Patóloga: Sangre hallada tras crimen de doctora es “insuficiente” para severidad de heridas
Laceraciones en partes íntimas pudieron causar importante sangrado, según especialista
(CRHoy.com) La sangre encontrada en la escena del crimen de María Luisa Cedeño es "insuficiente" para la severidad de las heridas que sufrió la anestesióloga en sus partes íntimas.
Así lo estimó la mañana de este viernes la patóloga Silvia Fernández en el juicio que se celebra en el Tribunal Penal de Quepos.
La especialista fue quien halló en la autopsia 2020-01535 laceraciones y desgarros en la zona genital, producto de una agresión sexual en el cual incluso se habría utilizado -al menos en la vagina- un objeto más grande que un pene.
Estas, desde su perspectiva, debieron haber generado un sangrado importante dada la acumulación de vasos sanguíneos en esa región. Luego de ver fotografías del sitio del asesinato, la testigo aseguró que era "insuficiente" la sangre que pudo observar en el lugar del homicidio, la cual suma manchas en el piso, sábanas, paños y almohadas. Se presume que esos residuos fueron lavados, como parte de una manipulación de la escena.
Aparte de esas lesiones, únicamente se determinó otra a la altura de labio que puede ocasionar sangrado externo, aunque Fernández recalcó que el mismo era moderado. Las restantes heridas eran de sangrado interno, tales como los moretones en prácticamente toda la cabeza y rostro, brazos así como piernas.
Acusación
La Fiscalía de Quepos y Parrita acusó el 12 de setiembre -en grado "coautoría"- a Herrera, Bodaan y Miranda por el homicidio de María Luisa Cedeño, ocurrido el 20 de julio de 2020 en la habitación 3 del hotel La Mansión Inn, en playa Manuel Antonio, en Quepos.
Al primero, además se le atribuye una aparente violación calificada de la mujer, por la que se señala como cómplices a los otros dos sujetos.
La muerte de la doctora fue ocasionada por una lesión en el cuello que derivó de la compresión de su cuello, así como de una golpiza "cruel y despiadada". El cuerpo además presentaba cuatro mordeduras, contusiones, fracturas, golpes y rasguños.
Sin embargo, desde entonces la parte acusadora sostiene que el cuerpo y la escena fueron manipulados, en el tanto que los restos de la especialista médica fueron lavados en un baño, al tiempo que en las mordeduras, los análisis genéticos determinaron que en las heridas se encontró la saliva de la propia víctima.
