Por el momento, médicos tienen libertad de decidir si se aplican la vacuna contra COVID-19

(CRHoy.com) El caso de la funcionaria del Hospital Nacional de Niños que se negó a vacunarse contra el COVID-19 y luego se contagió; generó indignación en el sector salud, principalmente por poner en riesgo al menos a 3 menores.
Muchos cuestionamientos han surgido en torno a la responsabilidad de los médicos frente a la inmunización del virus, pero sobre todo, si debería de existir o no una obligación disciplinaria para colocarse la vacuna.
Para responder a esto, las indicaciones de expertos han sido dirigidas hacia una responsabilidad moral y no una obligación laboral, puesto a la autonomía de voluntad que goza cada individuo en tema de derechos.
El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica (CMC) fue el ente encargado de abrir la investigación contra la funcionaria, la cual inició por la indignación de exponer a los menores al contagio de COVID-19.
Esta investigación aún sigue en curso, sin embargo, gracias a este caso, el Colegio se pronunció sobre el tema para que los trabajadores del sector salud reciban la vacunación por bien.
"El Colegio de Médicos y Cirujanos ha establecido coadyuvancias con el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense del Seguro Social para aquellas personas que bien tienen colocarse la vacuna", escribió la vocería del Colegio.
Pese a esto, la representación del gremio está consciente de que la vacunación en médicos sí debe de realizarse en todos los casos, pero nunca puede ser obligatoria, ya que esto daña las libertades individuales.
"Se debe de tomar en cuenta, basados en los principios de autonomía de la voluntad, que cada persona es libre de tomar sus decisiones respecto a los procedimientos médicos, y el CMC respeta las directrices emitidas por el MINSA" indicaron.
Así mismo, el epidemiólogo Ronald Evans, quien coincidió con la posición del Colegio de Médicos y Cirujanos y plantea que el vacunarse debe de ser una decisión individual ya que es así como la ley lo plantea.
Sin embargo, es enfático en que el problema no recae en colocarse la vacuna si no en exponer a los pacientes al contagio del virus, lo cual sí debe de ser castigado.
"Es una decisión individual y la ley de costa rica conserva los derechos individuales. Lo que se debería de sancionar administrativamente es cuando los funcionarios se contagien y pongan en riesgo a sus pacientes, teniendo contacto con ellos", señaló Evans.
Por esta situación es que el epidemiólogo recalca que es necesario que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) establezca los lineamientos en cuenta antes y de manera clara.
¿Qué dice la CCSS?
En febrero del presente año, el Ministerio de Salud se pronunció sobre este tema y anunció que la inmunización es obligatoria para todo el personal de salud.
Sin embargo, hasta el momento, la CCSS no sabe qué hacer con estos casos y desde hace varios meses se encuentra trabajando en los lineamientos respectivos, sin tener una respuesta certera aún.
"La institución está trabajando en una propuesta de instrumento para estos efectos. Ya se está desarrollando una propuesta de aplicación por parte de la CCSS", escribió la institución.
Junto con el pronunciamiento del Ministerio de Salud, el Ministro Daniel Salas, había explicado que cada patrón era el responsable de establecer los procedimientos respectivos y disciplinarios.
Esto hace que por una falta de pronunciación por parte de la CCSS, todo el personal de salud tiene el poder de decisión sobre la colocación de la vacuna contra el COVID-19.