País deberá aportar $24 millones para expropiaciones del tren eléctrico
El Estado costarricense deberá aportar $24 millones de presupuesto nacional para completar las expropiaciones necesarias para el desarrollo del tren eléctrico. Los dos créditos que se negocian para este sistema de transporte excluyen ese gasto.
El proyecto de ley que se tramita en la Asamblea Legislativa incluye dos préstamos para el tren. Uno de ellos es de $550 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), de los cuales $200 millones provienen del Fondo Verde del Clima. Los restantes $250 millones los aporta el Banco Europeo de Inversiones. Estos montos son para gastos de capital, pero no para expropiaciones.
Los $24 millones saldrán de recursos estatales, a través del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). El Incofer estima que las expropiaciones se completen en un periodo de tres años, hasta 2028, siempre que el proyecto se apruebe en la Asamblea este mismo año.
Álvaro Bermúdez, presidente ejecutivo del Incofer, explicó ante la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea, este martes 24 de febrero, que ya existe un plan de adquisición de terrenos invadidos que se ejecutará en conjunto con instituciones sociales.
Para la construcción del tren eléctrico se requieren 145 expropiaciones a lo largo de los 52 kilómetros de las dos líneas que se electrificarán: una a Cartago y otra hacia Alajuela, pasando por Heredia. Las expropiaciones más grandes se necesitan para la construcción de los parqueaderos y talleres de trenes, principalmente en Alajuela. Estos son, además, los de mayor urgencia.
Otra menor cantidad está en el derecho de vía. El funcionario comentó que la mayoría de expropiaciones corresponden a invasiones pequeñas que se han llevado a cabo desde que se detuvo el funcionamiento del tren en los años 90. No obstante, esta franja está resguardada por la legislación.
"Incofer tiene bastante experiencia en retomar las propiedades que le son asignadas por ley", indicó Bermúdez.
Existen casos menos apremiantes como terrenos del Incofer que, por diferentes razones, se desafectaron en favor de terceros o se pasaron a otras instituciones. En esos casos se necesita recuperarlos legalmente, aunque muchos de ellos siguen siendo utilizados por el Instituto.
Un ejemplo ocurre en la estación del Atlántico, en San José centro. Bermúdez contó que los patios donde actualmente circulan y se guardan trenes están a nombre de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pero Incofer usa esa propiedad. En parte de ese terreno incluso la CCSS ya construyó edificaciones propias, por lo que esa sección no se podrá recuperar.
Los diputados de la comisión pidieron al Incofer el plan detallado de las expropiaciones requeridas para el tren. La línea hacia Alajuela sería que la que se desarrolle primero.
La situación de este proyecto es la misma que el de la ampliación de la ruta entre San José y San Ramón, en el que las expropiaciones correrán por cuenta del presupuesto nacional. En ese caso se trata de $113 millones.
Los legisladores cuestionaron, en ese caso, que los recursos para expropiaciones salgan de presupuesto, ante las dudas de que se incrementen durante la ejecución del proyecto, existan litigios o no se asegure en los siguientes años el dinero necesario.
