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Organización de tico requerido por DEA habría negociado envío de $22 millones de cocaína a Hong Kong

Por José Adelio Murillo | 11 de Mar. 2026 | 9:17 am

Ariel Álvarez Alfaro fue detenido este martes como parte del operativo Venus 2 y es, además, hermano de Jonathan Guillermo Álvarez Alfaro, alias Gato o Profe,el empresario costarricense investigado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), sobre quien se rechazó una solicitud de extradición para juzgarlo por narcotráfico internacional en Texas.

La organización de estos sujetos estaría detrás de un cargamento de unos 30 kilogramos de cocaína que fue decomisado hace poco en Hong Kong, al otro lado del mundo, el cual está valorado en $22 millones aproximadamente en esa región de Asia.

La orden de allanamiento del caso revela que Ariel utilizaba una aplicación de mensajería para contactarse con supuestos compradores de droga hongkoneses, a quienes no conocía personalmente, pero con quienes aparentemente realizaba negocios.

Incluso se registró una llamada y varios mensajes del 6 de junio de 2025, apenas días antes del primer operativo del caso Venus, en los cuales negociaba una exportación sospechosa.

Al parecer, el envío de la droga se realizaría a través de un equipo especial. No obstante, según la Fiscalía, la investigación determinó que los envíos de maquinaria no corresponden a ninguna actividad económica lícita realizada por Álvarez.

Las comunicaciones fueron encontradas en un teléfono celular confiscado a este sospechoso durante el primer operativo, a mediados del año pasado, y analizadas posteriormente tras la apertura del dispositivo.

En ellas se evidencia que Ariel se encargaba de la logística de un envío —probablemente de droga hacia Hong Kong— apenas unos días antes de aquel allanamiento, mediante el despacho de un generador eléctrico.

La comunicación sostenida entre ambos interlocutores demuestra que se negociaba el pago de los impuestos de salida, ya que la persona o personas que recibirían la posible droga en Hong Kong querían que ese costo fuera asumido por Ariel Álvarez y la organización criminal, condición que el investigado aceptó.

Posteriormente se registraron otros mensajes de relevancia el 9 de junio de 2025, en los que se coordinaban puertos de llegada entre este costarricense y un usuario secreto que, en apariencia, sería colombiano, identificado como "Águila de los Cielos", quedando pendiente la confirmación.

A su vez, este último consultó al investigado si tenía un dato aproximado sobre las dimensiones de lo de "HK", lo que permitió a los investigadores deducir que se trataba de una pregunta sobre el tamaño del artefacto que sería enviado a Hong Kong, dadas las iniciales utilizadas.

Ante dicha consulta, Álvarez le proporcionó a ese sujeto información sobre las medidas en metros y el peso estimado, entre 600 y 700 kilogramos.

"De esas comunicaciones que fueron extraídas del dispositivo celular del investigado Ariel Álvarez se acredita – en un grado probable- que el imputado Jonathan Álvarez tendría una vinculación con el envío del cargamento a Hong Kong, pese a que fue el imputado Ariel Álvarez quien se hizo cargo de llevar a cabo la logística con los demás sujetos que intervinieron en el mismo", cita el documento judicial.

Sobre ese supuesto envío de droga oculta en un cargamento legal, incluso se registraron intercambios en los cuales "Águila de los Cielos" preguntó si el envío podría realizarse con los impuestos de entrada en el destino pagados, a lo que Ariel Álvarez respondió que sí, que ellos pagarían todo y luego arreglarían los detalles.

También se abordaron detalles sobre cómo sería la recepción de la carga. Uno de los participantes en las conversaciones señaló que podían elegir una de las muchas empresas que mantenían en Hong Kong; únicamente necesitaban seleccionar una adecuada.

La policía judicial interpretó que las conversaciones correspondían a la logística para el envío de droga hacia Hong Kong, utilizando un generador eléctrico.

Reciente decomiso

El pasado 4 de marzo, la Aduana de Hong Kong informó sobre el decomiso de cocaína valorada en aproximadamente $22 millones. La incautación se realizó el 10 de febrero en la región de Kwai Chung.

La droga estaba oculta dentro de un cargamento marítimo procedente de Costa Rica que transportaba troncos de madera. El contenedor fue inspeccionado y los agentes aduaneros encontraron el lote de cocaína oculto dentro de tres tucas.

