Analistas: Oposición calla ante “populismo” y se acomoda a popularidad del Presidente
Gobierno minimiza rol de la Asamblea Legislativa, que se confabula con un silencio de los congresistas
(CRHoy.com) El papel de las fracciones de oposición en estos primeros tres meses del Poder Ejecutivo ha estado marcado por un silencio, que en palabras de analistas políticos ha sido cómplice e incluso acomodado ante la popularidad que tiene hoy el presidente Rodrigo Chaves.
La consultora en comunicación y estrategia política, Fanny Ramírez, explica que los diputados de oposición son cautelosos ante la expectativa ciudadana con respecto al desempeño del presidente y su gabinete.
Señaló que al ver que la popularidad de Chaves aumenta, ellos tienen mucho cuidado desde el punto de vista estratégico de cómo se manifiestan ya sea en el plenario, en medios de comunicación o en sus redes sociales.
Ramírez explica que el discurso presidencial responde más a esa "sed del costarricense de un liderazgo fuerte" por lo que no podemos esperar una oposición contundente cuando las élites políticas se ponen de acuerdo y "hay compadre hablado", en algunas negociaciones, lo que deja la idea de una oposición fuerte en un "plano muy idealista".
Un ejemplo se dio cuando el presidente prometió, luego de las inundaciones que afectaron a varias zonas del país, que la colocación de puentes bailey estarían en ocho días, lo que en la práctica no sucedió y la realidad es que podrían durar un mes o más.
¿Dónde estaban los diputados vigilantes si los puentes estaban listos? ¿Por qué estamos permitiendo que ese populismo también calle a quienes tienen que hacer control político? Eso es una vergüenza para los diputados. Les están dando atolillo con el dedo a los cayendo en el mismo juego del populista, afirmó la analista.
Ramírez critica además que hemos tenido el inicio de una Asamblea, que se ha quedado con los brazos cruzados esperando que les manden los proyectos, pero que se olvida que parte de su responsabilidad es hacer control político y se ha quedado callada.
"Estamos viendo a muchos diputados que yo diría hasta miedo le tienen a Pilar Cisneros y su popularidad y le tienen miedo a ejercer un papel protagónico con el control político", agregó.
Proceso de reacomodo
Para el analista político, Sergio Araya, hay una serie de factores que podrían explicar la débil oposición legislativa.
En primera instancia un aprendizaje sobre el cambio en el orden de las sesiones extraordinarias y ordinarias que modificó la agenda legislativa.
Esto llevó a que el protagonismo de muchos legisladores se viera disminuido porque la agenda la marca el Poder Ejecutivo.
Otro elemento es que no hay diputados del partido de gobierno pasado y al no existir, no hay quien defienda o ataque lo que la actual administración cambia o achaca de problemas al Partido Acción Ciudadana (PAC).

Los diputados de oposición han tenido una crítica mesurada en los primeros tres meses. (Foto: Asamblea)
También es un Gobierno que sale de un partido prácticamente nuevo que no había rivalizado antes con nadie.
"Estas particularidades han hecho que todos estén como en un proceso de definición clara de sus roles, entonces eso ha permitido ver una oposición limitada, con algunos cuestionamientos al Ejecutivo por señalar que la agenda no ha sido lo sustanciosa que se desea, pero todavía no ha habido hay nada que uno pueda decir hay una oposición contundente firme, que los medios le den reflectores y cámara", explica Araya.
Agrega que lo que tenemos es una fracción de Gobierno en proceso de aprendizaje, donde la única cara visible es la diputada Pilar Cisneros, que lo que hace es reivindicar en el aforo legislativo el discurso del presidente.
Araya cree que en ese ajedrez política hay un factor adicional y es el reacomodo a lo interno que viven las fracciones de oposición.
