Pandemia profundizó rezago educativo en zonas rurales, según estudio

19 de Ago. 2026 | 3:37 am
educación computadora

Crédito: Universidad de Costa Rica

La falta de conexión a Internet y el poco acceso a dispositivos profundizaron las desigualdades y el rezago educativo que ya existían en zonas rurales durante la pandemia, según un estudio de la Universidad de Costa Rica.

La investigación siguió durante cinco años las experiencias de 15 docentes de inglés de primaria de la Región Huetar Norte y abarcó la educación a distancia, la modalidad combinada y el regreso a las clases presenciales.

Entre los principales hallazgos están las dificultades para mantener el aprendizaje y dar seguimiento a los estudiantes, debido a las diferentes condiciones de los hogares.

Los problemas de acceso a la tecnología habían sido advertidos desde el inicio de la pandemia. En marzo de 2020, el Programa Estado de la Nación señaló que las diferencias para conectarse a Internet podían aumentar las brechas de aprendizaje.

En ese momento, 80% de los estudiantes de 5 a 18 años de hogares de mayores ingresos tenía una buena conexión, frente a 37% de los de menores ingresos. Entre estos últimos, 48% dependía únicamente del celular para conectarse y 10% no tenía conexión.

Ante las dificultades encontradas, los docentes tuvieron que adaptar materiales, actividades y formas de enseñanza según las posibilidades de sus alumnos. También recurrieron a recursos digitales y herramientas como WhatsApp para mantener la comunicación.

Estudiantes rurales mantienen peores resultados

Los bajos desempeños también aparecen en las pruebas PISA aplicadas después de la pandemia, en las que los estudiantes de zonas rurales registraron resultados inferiores a los de zonas urbanas.

Los datos analizados en el Décimo Estado de la Educación permiten comparar los resultados obtenidos en 2022 con los de 2018, antes de la emergencia sanitaria.

En Matemáticas, 77% de los estudiantes rurales se ubicó en 2022 en el nivel más bajo de desempeño, frente a 66% de los urbanos. En 2018, los porcentajes eran de 67% y 51%, respectivamente.

En Lectura, 52% de los estudiantes rurales estaba en el nivel más bajo en 2022, frente a 40% de los urbanos. Cuatro años antes, las cifras eran de 50% y 32%.

En Ciencias, 55% de los estudiantes rurales estaba en el nivel más bajo tanto en 2018 como en 2022. Entre los urbanos, el porcentaje aumentó de 39% a 44%.

Así, los estudiantes rurales continuaron con peores desempeños en las tres áreas, aunque la distancia con los urbanos se redujo porque estos últimos también empeoraron.

Pandemia también golpeó a docentes

Las consecuencias identificadas por la investigación no se limitaron al aprendizaje de los estudiantes. La labor de los docentes se intensificó en las distintas modalidades implementadas durante la pandemia, lo que aumentó su carga de trabajo.

El bienestar de los educadores también se vio afectado por estrés, sobrecarga e incertidumbre, además de que se hicieron menos claros los límites entre la vida personal y profesional.

Pese a estas dificultades, durante la emergencia también surgieron entre los docentes empatía, compromiso y responsabilidad para enfrentar los cambios en el proceso educativo.

La investigación destaca además la importancia del trabajo conjunto y del apoyo institucional durante situaciones de crisis.

Los investigadores plantean que los resultados pueden servir para orientar políticas educativas adaptadas a las condiciones de cada comunidad, con el objetivo de avanzar hacia una educación más equitativa.