Pacientes con cáncer gástrico esperan hasta 247 días para iniciar tratamiento

Recibir un diagnóstico de cáncer gástrico no garantiza que el tratamiento comience pronto. Una auditoría de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) identificó siete casos en los que los pacientes esperaron entre 55 y 247 días para iniciar la atención después de que se confirmó la enfermedad.
Pero la espera puede comenzar mucho antes. Para llegar al diagnóstico, los pacientes deben conseguir una gastroscopia y, después, esperar los resultados de la biopsia. Si requieren cirugía, también pueden enfrentar una lista de espera para ese procedimiento.
La auditoría encontró atrasos en esas distintas etapas. En marzo de 2026, la CCSS acumulaba 31.736 gastroscopias pendientes, con un plazo promedio de 272 días. Además, en diciembre de 2025 había al menos 220 biopsias pendientes de reporte y, en abril de 2026, la lista quirúrgica incluía 42 casos de tumor maligno del estómago.
La espera comienza antes del diagnóstico
La gastroscopia permite examinar el interior del estómago y tomar muestras de tejido para detectar posibles lesiones y determinar si existe cáncer. Sin embargo, algunos centros médicos registran largas esperas.
El Hospital San Rafael de Alajuela tenía 2.841 gastroscopias pendientes, con una espera promedio de 876 días. En el Área de Salud Desamparados 1, el plazo llegaba a 807 días y en el Hospital de San Carlos, a 658.
En el Hospital Calderón Guardia había 5.568 citas pendientes, con una espera promedio de 459 días.
Enué Arrieta, coordinador de la Unidad Técnica de Listas de Espera, explicó que las limitaciones de infraestructura, personal y disponibilidad de agendas afectan la realización de estos procedimientos.
El funcionario también señaló que las jornadas extraordinarias no han logrado compensar el crecimiento de la demanda.
Después del examen, falta esperar el resultado
Completar la gastroscopia es solo una parte del proceso. Para confirmar el diagnóstico, los especialistas deben analizar las muestras de tejido y emitir un reporte. Esa etapa también presenta atrasos.
La auditoría identificó al menos 220 biopsias pendientes de reporte en diciembre de 2025. El promedio de espera era de 29 días, pero alcanzaba los 90 días en el Hospital Geriátrico y los 35 días en el Hospital San Rafael de Alajuela.
El plazo institucional esperado para entregar los resultados oscila entre 15 y 30 días, según el informe.
Entre los factores que retrasan los reportes figuran la carga de trabajo, la falta de especialistas en patología y las limitaciones para acceder a insumos necesarios para completar los análisis.
Margie Rojas, presidenta de la Asociación Costarricense para Pacientes Oncológicos Digestivos (Acopodi), contó que los médicos de los servicios de gastroenterología les transmiten la preocupación que genera esperar resultados indispensables para comenzar el tratamiento.
"Realmente duele en el corazón que por un reporte no se inicie el tratamiento", expresó.
Con el diagnóstico confirmado, la espera puede continuar
Los atrasos no terminan cuando se confirma la enfermedad. En abril de 2026, la lista de espera quirúrgica de la CCSS incluía 42 casos de tumor maligno del estómago, con un plazo promedio de 91 días.
De esos pacientes, 38 tenían prioridad alta, uno estaba clasificado con prioridad media y tres no tenían una prioridad registrada.
La auditoría también advirtió que la institución tiene dificultades para dar seguimiento a las demoras. La Unidad Técnica de Listas de Espera no dispone de acceso en tiempo real a los sistemas de Anatomía Patológica, donde se registran las biopsias.
Esa falta de información integrada dificulta identificar en qué etapa se encuentra cada paciente y detectar oportunamente los atrasos, según los hallazgos de la auditoría.
Enfermedad avanzada
A los problemas de acceso al diagnóstico y al tratamiento se suma otro dato: más del 60% de los diagnósticos de cáncer gástrico en el Hospital Calderón Guardia correspondían a enfermedad avanzada, según informó a la auditoría Gean Carlo Rodríguez, jefe del Servicio de Hemato-Oncología de ese centro médico.
Los reportes internos citados también señalaban que el 70% de esos pacientes había fallecido a los tres años. El dato corresponde a ese grupo de pacientes y no permite, por sí solo, atribuir esas muertes a las listas de espera.
La auditoría señaló que la CCSS cuenta con planes, lineamientos e iniciativas locales para atender el cáncer gástrico, pero no los ha integrado en un programa nacional uniforme que articule la prevención, la detección temprana, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento.
La institución tampoco dispone de reglas uniformes para orientar al primer nivel de atención en la identificación y el seguimiento de personas con factores de riesgo o síntomas sospechosos.
La prevención también requiere seguimiento
La atención del cáncer gástrico también implica identificar a las personas con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Desde 2024, Acopodi visita comunidades mediante el programa Rutas Saludables y, según su presidenta, ha valorado a casi 1.000 personas.
Entre los antecedentes identificados figuran familiares con cáncer gástrico y la presencia de la bacteria Helicobacter pylori, un factor de riesgo importante para esta enfermedad.
La asociación también señala el tabaquismo, el consumo de alcohol y sal, la obesidad, el bajo consumo de frutas y verduras y los antecedentes familiares como factores asociados con el riesgo de desarrollar cáncer gástrico.
Aunque la CCSS dispone de pruebas para detectar Helicobacter pylori, la auditoría encontró que su uso no forma parte de una estrategia preventiva uniforme que establezca cuándo aplicarlas, cómo dar seguimiento a los pacientes y cómo evaluar los resultados.