Pabellón Deportivo: un último suspiro de vida tras 30 meses de agonía
De aceptarse, implicaría que se desarrolle un proyecto parcial

Al borde de quedar enterrado, uno de los proyectos estrella de la anterior administración de Luis Guillermo Solís se encuentra dando bocanadas de aire para mantenerse apenas con vida.
El Pabellón Deportivo, concebido al momento de su presentación en julio de 2016 como el proyecto que serviría de homenaje a la "disciplina, constancia y entrega" de los atletas, tenía como meta estar listo en un plazo de 29 meses, incluyendo todas sus fases de diseño, planos, permisos, licitación y construcción.
Hoy, 30 meses después de ese anuncio, no hay ni siquiera una piedra colocada en el Parque de la Paz mientras el proceso de adjudicación pende de un hilo en la Contraloría General de la República, debido a desacuerdos financieros.
Este hilo fue el que recientemente desovilló la empresa Edificadora Centroamericana Rapiparedes S.A., la cual el pasado 23 de enero acudió a la Contraloría a presentar una nueva oferta por el proyecto.
La empresa aceptó hacer la obra por la mitad de lo inicialmente propuesto, eso sí, bajo la salvedad de que la adjudicación no recaerá sobre toda la obra sino sobre "una parcialidad del mismo".
Así consta en la nota de audiencia especial concedida a la empresa, con motivo del recurso de apelación planteado por ella contra un acto anterior que declaraba el concurso infructuoso.
El problema se originó en un supuesto mal cálculo de los costos.
Cuando fue concebido, el gobierno lo anunció como un proyecto de $13,5 millones que sería construido en paralelo junto con su obra gemela en el deporte, el Centro Acuático, para el cual se estimaban unos $25 millones.
Todo parecía caminar con normalidad hasta que llegó el proceso de adjudicación y ofertas.
Se hablaba entonces de elaborar el Pabellón Deportivo con un monto de unos $15 millones, pero las únicas dos empresas que concursaron – Edificar y la compañía Volio y Trejos Asociados Sociedad Anónima- tasaron el proyecto en poco más del doble de lo proyectado por el gobierno. La primera dijo que la obra costaría $33 millones y la segunda $32 millones.
Para elaborar los estudios previos de costos el Instituto Costarricense del Deporte (Icoder) había contactado al Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (Cicap) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Debido a las diferencias la Unidad Ejecutora contrató una asesoría de ingenieros para determinar si los montos se adecuaban a la realidad y se determinó que lo calculado por la UCR estaba equivocado.
Al mismo tiempo, se tramitaba una solicitud de préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para financiar ambos proyectos.
Con el nuevo gobierno se decidió reajustar el proyecto para hacerlo más acorde al nuevo monto, sin embargo el proceso ya enfrentaba aguas muy turbias a nivel administrativo. La licitación se declaró infructuosa para setiembre del año pasado pese a que se propusieron cambios en las obras.
La empresa apeló esta decisión y fue el pasado 23 de enero que aceptó hacer el proyecto por $15,3 millones, pero basados en un nuevo esquema de obras "parciales".
Argumentos de Edificar
- Existe reconocimiento de la Administración de que el presupuesto considerado originalmente por la Administración respondió a una estimación elaborada a partir de premisas erróneas.
- Las obras, con el alcance total que fue licitado, resultan irreconciliables con el presupuesto estimado originalmente.
- Ha quedado acreditado por la propia Administración que el precio cotizado por los oferentes incluyendo nuestra oferta, no son precios inaceptables, sino absolutamente fundados y de mercado.
- Dejamos expresa constancia de nuestra plena anuencia a la adjudicación del alcance que ha sido recomendado por la unidad evaluadora competente al efecto, que es la única decisión administrativa que ha sido plasmada como propuesta de adjudicación.
Proyecto "parcial"
La construcción del Pabellón Deportivo pretendía albergar 8 gimnasios de baloncesto, voleibol, balonmano, futsala, esgrima, karate, judo y taekwondo.
Además incluía zonas comunes, salas de capacitación, oficinas, departamentos técnicos y las zonas entrenamiento y competencia. El objetivo era instalarlo en el Parque de la Paz.
La nueva propuesta de la Unidad Ejecutora implica reducir algunas de esas obras. Por ejemplo en lugar de gimnasios separados para baloncesto y fútbol sala se crearía un módulo compartido entre ambos, para reducir costos.
Asimismo, se prescindiría de aspectos estéticos y formales, los cuales quedarían fuera de adjudicación.
Adicionalmente se plantea recurrir a donaciones en el equipamiento deportivo, como por ejemplo en los casos de voleibol y balonmano, para lo cual ya habían conversaciones previas con estas federaciones.
La Contraloría deberá resolver sobre el nuevo planteamiento de la firma en los próximos días. CRHoy procuró la versión de Raúl Badilla, representante de la empresa, pero al cierre de este artículo no se había obtenido respuesta a las consultas.
Entre tanto, en el Icoder respondieron que "como procede procesalmente en materia de Contratación Administrativa, la entidad se encuentra a la espera de la resolución del recurso por parte de la Contraloría General de la República, para continuar con lo correspondiente dentro de esta contratación".
"Cualquier decisión sobre el Pabellón Deportivo se tomará una vez se conozca el proceso que está en la Contraloría", aseveró el ministro de Deportes Hernán Solano.

