Pese a pagar planilla de 19 mil millones, PANI no pudo evitar muerte de niños
En el 2018 Hacienda le rechazó la solicitud de creación de 440 nuevas plazas a la institución
(CRHoy.com).- ¿Carece el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) de los medios adecuados para proteger a la niñez y la adolescencia contra agresiones potencialmente mortales? ¿Le falta personal? ¿No cuenta con un presupuesto suficiente para llenar las necesidades de la población que atiende?
Todas esas preguntas se las hace el país después de que el 7 y el 9 de mayo dos menores de 13 días y 5 años, respectivamente, murieran por causas presuntamente relacionadas con agresiones físicas de sus padres, situaciones que el PANI no pudo evitar antes de que terminaran en tragedia.
Lo cierto es que, actualmente, la planilla del Patronato le cuesta al Estado ¢19.624 millones anuales, confirmó la Oficina de Comunicación de la institución a este diario digital.
Esos recursos se invierten en los salarios y remuneraciones asociadas que reciben las 1.326 personas que laboran para la entidad actualmente. 805 de esas plazas son para profesionales, 269 para personal de servicio, 90 técnicos, 83 administrativos, 75 ejecutivos y 4 superiores.
En el 2018 el Patronato hizo una solicitud de apertura de 440 plazas nuevas para cargos fijos en la Gerencia Técnica, profesionales, técnicos y operativos dedicados a la prevención del abuso y la violencia contra menores.
La institución justificó a la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria (STAP) del Ministerio de Hacienda que la creciente demanda de servicios de atención vinculados con la protección de los menores hacía necesaria la apertura de las plazas.
Sin embargo, la STAP negó la solicitud con el argumento de que dada la cercanía del cambio de autoridades en la institución, por la entrada del gobierno de Carlos Alvarado, se requería de un nuevo análisis de la solicitud que reflejara, además del costo de las plazas de las oficinas locales y consultorios, el costo total de cada dependencia creada para la ejecución de los programas a desarrollar, según el oficio STAP-0548-2018 que facilitó el PANI a este medio.
Aun así, el Patronato logró que en el 2017 Hacienda le aprobara 53 nuevas plazas para "nuevos servicios" y en el 218 otras 2018 plazas para "reforzamiento de las oficinas locales y las direcciones regionales", todas destinadas, según la entidad autónoma, a la protección de niños y adolescentes.
En noviembre de 2017, trascendió que el PANI pretendía que su planilla creciera en 845 plazas para destinarlas a esa labor de protección de la infancia.
Empero, hasta el año pasado solo había logrado que su personal de planta aumentara en 306 empleados. La mayoría de esas plazas que solicitaba el PANI, 598, eran para apoyar la ejecución de nuevos programas.
Entre estos se publicitan en la página web del Patronato la "Academia de Crianza", las "Unidades Móviles" y el "Centros de Intervención Temprana".
Según su Informe de Ejecución de Presupuestaria al 31 de diciembre del 2018, el plan de gastos del Patronato para el año pasado ascendió a los ¢61.775 millones.
De ese monto la institución destinó, además de los ¢19.624 millones para salarios, ¢9.901 millones para la partida de servicios, ¢2.181 millones para materiales y suministros, ¢1.743 millones para bienes duraderos y ¢28.324 para transferencias corrientes.
Cuestionamientos por muertes de menores
El PANI está en la picota desde principios de mayo, tras la muerte de los pequeños de 13 de días y 5 años, presuntamente a manos de sus padres.
La presidenta ejecutiva de la institución, Patricia Vega, quien ostenta el rango de ministra de Niñez y Adolescencia, reconoció que pudo haber fallos en la atención del caso.
Uno de esos eventuales errores pudo haber sido no aplicar a tiempo el protocolo para el resguardo del niño de 5 años, de nacionalidad salvadoreña.
Los vecinos alertaron del caso desde el sábado anterior a la muerte del pequeño, sin embargo, el reporte se tramitó en el PANI hasta el lunes siguiente. Después, como la funcionaria del PANI encargada del caso no logró dar con la casa del niño, se retiró del lugar sin corroborar las denuncias de agresión.
Esa versión del PANI contrasta con la de una de las personas que denunció el caso de agresión, quien afirmó que dio todas las señas y detalles de la dirección de la vivienda para que la pudieran ubicar.
Otra de las falencias que reconoció Vega es que las denuncias se atienden en "horario de oficina" en todas las sedes del PANI excepto en la de San José, que sí trabaja extraordinariamente.
El presidente de la República, Carlos Alvarado, pidio a Patricia Vega que actúe con "firmeza" para determinar si existió negligencia en la atención del caso del menor fallecido en Alajuela, quien presentaba, según las autoridades, lesiones antiguas compatibles con un cuadro de maltrato infantil.

