Papá de turista asesinada en Escazú: “fue violada y atacada”

Padre reveló en entrevista en EE.UU. que cuerpo de víctima tenía rastros de semen

17 de Abr. 2019 | 5:54 am

Pasan los meses y poco a poco se añaden más detalles relacionados con el crimen de la turista venezolana-estadounidense Carla Stefaniak, quien fue asesinada a finales de noviembre del año pasado en un hotel ubicado en San Antonio de Escazú.

El padre de la víctima, Carlos Caicedo, reveló en una entrevista brindada al programa Aquí y Ahora de la cadena Univision –publicada el 12 de abril- que Stefaniak fue violada y atacada, pues la autopsia reveló la presencia de semen en el cuerpo de la víctima.

La extranjera, de 36 años, quien vino al país a disfrutar vacaciones junto con una cuñada, fue asesinada entre el 27 y el 28 de noviembre en el interior de la villa que arrendó para pasar su última noche en el país. Sin embargo, fue mortalmente emboscada en un presunto ataque sexual.

"Fue violada y atacada, encontraron rastros de semen en el cuerpo. Eso no puede ser una persona. Eso es un animal, el que cometió eso", dijo Caicedo, durante la entrevista.

De igual forma, Mario Caicedo, hermano de Stefaniak, explicó que su hermana eligió visitar Costa Rica debido a su amplia publicidad turística y su destacado eslogan del país "pura vida".

Como principal sospechoso del crimen figura un guarda de seguridad de apellidos Espinoza Martínez y de nacionalidad nicaragüense, quien en una ampliación de su declaración indagatoria en enero brindó una serie de detalles que reforzarían la línea que maneja la familia de la fallecida: la eventual participación de más de 1 persona en el asesinato.

Así lo señaló David Hernández Suárez, uno de los abogados que representa a la familia de Stefaniak, en entrevista brindada a CRHoy.com en esa oportunidad.

Espinoza Martínez, de 32 años, fue detenido el 4 de diciembre del año pasado como el único imputado por el asesinato y actualmente cumple prisión preventiva. Era el guarda de seguridad de las villas donde la víctima se hospedó el 27 de noviembre. Precisamente, el sospechoso residía muy cerca del cuarto que alquiló Stefaniak.

Tras la declaración hecha en enero, uno de los aspectos que más cautivó a los abogados de la víctima radica en que, según el mismo relato del sospechoso, en las villas eran usuales las fiestas y actividades con alguna connotación sexual –incluido el consumo de drogas- entre quienes se alojaban ahí.

El sujeto aseguró que debía guardar "estricta confidencialidad" de lo que veía dentro de las instalaciones. Otros detalles revelados en la declaración se refirieron al caso concreto.

Duro relato

El padre de Carla comentó el momento en el que reconoció el cuerpo en la morgue del complejo de ciencias forenses del Poder Judicial. De hecho, él vino al país el mismo día en que se encontró el cuerpo de la mujer en un lote cercano al hotel.

"Ella (la forense) me detiene en la puerta y me dice ¿Usted se siente preparado? Nadie está preparado para eso. Eso es mentira", citó Caicedo.

Stefaniak fue asesinada entre el martes 27 y el miércoles 28 de noviembre de 2018, al parecer en un intento de ataque sexual.

Posiblemente, como intentó defenderse, fue golpeada y herida con arma blanca. Habría sido atacada con un tubo en su cabeza. Eso le produjo un derrame cerebral. También recibió cortadas de arma blanca a nivel de su cuello.

La extranjera repelió la emboscada, pues sus brazos mostraban heridas de defensa.

La distancia entre la villa alquilada y el lugar donde fue localizado el cuerpo de la víctima -el 3 de diciembre- están separados por unos 400 metros. Por eso los allegados de la extranjera creen que es difícil que una sola persona haya trasladado el cuerpo.

Además, para los familiares, donde habría ocurrido el crimen fue limpiado posterior al hecho con una celeridad extraña y que –de paso- fue arrendado a otros turistas.

En EE.UU., la familia de Stefaniak presentó una denuncia contra la plataforma Airbnb –usada por la víctima para alquilar el cuarto de hotel- y contra el establecimiento. En la queja, alegaron que ambas empresas no verificaron los antecedentes y las condiciones del guarda imputado.

Stefaniak residía en Hallandale, un suburbio cercano a Miami, donde se desempeñaba como agente de seguros y corredora de bienes raíces. Vino a Costa Rica el 22 de noviembre y tenía previsto regresar a EE.UU. el miércoles 28 de ese mismo mes.

Durante su estancia en el país, previo al crimen estuvo en Manuel Antonio (Quepos), La Fortuna de San Carlos, entre otros sitios.

A principios de la semana anterior se realizó la apertura de pruebas, donde los investigadores y peritos extrajeron información del celular del sospechoso.