlo, mi único interés es poder avanzar con mi vida y dejar todo lo ocurrido a la justicia de los hombres y la de Dios", señaló el joven.
