Otra erupción se suma a la intensa actividad del Rincón de la Vieja
El domingo hubo 2 erupciones y el lunes otra
(CRHoy.com). El volcán Rincón de la Vieja registró una nueva erupción este martes 1º de setiembre.
Se trata del cuarto evento que ocurre desde el pasado domingo.
Según informó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) el evento ocurrido a las 8:14 a.m. se mantuvo durante 2 minutos y se desconoció la altura alcanzada por la columna de materiales expulsada por el coloso en virtud de las condiciones climáticas en ese momento.
Esta erupción se suma a las ocurridas el domingo a las 6:09 p.m. y a las 6:19 p.m. Además, el lunes hubo otra a las 8:57 a.m.
Las emanaciones se caracterizan por la presencia de vapor de agua y partículas de ceniza. Precisamente, la actividad eruptiva en el volcán incrementó desde mediados de mayo pasado, erupciones moderadas y exhalaciones de gas muy frecuentes.
Además, la disminución del nivel del lago genera mayor presencia de ceniza y partículas en la pluma de gases expulsada luego de cada evento eruptivo, siendo en ocasiones dispersada por el viento y generando reportes de caída de ceniza en las comunidades ubicadas el oeste del macizo volcánico.
Tal y como se dio el 27 de mayo en Nueva Zelandia, Los Ángeles, Parque Eólico Orosí, Las Lilas, Consuelo y Quebrada Grande, además de olor a azufre, entre Los Ángeles y dicho parque eólico.
El eventual descenso de corrientes de barro volcánico calientes y fríos (lahares), sigue presente luego de cada erupción con el riesgo de que fuertes lluvias en la cima del volcán que laven las cenizas acumuladas en la cúspide, siendo los cauces de los ríos Azul y Pénjamo, las quebradas Azufrosa, Zanjonuda -entre otras que nacen en la cima del coloso- los que presenta esta probabilidad de ocurrencia.
El Rincón de la Vieja, ubicado a 23 kilómetros de Liberia, es el único que se encuentra activo en la cordillera de Guanacaste.
El coloso no posee el cráter activo en posición horizontal. Está inclinado hacia el flanco noreste y por ello, cuando ocurre una erupción, el material y las ondas sonoras se perciben hacia ese sector.
