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OIJ: Homicidio en gimnasio evidencia menosprecio de asesinos hacia víctimas colaterales

Por José Adelio Murillo | 10 de Feb. 2026 | 10:23 am
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El accionar del gatillero que asesinó a Jeffry Araya, alias Saya, dentro de un gimnasio en Cartago la noche de este lunes, evidencia el desdén y la frialdad con que actúan los delincuentes, sin importarles la presencia de inocentes al momento de cometer un crimen.

De acuerdo con el director a. i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, esa indiferencia y menosprecio por la vida de las personas es precisamente lo que suele derivar en homicidios múltiples o en la muerte de víctimas colaterales.

"Demuestra que no hay ningún respeto por la vida humana ni le preocupa a las estructuras criminales el afectar terceras personas, víctimas colaterales. En este evento, por la inexperiencia o torpeza del gatillero, pudo haber afectado a personas que estaban ahí haciendo ejercicios.

También lo hemos visto en en las calles donde disparan indiscriminadamente con un nivel alto de violencia, utilizando pues armas que están acondicionadas para disparar bastantes disparos en una sola acción", señaló Soto.

Araya se encontraba en el gimnasio Vitafuerte Fitness Center cuando un sujeto ingresó rápidamente al local, vestido completamente de negro, con un casco de motocicleta para ocultar su identidad y portando un arma de fuego modificada, equipada con un cargador con mayor cantidad de municiones de las permitidas.

El sicario prácticamente vació el cargador antes de huir corriendo del establecimiento. En el lugar se encontraban entre 20 y 30 personas, en su mayoría ejercitándose. Las cámaras de seguridad captaron el ingreso, la ejecución y la salida del pistolero.

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En este caso ninguna otra persona resultó herida; sin embargo, dadas las circunstancias, el ataque pudo haber tenido consecuencias aún más graves. Una de las cámaras, ubicada en la recepción, muestra que el sospechoso, apenas ingresó al sitio, sacó el arma y la preparó mientras avanzaba apresuradamente.

Una segunda cámara registró el momento en que el sujeto corrió hacia su objetivo, incluso topándose de frente y casi chocando con otros usuarios del gimnasio, quienes debieron apartarse rápidamente para evitar resultar heridos por las balas.

Tanto en las máquinas ubicadas a los lados como frente a la víctima, había otros clientes realizando sus rutinas, quienes intentaron salir de la línea de fuego. Tras detonar cerca de 10 disparos, el sujeto huyó del lugar, mientras aún permanecían personas dentro del gimnasio, quienes resultaron ilesas.

La cifra de víctimas colaterales se ha incrementado de forma alarmante en Costa Rica. Aunque en lo que va de 2026 se contabilizan dos casos, el año anterior cerró con 88 inocentes fallecidos. El registro histórico incluye 93 casos en 2024, 52 en 2023 y 18 en 2022.

"Es algo de lo que bueno ha venido viviendo el país, pero también que hemos venido contrarrestando y haciendo algún tipo de actividad policial para detener personas vinculadas a estructuras criminales", señaló Soto sobre esta problemática.

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