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Palabra empeñada e incumplida: Escáneres que prometió Gobierno para inicios de año no están listos

EE. UU. donó y entregó equipos desde hace más de 6 meses: gobierno durará casi un año en instalación

Por José Adelio Murillo | 3 de Jun. 2025 | 12:46 am
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"La palabra empeñada es la palabra cumplida", suele repetir constantemente el mandatario Rodrigo Chaves Robles durante sus discursos, cuando hace referencia a compromisos que adquiere él o los miembros de su gabinete.

Pero con la entrada en operación de los escáneres que funcionarán en los puertos de Caldera en Puntarenas y la terminal Gastón Kogan en Moín de Limón, la palabra empeñada fue incumplida. 

Con estos se pretende la revisión no intrusiva de contenedores, como ocurre parcialmente en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), administrada por APM Terminals.

Estos escáneres están en el territorio nacional desde mediados de noviembre del año pasado: gracias a una donación del gobierno de los Estados Unidos, la Embajada entregó dos dispositivos fijos para su instalación en el muelle administrado por Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), así como el principal puerto de la costa pacífica costarricense.

En el acto de entrega, el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora Cordero, aseguró que para inicios de año ya ambos estarían funcionando. 

"Será durante el primer trimestre del próximo año 2025", respondió Zamora el 19 de noviembre cuando se entregaron los aparatos, ante preguntas de la prensa sobre el tiempo de instalación.

Han transcurrido ya casi 200 días desde aquel aviso y ese tiempo ha sido insuficiente para que ya estén listos los escáneres donados y prometidos.

Ahora el mismo jerarca reconoce que les tardará unos cuatro meses conseguir el inicio de operaciones: es decir, podrían no funcionar sino hasta el próximo setiembre. 

"Es una operación que va en curso: ya tenemos obras físicas tanto en Caldera como en Japdeva. Los escáneres están aquí, estamos a tres meses y medio aproximadamente, cuatro meses ya de tenerlos en plena operación", confirmó Zamora durante el programa televisivo de Presidencia el pasado 28 de mayo, respondiendo las preguntas de Chaves y de medios afines al gobierno.

El ministro justificó la tardanza en señalar que no es solo la puesta en marcha de los aparatos de revisión, sino de "toma" de los puertos de Caldera y Moín. El propio mandatario tuvo que reconocer el retraso que tienen. 

"Vea, nos hemos atrasado un poco con respecto al hecho de que el Comando Sur de los EE. UU. nos donaron los escáneres", añadió Rodrigo Chaves el pasado miércoles, culpabilizando de los atrasos a la contralora general Marta Acosta (que no tiene relación con este proceso) e incluso, a los mismos oficiales estadounidenses que asesoran al gobierno en la instalación.

Los dos escáneres donados por el país norteamericano incluyen los costos de instalación y capacitación para el personal, para un total de $19,5 millones; es decir, unos ¢9.913 millones al tipo de cambio actual. Por ende, el gobierno ni siquiera debía incurrir en gastos adicionales.

La intención del Poder Ejecutivo es que se utilicen para la detección de droga mediante el escaneo de los contenedores en Caldera o Moín, sin necesidad de abrirlos o de inspeccionar la carga, tal como ocurre en la Terminal de Contenedores de Limón (TCM).

El pasado 17 de enero recién arrancando el año en curso, CR Hoy había abordado al ministro Zamora para conocer sobre el avance del proyecto, más de cinco meses antes de que admitieran los atrasos. En aquel momento insistió en que estaban a tiempo. 

"Se anunció que era para el primer trimestre del 2025, nos estamos moviendo dentro del plazo anunciado", señaló el jerarca, aunque sus propios resultados terminaron demostrando otra cosa.

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Deficiencias en los escáneres

El gobierno de Rodrigo Chaves no solamente ha incumplido con instalar los escáneres en todos los puertos y puestos fronterizos del país como ha prometido desde el inicio de su administración, sino que también incumplió con revisar absolutamente todos los cargamentos, como también habían asegurado.

"No ha salido un kilogramo, una onza, un gramo ni un grano de cocaína desde que lanzamos la operación Soberanía",  afirmó contundentemente el mandatario el 7 de septiembre de 2023 mientras alabó su propia gestión.

Unas semanas antes de ese acto, en medio de la inauguración y puesta en funcionamiento de estos dispositivos en la TCM de Limón, el ministro de Seguridad prometió que todos y cada uno de los contenedores que transitaran por ese puerto serían sometidos a revisión.

Alrededor de año y medio después de aquellas declaraciones, una primera evaluación de esos controles desmantelaron el discurso sistemático de Chaves, Zamora y el Poder Ejecutivo sobre el control real que ejercen sobre los cargamentos exportados por el Caribe costarricense y demostraron que menos de la mitad pasan por el filtro de los escáneres.

Un informe de auditoría dado a conocer en abril pasado por la Contraloría General de la República señala que, durante 2024, solo el 48 % de las unidades de transporte movilizadas en Moín fueron inspeccionadas, lo que evidencia una brecha en la cobertura requerida.

Aunque con los escáneres en funcionamiento se han detectado 17 cargas con droga y 22 unidades de transporte con mercancías subdeclaradas, no puede haber certeza sobre si en el restante 52 % de los contenedores hubo o no contaminación de los productos con droga.

Por ende, no es exacto afirmar que se erradicó la exportación de estupefacientes camuflados en contenedores, como han manifestado en reiteradas ocasiones las autoridades.

El estudio DFOE-FIP-IAD-2-2025 detalla que la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) cuenta con 10 básculas y 3 escáneres integrados con cámaras que reconocen las matrículas y los números de identificación de las unidades de transporte, además del Sistema de Tecnología de Información para el Control Aduanero (TICA). Esa información es analizada en el Centro Integrado de Identificación de Objetivos (CIIO).

Sin embargo, no existe un manual operativo que determine la estructura, los flujos y los procesos sobre el funcionamiento del CIIO para la aplicación del control no intrusivo desde este centro.

Además, es la propia ley indica que el equipo de control no intrusivo debe funcionar para el 100% de las mercancías importadas y exportadas en todos los puestos, puertos marítimos, aeropuertos y pasos fronterizos terrestres. Sin embargo, ni siquiera el puerto de Moín, que es el único que cuenta con escáneres, revisa la totalidad de los contenedores.

Si esto no se corrige, un alto porcentaje de mercancías que ingresan, salen y transitan en el país seguirá sin revisión. De hecho, actualmente el 73% de los productos que pasan por las fronteras no son inspeccionados.

Meses atrás, el ex subdirector regional de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), James Kuykendall, un inspector jefe de la Policía antinarcóticos de España y un alto representante de APM Terminals, empresa administradora del puerto de Moín que tiene escáneres instalados para detectar droga, señalaron a CR Hoy que la instalación de estos dispositivos son una importante medida para combatir el narcotráfico internacional, pero no son una solución definitiva al flagelo de la droga que ha inundado el país.

A esto se suma el criterio de las autoridades judiciales como el fiscal general Carlo Díaz y el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, ambas entidades a cargo de investigar el crimen organizado y los asesinatos derivados de sus negocios, las cuales concluyen que los escáneres no representan una solución real a la crisis de inseguridad que azota a la población. 

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