En ese acomodo y definición de roles de las fracciones hay que señalar que el Partido Liberación Nacional (PLN) pasa por conflictos internos muy complejos, marcados recientemente por la salida de la expresidenta Laura Chinchilla del partido
En el caso de la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con reacomodos luego incluso de la llegada del exdiputado Erwen Masís al Poder Ejecutivo, cuando se perfilada como el próximo presidente socialcristiano.
De un partido como Nueva República que se siente cómodo con un discursos muy a favor del Gobierno.
De un Liberal Progresista que está apenas con las primeras armas en el plenario y donde el Frente Amplio pareciera ser la oposición más coherente, pero donde algunos temas parece no son de su prioridad.
Pesos y contrapesos
Para otro analista, Gustavo Araya, es claro que la Asamblea Legislativa ha tenido un papel bastante disminuido, primero porque el Gobierno en la figura del Poder Ejecutivo ha minimizado este papel con una agenda que los legisladores han calificado de light y de poco significativa para la mayoría de la población.
Araya señala que hay un mensaje claro de la diputada Cisneros de que la Asamblea es "engorrosa" y un tercer mensaje que el presidente del Congreso Rodrigo Arias calificó como desafortunado, cuando el presidente Chaves pidió no "jugar chapitas" con los eurobonos.
Minimizar el papel de la Asamblea es un riesgo para la democracia, porque no hay un contrapeso
El politólogo cree que la reacción ideal de la oposición, por ejemplo a las palabras de Chaves, hubiera sido un documento donde todas las fracciones le llamen la atención a la jefa de fracción del Gobierno y al presidente de la República.
"Porque no se puede en Costa Rica tener este tipo de aspavientos autócratas donde el país requiere más bien un proceso de concertación, en el que se entienda que la ley que está por encima de los decretos, que además es el primer poder de la República y donde la representación popular recae principalmente en la Asamblea Legislativa", mencionó.
"Al no haber esta reacción es claro que el Congreso tiene un papel minimizado por el Gobierno, pero también por los propios diputados, que no manifiestan incomodidad con esta situación", agregó Araya.
Papel de la prensa
Para Ramírez cuando se dan estos desajustes en los pesos y contrapesos de la democracia, es necesario encender las alertas amarillas, en especial cuando el propio presidente es quien busca minimizar el papel de la prensa.
Para la experta es claro que el mandatario se ha "brincado a la prensa", y ha tenido la capacidad de que una mayoría de personas se sienta respaldada por eso, lo cual afecta a cualquier democracia, incluso la más sólida.

La consultora, Fanny Ramírez cree que ese silencio de la oposición es peligroso para la democracia. (Foto: cortesía)
"Una prensa que no es independiente, que es silenciada, que es deslegitimada ante la opinión pública, y que no pasa nada, que nadie reclama eso, es una situación muy peligrosa", señaló Ramírez.
"Si los diputados no se indignan por eso, ¿entonces quién hace control? Si las fracciones no hacen control político y los medios de comunicación los arrinconaron para deslegitimarlos entonces quién hace control político en el país?", se cuestionó la analista.
Para Gustavo Araya la prensa no puede jugar el papel de la oposición.
"La prensa no puede, no le es natural jugar el papel de oposición, la prensa no es oposición para los poderes políticos, la prensa es control para los poderes políticos que es diferente, no es un contrapeso, no tiene capacidad de política pública, ni de reacción política para contener los ataques autócratas y populistas que pueda tener un Poder Ejecutivo", afirmó.
"En esos señalamientos a un sector de la prensa (por parte del Gobierno) no hay como un consenso al unísono como para que sea un elemento articulador de toda la oposición, más bien siento que hay un temor, tal vez calculado de algunos diputados que se sienten parte de ese establismenth que el Presidente cuestiona y que es lo que le ha dado popularidad, entonces se sienten timoratos, como reacios en enfrentar al presidente en algo en donde según los estudios de opinión en este momento le da mucha popularidad y hay mucho calco político", respondió por su parte Sergio Araya.