La carga transportaba más de 300 piezas de madera provenientes de Costa Rica. La cocaína estaba escondida en tres compartimentos finos y ocultos dentro de tres de los troncos. Sin embargo, los agentes aduanales detectaron irregularidades: el material estaba procesado, presentaba pegamento discreto y tenía marcas de conexión en la superficie.

El contenedor, de más de 12 metros de largo, fue enviado por una compañía comercial. Las autoridades hongkonesas resaltaron el trabajo minucioso realizado para ocultar la droga en apenas un 1 % de toda la madera, lo que requirió una inspección detallada para ubicarla.

Asimismo, debido a que la madera es grande y pesada —con un peso promedio de 60 kilos por tronco—, la revisión demandó una inspección exhaustiva de toda la carga.

Tras el hallazgo de los paquetes, los agentes tomaron una muestra del polvo blanco y una prueba rápida confirmó que se trataba de cocaína.

De acuerdo con Michael Soto, director a. i. del OIJ, las autoridades intentan establecer con certeza si esa droga pertenece a la estructura delictiva de los hermanos Álvarez, quienes, tras los operativos del año pasado, habrían quedado debilitados, pero aparentemente lograron retomar operaciones y enviar esa cocaína al país asiático.

 

"Son personas que se convierten en exportadores, aprovechan para introducir cocaína dentro de los cargamentos y en algunos momentos son exportaciones lícitas", explicó el jefe policial.

Ocultamiento de droga

Además de las conversaciones, un informe policial detalla el hallazgo de fotografías en una carpeta digital asociada al exextraditable Jonathan Álvarez, las cuales se relacionan con la forma de ocultamiento de droga en tablas de madera.

El dispositivo fue incautado en las instalaciones del taller Corporación Mega Diesel, uno de los supuestos negocios fachada de la organización criminal.

Las imágenes extraídas de los dispositivos celulares también permitieron establecer que ambos estarían utilizando empresas del investigado José Francisco Guzmán Corrales —operador logístico también detenido— para el envío de contenedores contaminados.

Según la investigación, Guzmán Corrales tenía a su cargo las labores logísticas con las navieras y el seguimiento en muelles, para luego informar a los demás miembros de la estructura criminal.

En el mismo dispositivo se hallaron fotografías relacionadas con droga, en las que se aprecian troqueles, paquetes y otras imágenes que muestran una de las formas en que este grupo criminal trasladaría la droga de forma oculta dentro de tablas de madera.

Asimismo, entre las fotografías se observan grandes sumas de dinero en efectivo en dólares, empaquetadas o en fajos, con identificaciones cifradas o nombres. Uno de ellos estaba dirigido a "Amparo", alias con el que Ariel conversaba sobre coordinaciones relacionadas con el narcotráfico, según la documentación judicial.

En ese mismo dispositivo también se recopiló información relacionada con contenedores enviados hacia Holanda y con el seguimiento de su trazabilidad.

Entre los elementos considerados relevantes figuran comunicaciones con la naviera Maersk, en las cuales se corroboró que la empresa utilizada por la organización delictiva era Liang Wood Process Costa Rica, dedicada a la exportación de madera y cuyo representante es el investigado Guzmán.

Las imágenes revisadas durante la apertura de archivos informáticos revelan que el contacto que remitía la información sería "JG", lo que hace presumir a los investigadores que la letra "J" corresponde al nombre José y la "G" al apellido Guzmán.

El OIJ incluso consultó al departamento de seguridad de Maersk, el cual confirmó que el número de rastreo del cargamento —"Shipment Number"— corresponde al código utilizado para dar seguimiento a contenedores de esa naviera.

En el documento analizado figuraba como cliente la empresa Liang Wood Process. Además, la investigación cuenta con el documento "BL" (Bill of Lading), el registro marítimo legal que deben portar todos los contenedores para su transporte.

En ese documento se detalla el número de contenedor respecto del cual la Oficina de Enlace y Cooperación Internacional de la Policía de Control de Drogas informó que fue intervenido en febrero de 2025 por autoridades de los Países Bajos. En esa ocasión se decomisaron 72 paquetes de cocaína ocultos dentro de tablas de madera.

 

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