¿Por qué una tercera dosis contra el COVID-19? Así lo justifican los expertos en EE.UU.
Poblaciones con factores de riesgo y personal de primera línea de atención recibirán dosis de refuerzo de Pfizer
(CRHoy.com).- En los Estados Unidos se autorizó una tercera dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech para personas mayores y de alto riesgo, mientras que en nuestro país el Ministerio de Salud ya prepara un plan piloto precisamente para aplicar un refuerzo extra el próximo año a la población vulnerable y empezar con la vacunación de los menores de 12 años. Pero ¿Cuáles fueron las justificaciones de los expertos para que dicha dosis fuera aprobada?
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (conocidos como CDC por las siglas en inglés) trabajan con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y son los responsables del desarrollo y aplicación de acciones para el control y prevención de enfermedades.
Según dicha agencia estadounidense, por el momento solamente las personas vacunadas con Pfizer-BioNTech recibirán esa tercera dosis, ya que la protección contra el COVID-19 es menos efectiva contra la variante delta.
"La evidencia que va surgiendo también muestra que entre los trabajadores de la salud y otros trabajadores de la primera línea, la efectividad de la vacuna contra el COVID-19 está disminuyendo con el tiempo. Este nivel de efectividad inferior se debe probablemente a la combinación de la disminución de la protección a medida que pasa el tiempo y una mayor infecciosidad de la variante delta", indicaron los CDC.
La decisión de administrar una tercera dosis se tomó tras analizar los datos de lo que llamaron un "pequeño ensayo clínico" donde se evidencia que una dosis de refuerzo aumentó la respuesta inmunitaria entre los participantes del estudio. Estas personas habían completado su esquema de esta vacuna (de dos dosis) seis meses antes.
¿Quiénes recibirán en Estados Unidos esa tercera dosis?
Las personas deben recibir esta dosis por lo menos al haber cumplido 6 meses de haber completado el esquema principal con Pfizer-BioNTech.
- Personas de 65 años de edad o más
- Residentes de 18 años de edad o más en establecimientos de cuidados a largo plazo con factores de riesgo
- Personas de 50 a 64 años de edad con factores de riesgo
- Personas de 18 a 49 años de edad con factores de riesgo
- Personas de 18 a 64 años de edad con mayor riesgo de exposición y transmisión del COVID-19 por su entorno ocupacional e institucional (trabajadores de atención médica y a los trabajadores esenciales de la primera línea)
Las demás personas, según los CDC, que no pertenecen a esos grupos todavía no pueden vacunarse hasta que no haya más información. "Los expertos están analizando todos los datos disponibles para conocer el nivel de efectividad de las vacunas en diferentes poblaciones. Esto incluye cómo afectan el nivel de efectividad de las vacunas las variantes nuevas, incluida la delta", indicaron.
¿Y los vacunados con Moderna y Johnson & Johnson?
Tanto los CDC como el Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación (ACIP, por sus siglas en inglés) no han recibido la autorización por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) para aplicar un refuerzo a las personas que se vacunaron con Moderna y Johnson & Johnson.
"La autorización para recibir la vacuna de refuerzo de Pfizer-BioNTech solo rige para las personas que completaron el esquema de vacunación principal con la vacuna de Pfizer-BioNTech. Las personas incluidas en los grupos recomendados que recibieron la vacuna de Moderna o de J&J/Janssen probablemente necesitarán una dosis de refuerzo. Se espera que haya más datos próximamente sobre la efectividad y la seguridad de las vacunas de refuerzo de Moderna y J&J/Janssen. Una vez que cuenten con esos datos, los CDC mantendrán informado al público con un plan oportuno para las dosis de refuerzo de las vacunas de Moderna y J&J/Janssen", explicaron.
La información con la que hasta ahora cuentan las autoridades estadounidenses es que los efectos secundarios de una tercer dosis de refuerzo son similares a los que se produjeron con las dos dosis. En la mayoría de los casos se están reportando fatiga y dolor en el lugar de la inyección.
Los expertos sanitarios recomiendan a las personas conservar su tarjeta de vacunación y llevarla al momento de recibir el refuerzo. Incluso tomarle una foto para tener un respaldo.
El Ministerio de Salud de Costa Rica informó en agosto pasado tras haber realizado una encuesta entre las personas que se vacunaron fuera del país que la mayoría recibió la vacuna de la marca Johnson&Johnson (7.542 personas: 48%), seguidos Pfizer (6.658 personas: 42%). El 92% de las personas informaron que recibieron la vacuna contra COVID-19 en Estados Unidos.
La Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología de Costa Rica (CNVE) avaló en junio pasado, el uso de las vacunas de Johnson e indicó en ese momento que el país podía recibirlas por medio de donaciones o mediante el mecanismo Covax.
El 21 de setiembre pasado, la agencia de noticias AFP, indicó que el laboratorio estadounidense Johnson&Johnson informó que su vacuna contra el COVID-19 es más eficaz cuando se administran dos dosis.
El inmunizante se diseñó originalmente como una vacuna de dosis única. Pero con una segunda dosis inyectada unos dos meses (56 días) después de la primera, los niveles de anticuerpos observados aumentaron "entre cuatro y seis veces", indicó un comunicado de prensa de la empresa.
La eficacia de la vacuna contra los casos sintomáticos de la enfermedad al menos 14 días después de la dosis de refuerzo fue del 75%, y del 100% contra los casos graves, según los datos de un ensayo clínico realizado en varios países en personas de 18 años o más.
En Estados Unidos, la eficacia contra los casos sintomáticos (de moderados a graves) fue del 94% con esta dosis de refuerzo. En comparación, los últimos datos del ensayo clínico original, de una sola dosis, mostraron que la eficacia del fármaco en Estados Unidos contra los casos sintomáticos era del 70%.

