Pacientes psicológicos temen entrega de datos sensibles tras orden de Salud a clínica

Pacientes de la clínica psicológica Grupo Poïesis manifestaron temor ante la posibilidad de que su información personal y diagnósticos de salud mental sean entregados al Ministerio de Salud. Esto ocurre tras una orden que exige remitir datos identificatorios de personas atendidas por depresión o riesgo suicida.
Las preocupaciones surgen luego de que la institución girara una orden sanitaria. Esta pretende obligar al centro médico a enviar semanalmente una planilla con información detallada de sus pacientes. Los datos incluyen nombre completo, número de cédula, fecha de nacimiento, dirección exacta, teléfono y diagnóstico clínico.
Una paciente psiquiátrica de 38 años, quien tiene alrededor de dos años en tratamiento, calificó la solicitud como "demasiado sensible" y advirtió sobre las consecuencias que podría tener una eventual filtración o uso indebido de la información.
"Si la información sensible de nosotros se llega a perder o llega a caer a manos de terceras personas, eso nos podría perjudicar a nivel de la privacidad", afirmó.
Además, señaló que el estigma social en torno a la salud mental agrava el riesgo.
"Hay mucha gente que no cree en la depresión. Cuando alguien ha tenido un intento de autoeliminación ya hacen un criterio de que no somos capaces de muchas cosas y eso no está bien", añadió.
La paciente -cuyo nombre se reserva a solicitud- también alertó que existen personas en cargos públicos o posiciones sensibles que podrían verse particularmente afectadas si sus diagnósticos se divulgan. Incluso, indicó que el temor es tal que otros pacientes han preferido no pronunciarse sobre el tema. "Vea hasta dónde va la preocupación de nosotros como pacientes, o sea, preferimos muchos no hablar", dijo.
Médica y paciente
Otra paciente, de 34 años y médica de profesión, cuestionó el proceder del Ministerio de Salud y lo calificó como arbitrario. Aseguró que la falta de claridad sobre el uso de los datos genera desconfianza tanto a nivel profesional como personal.
"Solicitan datos que son anónimos y no explican con un criterio técnico por qué deben revelarse identidades. Eso genera mucha desconfianza. Estas medidas arbitrarias más bien lo que hacen es alejar a la gente de las consultas", manifestó.
También cuestionó que la exigencia se concentre en una clínica específica y no exista una comunicación clara hacia la población sobre los protocolos. "No socializan, no educan a la población de para qué. No sabemos qué va a pasar con esos datos", señaló.
Ambas pacientes coincidieron en que la clínica ha actuado en defensa de sus derechos y valoraron la postura del centro médico frente a la orden sanitaria.
La exigencia
El conflicto se originó el pasado 3 de marzo de 2026, cuando Grupo Poïesis recibió una orden sanitaria con un plazo de 24 horas para cumplir con lo establecido en el Decreto Ejecutivo N.° 40556-S, bajo amenaza de clausura, multa económica y denuncia penal.
El documento exige el envío semanal de información identificatoria de pacientes atendidos por depresión o riesgo suicida a una dirección institucional del Ministerio de Salud.
La clínica sostiene que esta exigencia vulnera la confidencialidad, el secreto profesional y la privacidad de los pacientes, al obligar la entrega de datos altamente sensibles sin consentimiento.
Según su criterio, para fines de vigilancia epidemiológica bastaría con información agregada, como cantidad de casos por edad, sexo y región, sin necesidad de identificar a las personas.
Además, advirtió que este tipo de disposiciones podría impactar a profesionales independientes que, ante amenazas de sanciones, optarían por cumplir sin cuestionar legalmente.
Ante esta situación, el centro médico presentó un recurso de amparo ante la Sala Constitucional, con el objetivo de frenar la orden sanitaria y cuestionar la legalidad del decreto en cuanto a la recolección de datos identificatorios.