Plan para poner en orden la Cancillería ni siquiera se asoma
Una de las opciones que se barajan es que la Dirección de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores sea un puesto discrecional
(CRHoy) En medio de toda la turbulencia por la que atraviesa el gobierno de Carlos Alvarado por los cuestionamientos y acusaciones de clientelismo político, favoritismos y amiguísmos dentro de la Cancillería, el mandatario y el canciller, Manuel Ventura, siguen en deuda con una de sus promesas pendientes desde marzo: la presentación del proyecto de ley de reformas al Estatuto del Servicio Exterior.
Desde finales del año pasado en medio de la estrepitosa renuncia de Epsy Campbell de la Cancillería -por sus nombramientos- Alvarado y Ventura prometieron que en marzo iban a presentar este proyecto al Congreso.
Aldía de hoy ninguno de los dos da razón de cuando estará listo el texto y cuando, finalmente, lo tendrán los diputados para su discusión. Entre tanto, la Casa Amarilla sigue siendo el foco de dudas y de cuestionamientos por no haber reglas claras, pero también por interpretaciones dudosas del actual Estatuto del Servicio Exterior del país, el cual se creó en 1965.

En medio de los cuestionamientos a la Cancillería, el presidente Carlos Alvarado y el canciller, Manuel Ventura están en mora con su promesa de presentar un proyecto de reformas al Estatuto del Servicio Exterior
Lo último que se sabe del proyecto es que está en la Casa Presidencial. Semanas atrás el canciller Ventura dijo, escuetamente, que en la Cancillería "ya habían hecho su trabajo" en coordinación con la diputada de Liberación Nacional (PLN); Karine Niño, quien fue presidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso en el período 2018-2019.
Ventura admitió que, "por falta de tiempo", él no trabajo en la redacción del proyecto. Dijo que los asesores del presidente Alvarado estaban revisando el texto convenido con la legisladora.
Esta semana que pasó, en medio de los cuestionamientos por los nombramientos en consulados, que finalmente el gobierno tuvo que echar marcha atrás, el presidente Alvarado apenas mencionó el proyecto de Reforma al Estatuto del Servicio Exterior.
El mandatario sigue sin decir cuándo cumplirá con su promesa que lleva ya casi dos meses de atraso.
"A mi me toca resolver el tema del Servicio Exterior, estoy comprometido con hacerlo porque eso es lo que dije. Y yo espero que cuando termine mi mandato este sea un tema que lo demos por cerrado, porque tendremos un Servicio Exterior profesionalizado con las plazas suficientes y las reglas claras en una ley que viene del siglo pasado", dijo el Presidente brevemente, dejando la duda de cuanto más se demorará el proyecto en llegar la Asamblea Legislativa.
[samba-videos id='f91b27febdb4294650fbfc951f8bad8a' lead='false']
Cambio en puesto clave
Semanas atrás la diputada del PLN, Karine Niño adelantó que el borrador del proyecto de ley que prepara el Poder Ejecutivo para reformar el Estatuto del Servicio Exterior y fortalecer la carrera diplomática nacional pretende que la Dirección de Política Exterior de la Cancillería sea ocupado por un director que no se designe mediante un concurso, como es actualmente, sino que sea discrecional, es decir, a criterio del ministro de turno del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Esta intención, de concretarse, iría en contra de lo que resolvió en diciembre la Procuraduría General de la República (PGR), en el sentido que todas las direcciones del Ministerio de Relaciones Exteriores no son cargos de confianza y deben ser ocupados por diplomáticos con el rango de embajadores.
La PGR estableció que para la designación de los directores de la Cancillería debe mediar un concurso entre diplomáticos y que solo se podrá hacer la designación discrecional cuando se declare inopia, es decir, cuando no hayan funcionarios que cumplan con los requisitos.
Niño defendió que la propuesta para que la designación para este puesto sea discrecional se debe a que el director de Política Exterior es un colaborador cercano y de confianza del canciller y del presidente de la República, ya que dicha dirección plantea la estrategia nacional de política exterior.
Otros temas que se quieren cambiar

(Imagen ilustrativa, archivo).
Otro de los aspectos que fijaría el proyecto es la obligación de los diplomáticos de carrera de rotar entre el servicio interno en la Cancillería y el servicio exterior en alguna embajada o consulado.La rotación dentro de la carrera diplomática es un tema que no se cumple a cabalidad actualmente.
Recientemente CRHoy dio a conocer que un grupo de 16 diplomáticos alteran el orden de rotación y ascensos dentro de la carrera diplomática costarricense al negarse a salir del país a prestar sus servicios al exterior. Se trata de un grupo de 5 embajadores, 4 ministros consejeros, 2 consejeros, 3 primeros secretarios y dos terceros secretarios.
Los diplomáticos de carrera de la Cancillería deben prestar sus servicios en la Cancillería por 2 años y posteriormente rotar en alguna sede diplomática del país alrededor del mundo por un período de 4 años.
Cuando los diplomáticos se oponen a cumplir con esta normativa entraban el andar idóneo del resto de rotaciones y obstaculizan ascensos de miembros de sus mismo gremio dentro de la carrera diplomática.
En el pronunciamiento del pasado 7 de diciembre – en el que se establecieron los nombramientos ilegales de la excanciller Epsy Campbell- la Procuraduría General de la República recordó esta obligación por parte de los diplomáticos.
"Una de la particularidades de la carrera diplomática, impone la rotación o el traslado del servidor de carrera en las diversas funciones que componen el denominado Servicio Exterior (arts 1,7, 8 y 19); esto es bajo el principio de alternación que los funcionarios de carrera presten sus servicios en el exterior y en la planta interna del Ministerio, según corresponda a la equiparación reglada de las categorías del escalafón que legalmente ha sido establecida(art 9). Lo cual constituye elemento reglado de su designación", dijo el ente procurador.
El planteamiento también valoraría la posibilidad de que los diplomáticos se acojan a un salario único con un único incentivo salarial que variará dependiendo del destino al que vayan.
También perseguirá establecer al Instituto Manual María de Peralta como el ente rector en la formación de los diplomáticos del país. Tocará temas como el arancel consular y las funciones de los consulados, la manera en que deben de ascender los diplomáticos dentro de la carrera del servicio exterior y sus salarios.
A su vez, dejará claro cuales son los puestos de confianza dentro de la Cancillería y cuáles no, esto con el objetivo que no se vuelvan a nombrar personas en puestos de dirección de manera política.