A un año de su captura, Juzgado ordena liberar a 4 miembros de “Banda del Acetileno”
Nuevo órgano jurisdiccional da por derogadas normas contra el crimen organizado

(CRHoy.com) El Juzgado Penal de Pococí ordenó el 16 de agosto anterior la liberación de cuatro miembros de la "Banda del Acetileno", vinculada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) con la sustracción de más de ¢200 millones en al menos 9 robos a cajeros automáticos y comercios.
La información la confirmó seis días más tarde la oficina de prensa de la Corte Suprema de Justicia ante una consulta de CRHoy.com.
De acuerdo con el departamento de comunicaciones, la determinación responde a que el órgano rechazó una solicitud de ampliación de medidas cautelares en virtud de la derogatoria de los artículos 2, 7 y 9 de la Ley contra la Delincuencia Organizada (8.754) por la fugaz entrada en vigencia de la Ley de Creación de la Jurisdicción Especializada en Delincuencia Organizado (9.481).
La eliminación de los numerales fue dispuesta el 13 de octubre de 2019, al vencerse el efecto suspensivo que había otorgado la Asamblea Legislativa en la ley 9.591, a la ley 8.754, que postergaba la aplicación de la segunda, debido al faltante de presupuesto para su puesta en marcha.
Por lo anterior Juzgado Penal concluyó que carecía de competencia para resolver, por lo que correspondía solicitar la prórroga de la prisión preventiva al Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del II Circuito Judicial de San José, por superar el año ordinario de la disposición, detalla la información proporcionada a este medio.
Ante ello, entró a conocer la petición de la defensa, con lo que acogió un cambio en los motivos de orden procesal que justificaron la prisión inicial de 4 de los 15 sospechosos de integrar el grupo. Se trata de los encartados de apellidos Segura Martínez, Francis Mata, Hernández Rojas y Cubillo Mora. Estos quedaron libres, aunque con medidas cautelares "menos gravosas" -que no fueron precisadas- hasta el 17 de febrero de 2023.
Los restantes 11 encartados descontaban disposiciones distintas a la privación de libertad. Estos son de apellidos Hernández Sandí, López Berrocal, Li Zhen, Herrera Vargas, Mora Leiva, Brenes Caldero, Bravo Díaz, Rabine Ortega, Aguilar Guzmán y Hernández Salas (dos).
Cajeros y bóvedas
El grupo en cuestión se caracterizaba por utilizar acetileno en sus atracos, un gas altamente inflamable compuesto por Carbono e Hidrógeno, tal y como lo destacó el director general de la Policía Judicial, Wálter Espinoza Espinoza, el 17 de agosto de 2021, tras la desarticulación de la estructura en 17 allanamientos.
"La pesquisa se relaciona con por lo menos nueve eventos de asalto en los que este grupo criminal se organizó a efectos de ubicar lugares donde se encontraran bienes de fortuna, estuviesen instalados cajeros automáticos o, de acuerdo con la inteligencia que realizaban, se encontraran bóvedas que contuvieran dinero y que estuvieran bajo resguardo de alguna empresa", explicó en aquella oportunidad el jefe del Organismo.
Entre los golpes asestados por esta banda se destaca uno ocurrido el 30 de abril de 2020, cuando seis individuos cortaron dos árboles sobre el tendido eléctrico para dejar sin energía el sector donde se encontraban dos cajeros para trabajadores de la Standard Fruit Company, en Pococí, de los que consiguieron ¢61 millones. Otro tuvo lugar 3 de julio de 2020, cuando tres sujetos asaltaron una agencia de la Cooperativa de Ahorro y Crédito (Coopealianza) y sustrajeron ¢100 millones.
Se cree que los sospechosos elegían tiendas de electrodomésticos, asociaciones de desarrollo comunal, gasolineras o supermercados en zonas alejadas y poco transitadas. Luego estudiaban el lugar para conocer la ubicación de cámaras, sensores así como las principales salidas e ingresos. Por último ejecutaban el robo.
La organización tenía sus funciones divididas en logística, contravigilancia y operación. Además contaba con una estructura financiera, operada por un hombre de nacionalidad china -cuyos apellidos no se precisaron entonces- quien se encargaba de contabilizar el dinero y su distribución.
"El modo de comportamiento y la mecánica de quienes integran la banda es esencialmente el mismo: la presencia en el lugar con varios vehículos, la utilización de armas de fuego de alto calibre para generar protección, la realización de una actividad de contrainteligencia que incluso implica el uso de aditamentos como el uso de los denominados ‘miguelitos', la sustracción masiva de cantidades de dinero importante y el ocultamiento mediante métodos que la misma organización había diseñado", detalló aquella vez Espinoza.
Los operativos en cuestión se efectuaron en Pocora de Guácimo y Santa Cruz, Limón. En ellos fue posible el decomiso de ¢15 millones en efectivo, tanques y equipo de gas acetileno, pasamontañas, guantes, celulares y cuatro vehículos. La pesquisa inició en 2019, aunque todo apunta a que la organización inició un año antes.